Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Las buenas intenciones no bastan: lecciones de un hospital africano sobre las donaciones de equipo

Stephen RC Howie, Sarah E Hill, David Peel, Momodou Sanneh, Malick Njie, Philip C Hill, Kim Mulholland, Richard A Adegbola

Objetivo

En 2000, un hospital de referencia de Gambia aceptó una donación de concentradores de oxígeno para poder garantizar mejor el suministro de oxígeno, pero los aparatos se averiaron y tuvieron que ser almacenados. Se realizó un estudio de casos para determinar las razones del problema y extraer lecciones a fin de ayudar a mejorar tanto el suministro de oxígeno como la eficacia de las futuras donaciones de equipo.

Métodos

Un ingeniero biomédico dotado de los conocimientos técnicos pertinentes realizó una evaluación técnica de los concentradores. Se llevaron a cabo entrevistas semiestructuradas con informantes clave, y se aplicaron técnicas de análisis del contenido y enfoques inductivos para reconstruir la historia del episodio y las razones del fracaso.

Resultados

Las entrevistas confirmaron la importancia de los problemas técnicos que presentaba el equipo, pero también revelaron que había habido fallos en el proceso de donación y que el hospital carecía de los conocimientos técnicos necesarios para evaluar y mantener el equipo. La evaluación técnica mostró que en todas las unidades el voltaje y la frecuencia habían sido incorrectos, con el consiguiente recalentamiento y avería de los aparatos. Posteriormente se estableció un comité de donaciones hospitalarias para supervisar el proceso de las donaciones, y se organizó un sistema de asesoramiento especializado de ingeniería biomédica in situ con una organización no gubernamental (ONG) asociada.

Conclusión

Las donaciones de equipo médico, incluidos los concentradores de oxígeno, pueden ser una opción muy útil para los hospitales de los entornos con recursos escasos, pero tanto los beneficiarios como los donantes han de saber gestionar activamente las donaciones para garantizar que sean provechosas, y eso exige planificación, conocimientos especializados y participación local. A veces se necesitan también asociados que posean las aptitudes y los recursos oportunos. En 2002 la OMS elaboró unas directrices para la donación de equipo médico, en las que se abordan los problemas que pueden plantearse. Dichas directrices deberían ser divulgadas y utilizadas.

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