Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Evaluación del impacto sanitario, derechos humanos y política pública mundial: análisis crítico

Alex Scott-Samuel, Eileen O’Keefe

Las decisiones de política pública en las esferas social y económica tienen una enorme repercusión en la salud pública mundial. Debido a ello, así como a la desigual distribución mundial del poder y los recursos, la evaluación del impacto sanitario (EIS) puede tener un papel clave en la formulación de las políticas exteriores y las políticas públicas mundiales.

Los gobiernos, los órganos multilaterales y las empresas transnacionales deben rendir cuentas sobre el impacto sanitario de sus políticas y prácticas. Una vía para alcanzar ese objetivo es la inclusión de las evaluaciones de los derechos humanos como parte de la EIS. La adhesión internacional a los instrumentos y normas de derechos humanos puede utilizarse como una herramienta de control mundial.

Hay aspectos metodológicos que pueden limitar la eficacia de la EIS como medio de promoción de la equidad sanitaria. Entre ellos cabe citar el recurso a procedimientos que favorecen a quienes detentan el poder en el proceso de formulación de políticas, o a procedimientos en los que no se aplican los valores de equidad y participación. La identificación y producción de datos probatorios que incluyan los intereses de los grupos menos poderosos es una prioridad para la EIS y se vería potenciada si se desarrollara un método de EIS basado en los derechos humanos.

Teniendo en cuenta que considera todos los tipos de políticas y examina todos los determinantes potenciales de la salud, la EIS puede contribuir a que, a la hora de formular políticas exteriores y adoptar decisiones mundiales, se procure tratar a las personas como titulares de derechos. Puesto que el derecho humano a la salud se ve conformado por los factores determinantes de la salud, el desarrollo de vínculos entre el Derecho a la evaluación de la salud (es decir, a una evaluación de la repercusión de las políticas en el derecho a la salud) y la EIS -como propuso recientemente el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la Salud- podría fortalecer el desarrollo de las políticas exteriores y las decisiones mundiales. Habría que crear esos vínculos y aplicarlos a la formulación de políticas exteriores y al funcionamiento de los órganos multilaterales.

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