Traslación del conocimiento
Entre 2000 y 2050 el crecimiento de la población mundial mayor 60 años se habrá más que triplicado, pasando de 600 millones a 2000 millones (1). La mayor parte de ese aumento se producirá en los países menos desarrollados, donde el número de personas mayores pasará de 400 millones en 2000 al 1700 millones en 2050. Aunque estas cifras no son nuevas y son, desde hace tiempo, del dominio público, muchos países no están implantando políticas y programas que les permitan hacer frente a este «tsunami gris».
Ese cambio demográfico tiene consecuencias importantes para los sectores de la salud, sociales y económicos de todos los países. Muchos de estos países pueden beneficiarse con una orientación sobre cómo avanzar con políticas y crear un sistema para abordar este fenómeno. Es esencial entender cómo utilizar las evidencias para concebir el programa para las personas mayores en un contexto nacional, ya sea para mantener activa una sociedad cada vez más vieja o para tratar el aumento de las enfermedades crónicas, la vivienda y otros elementos comunitarios y sociales de la tercera edad,.
Poner el conocimiento adquirido en práctica
El conocimiento adquirido gracias a las investigaciones y la experiencia sirve de poco si no se pone en práctica. Hay que cerciorarse de que la investigación sobre la salud de los mayores se traslada eficaz e inmediatamente a políticas y prácticas y que irá incrementándose a medida que vaya aumentando la edad de la población. Asegurarse de que se utilizan investigaciones y evidencia en la gestión, políticas y decisiones relacionadas con el sistema de salud representa uno de los retos importantes de este siglo.
La traslación del conocimiento ha surgido como un paradigma para responder a muchos de los problemas planteados por el desfase entre la teoría y la práctica, y para tratar de superar dicho desfase. La traslación del conocimiento se define como «la síntesis, intercambio y aplicación del conocimiento por parte de las partes interesadas correspondientes para acelerar los beneficios de la innovación mundial y local, reforzando los sistemas de salud y mejorando la salud de la población».
Las actividades de la OMS
La OMS desempeña una función esencial en las actividades para mejorar la traslación del conocimiento y superar el desfase entre la teoría y la práctica. Teniendo en cuenta el amplio alcance de este problema en general, y en particular cuando se trata del envejecimiento y de la salud, la OMS ha encargado un informe en donde se examina y evalúa las teorías y marcos actuales de la traslación del conocimiento que se hayan estudiado en publicaciones y, apoyándose en estudios de casos, ha solicitado la preparación de un marco para brindar una orientación a la aplicación de la traslación y del conocimiento al envejecimiento y a la salud. Este informe se basa en la labor encomendada y presenta el marco de trabajo que se recomienda, junto con ejemplos de iniciativas relacionadas con la tercera edad y la salud.