Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Enfermedades mentales y tendencias suicidas tras el huracán Katrina

Ronald C Kessler, Sandro Galea, Russell T Jones, & Holly A Parker

RESUMEN

OBJECTIVO

Estimar el impacto del huracán Katrina en las enfermedades mentales y las tendencias suicidas comparando los resultados de dos encuestas realizadas antes y después del huracán.

MÉTODOS

En el marco del National Comorbidity Survey-Replication, realizado entre febrero de 2001 y febrero de 2003, se entrevistó a 826 adultos de las Divisiones del Censo que luego se verían afectadas por el Katrina. En la encuesta realizada tras el huracán se entrevistó a una nueva muestra de 1043 adultos que vivían en la misma zona afectada. Se formularon las mismas preguntas sobre las enfermedades mentales y las tendencias suicidas. En la encuesta realizada tras el Katrina se evaluaron también varias dimensiones del desarrollo personal relacionadas con el trauma sufrido (por ejemplo una relación más estrecha con un ser querido, o una mayor religiosidad). Los indicadores de resultados empleados fueron la escala de cribado K6 de enfermedades mentales graves y enfermedades mentales leves/moderadas y diversas preguntas sobre los pensamientos, planes e intentos de suicidio.

RESULTADOS

Entre las personas encuestadas tras el paso del Katrina se observó una prevalencia estimada significativamente mayor de enfermedades mentales graves (11,3% después del Katrina, frente a 6,1% antes de la catástrofe, c²1 = 10,9; P < 0,001) y enfermedades mentales leves/moderadas (19,9% después del huracán, frente al 9,7% anterior; c²1 = 22,5; P < 0,001). Entre los encuestados que se estimó que tenían enfermedades mentales, sin embargo, la prevalencia de ideas y planes suicidas fue significativamente menor en la encuesta realizada tras el Katrina (pensamientos suicidas: 0,7% después, frente a 8,4% antes; c²1 = 13,1; P < 0,001; planes de suicidio: 0,4% después, frente a 3,6% antes; c²1 = 6,0; P = 0,014). Esta menor prevalencia condicional de las tendencias suicidas estaba fuertemente relacionada con dos dimensiones del desarrollo personal tras el trauma: la confianza en la propia capacidad para reconstruir la vida, y una sensación de fortaleza interior; sin dichos factores las diferencias entre las dos encuestas serían desdeñables.

CONCLUSIÓN

Aunque la prevalencia estimada de enfermedades mentales se duplicó tras el huracán Katrina, la prevalencia de tendencias suicidas fue inesperadamente baja. La contribución del desarrollo personal postraumático a la mejora de los efectos de las enfermedades mentales relacionadas con el trauma en las tendencias suicidas debería ser objeto de nuevas investigaciones.

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