La educación y la legislación son clave para prevenir las lesiones en los niños
Wim Rogmans dirige la Asociación Europea para la Prevención de Lesiones y Promoción de la Seguridad (EuroSafe), con sede en Amsterdam (Países Bajos). Hasta 2009, Rogmans fue director del Instituto de Protección de los Consumidores, en los Países Bajos, durante 25 años. Es licenciado en psicología (1978), ciencias sociales (1984) y administración de empresas (1995). Ha organizado numerosas conferencias internacionales y es editor honorario de la revista International Journal of Injury Control and Safety Promotion.
Casi un millón de niños mueren cada año en todo el mundo debido a lesiones no intencionales. Muchas de esas lesiones son prevenibles, dice Wim Rogmans.
¿Cuáles son las principales causas de las lesiones en los niños?
Las principales causas a nivel mundial son el tráfico por carretera, las caídas y los ahogamientos. En particular, los traumatismos causados por el tránsito son un problema creciente en las economías emergentes. En todos los países, las lesiones causadas por caídas desde ventanas o escaleras representan un problema importante, sobre todo entre los niños muy pequeños, y a menudo son consecuencia de las deficientes condiciones de vivienda.
¿Cuál es la situación en Europa en comparación con el resto del mundo?
En general, la situación no es tan adversa como en otros lugares. Sin embargo, existen grandes diferencias dentro de Europa y, por tanto, este tipo de lesiones siguen suponiendo un desafío que es necesario afrontar, en particular en la zona central y oriental de Europa, seguida de la zona meridional. El panorama general es casi el mismo en los países de altos y de bajos ingresos, pero las circunstancias en las que se producen los incidentes son diferentes. Por ejemplo, en los países de medianos y altos ingresos se producen incendios cuando las personas fuman en la cama o están friendo patatas, mientras que en los países en desarrollo los incendios comienzan normalmente en situaciones ordinarias donde se está cocinando, debido al uso generalizado de los fuegos de leña.
¿Y con respecto a los ahogamientos?
Los ahogamientos ocurren en casi todos los países, pero en diferentes circunstancias. En el sur de Europa, debido al clima, hay muchas piscinas privadas y se producen muchos ahogamientos. En el norte de Europa, suele haber extensiones de agua integradas en las zonas residenciales, y los niños se ahogan cuando caen en estanques o en aguas abiertas cerca de sus hogares mientras están jugando o en el trayecto entre la casa y la escuela. Para abordar este problema muchos países han instaurado clases de natación obligatorias en las escuelas. Esto ayuda, pero no es una solución infalible. También es necesario dispensar vigilancia, vallar debidamente las aguas abiertas en los barrios e impartir formación en primeros auxilios y reanimación a las personas para que puedan facilitar socorro en caso de accidente. Hay que tener cuidado en no limitarse a implantar medidas en un determinado contexto porque han demostrado ser efectivas en otro. Tenemos que entender el contexto en que ocurren estos accidentes. Por ejemplo, la legislación sobre el vallado de piscinas no es tan pertinente en Escandinavia, donde casi no hay piscinas privadas, como lo es en la zona meridional de Europa. En el norte de Europa es más importante que el proceso de planificación urbana tenga en cuenta todos los riesgos a los que se exponen los jóvenes.
¿El envenenamiento es también un problema importante?
El envenenamiento accidental es un problema que ha sido abordado con éxito en los últimos decenios, en particular en América del Norte y Europa occidental, mediante la promulgación de leyes estrictas en relación con los envases a prueba de niños para los productos médicos y del hogar. Esto debe introducirse y aplicarse en todas las comunidades y todos los países.
¿Dónde ocurren la mayoría de las lesiones en los niños?
Depende de la edad del niño y de dónde pasa el tiempo. Hasta la edad de cuatro años, los niños pasan la mayor parte del tiempo en el hogar o en las proximidades del hogar. Los niños mayores de cuatro años pasan la mayor parte del día en la escuela y por ello es allí donde se producen más lesiones. Es difícil decir que un lugar es más seguro que otro. Cada entorno tiene sus propios riesgos. Hemos constatado que una práctica bastante exitosa es hacer que los directores de escuelas sean conscientes de su responsabilidad y proporcionarles normas y sistemas simples de gestión de la seguridad en las escuelas. Por ejemplo, todas las lesiones y accidentes, incluso los de menor importancia, deberían ser comunicados con el fin de evitar incidentes similares que podrían tener consecuencias más graves y adoptar medidas correctivas inmediatas. Los directores también deben elaborar un plan cada año para mejorar la seguridad de su entorno escolar y los resultados del mismo deberían comunicarse a los padres. También habría que informar a los alumnos sobre las principales cuestiones relativas a la promoción de la seguridad en las escuelas.
¿Hay alguna razón socioeconómica asociada a las lesiones accidentales en los niños?
Los niños de familias de bajos ingresos tienen un mayor riesgo de ahogarse, de sufrir caídas serias, por ejemplo, desde tejados, así como de sufrir quemaduras o intoxicarse con plaguicidas. Esto se debe a las condiciones más precarias de vida. Sin embargo, el panorama es un poco más complicado porque en las familias de altos ingresos vemos que existe un mayor riesgo de lesiones relacionadas con el deporte, dado que los hijos de esas familias tienen más posibilidades de practicar deportes.
¿Cómo podemos fomentar la toma de conciencia respecto de todos estos problemas?
Es importante que quienes participan en la crianza de los hijos estén bien informados. Los profesionales desempeñan un papel importante, en particular los que trabajan en los centros de salud infantil y las clínicas de maternidad. Los pediatras, los médicos de familia y las enfermeras tienen potencial para orientar y apoyar a los padres sobre prácticas relacionadas con la crianza de los hijos que incluyen la promoción de la seguridad. Es importante que todas las familias que tengan su primer hijo, incluso antes del nacimiento, reciban asesoramiento sobre importantes aspectos de seguridad, como asegurarse de que el material relacionado con los niños sea de la calidad adecuada. Necesitan orientación en lo que respecta a las primeras fases del desarrollo del niño incluidas las etapas de actividad física y los riesgos conexos tales como la exposición a productos venenosos en el hogar.
Y esta orientación debería proporcionarse durante las distintas etapas del desarrollo del niño, de modo que no se trate de un único mensaje a los padres "por favor tenga cuidado", sino que el mensaje ha de ser "su hijo ha llegado a una edad en la que como es natural irá explorando su hogar progresivamente. Asegúrese, por ejemplo, de almacenar los productos en lugares seguros."Otro grupo importante de actores son los organismos públicos que se encargan del desarrollo y diseño de comunidades, viviendas y productos. Ellos tienen la responsabilidad de elaborar leyes para garantizar que todos los productos y los entornos de vida sean seguros y se ajusten a las mejores normas disponibles. Hay un enorme cuerpo de conocimientos sobre las normas que deberíamos establecer para los materiales y equipos relacionados con los niños, los aparatos y utensilios domésticos y la seguridad de los hogares. Por supuesto, contar con legislación no es suficiente, también es necesario aplicarla correctamente.