Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Interacción entre la agricultura y la salud: una oportunidad intersectorial para mejorar la salud y los medios de vida de los pobres

Corinna Hawkes & Marie Ruel

RESUMEN

La agricultura y la salud están relacionadas de muchas maneras. Ante todo, la agricultura es esencial para una buena salud: produce alimentos, fibra y material de abrigo; en muchos países es también una fuente importante de medios de subsistencia para los pobres. Pero al mismo tiempo la agricultura puede asociarse a problemas de salud, como malnutrición, malaria, enfermedades transmitidas por los alimentos, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana/síndrome de inmunodeficiencia adquirida (infección por VIH/SIDA), enfermedades relacionadas con el ganado, enfermedades crónicas y enfermedades ocupacionales.

La salud también influye a su vez en la agricultura: la situación sanitaria de la población influye en la demanda de productos agrícolas, y en las comunidades agrícolas la mala salud reduce el rendimiento del trabajo, reduce los ingresos y la productividad y perpetúa una espiral de deterioro de la salud.

En este artículo se presenta un panorama de las relaciones bidireccionales entre la agricultura y la salud, centrado sobre todo en el mundo en desarrollo. Se elabora un marco conceptual que integra las diversas relaciones entre la agricultura y la salud en un solo esquema general. Se inscriben en ese marco los componentes básicos de la cadena de suministro agrícola (productores, sistemas y productos), las principales preocupaciones en materia de salud y los mecanismos de interacción habituales entre los componentes agrícola y sanitario: ingresos, trabajo, medio ambiente y acceso: todos ellos determinantes sociales clave de la salud.

Esos vínculos entre la agricultura y la salud brindan a los dos sectores la oportunidad de colaborar y buscar cada uno soluciones para los problemas del otro. Sin embargo, son dos sectores que siguen estando mal coordinados. Se necesita el liderazgo de las instituciones mundiales relacionadas con la salud y la agricultura para elaborar políticas, y una buena gobernanza que facilite la integración, y paralelamente se debe crear capacidad a todos los niveles para ayudar a traducir los vínculos teóricos en acción integral sobre el terreno. Asimismo, los investigadores sanitarios y agrícolas necesitan colaborar más estrechamente para alcanzar metas comunes.

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