Previsión de la escasez mundial de médicos mediante un modelo económico y basado en las necesidades
Richard M Scheffler, Jenny X Liu, Yohannes Kinfu, Mario R Dal Poz
Objetivo
Los logros mundiales en materia de salud pueden verse limitados por situaciones críticas de escasez de trabajadores sanitarios. Como orientación para la formulación de políticas referentes a la fuerza laboral, estimamos la demanda, las necesidades y la oferta futuras de médicos por regiones de la OMS a fin de determinar dónde es probable que se produzcan situaciones de escasez en 2015, fecha clave de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Métodos
Utilizando datos del Banco Mundial y de la OMS sobre los médicos por habitante entre 1980 y 2001 en 158 países, aplicamos dos tipos de modelización para estimar las necesidades mundiales de médicos en el futuro. Un modelo basado en las necesidades determina el número de médicos por habitante necesarios para lograr una cobertura del 80% de los nacidos vivos atendidos por parteras cualificadas. Nuestro modelo económico, en cambio, determina la demanda probable de médicos por habitante, teniendo en cuenta el crecimiento económico de cada país. Esas estimaciones se comparan con la oferta futura de médicos prevista extrapolando la tendencia histórica de aumento del número de médicos por habitante para cada país.
Resultados
Para 2015, la oferta mundial de médicos parece estar en consonancia con la demanda económica prevista. Como nuestra medida de la necesidad refleja la densidad mínima de trabajadores requerida para dispensar un servicio básico de salud que sólo los países menos adelantados no consiguen proporcionar, las estimaciones basadas en las necesidades permiten pronosticar un excedente mundial de médicos. Sin embargo, a nivel regional, los dos modelos prevén escaseces en muchos países de la Región de África de la OMS en 2015, y algunos países podrían sufrir una escasez según las necesidades, una escasez según la demanda, o ambas cosas.
Conclusión
El tipo de intervención normativa necesaria para mitigar esas escaseces, como una creciente formación sanitaria o la adopción de medidas para desincentivar la migración, depende del tipo de escasez prevista.