Boletín de la Organización Mundial de la Salud

De Australia a Brasil, los amantes de broncearse al sol deben tener cuidado

La incidencia de cáncer de la piel está aumentando en todo el mundo conforme la gente de piel blanca va en busca del sol para broncearse sin caer en la cuenta de los riesgos que ello entraña. Sarah Cumberland y Claudia Jurberg informan sobre la manera como Australia y el Brasil están haciendo frente a este problema de salud.

Cancer Council Victoria
Sid gaviota, el personaje usado en las primeras campañas contra el cáncer de piel en Australia en los años ochenta.

Durante los diez últimos años, en un día de noviembre más de 1500 médicos se lanzan a las calles y las playas del Brasil para sumarse a la lucha contra el cáncer de piel. La Campaña Nacional para Prevenir el Cáncer de Piel, de periodicidad anual, moviliza a los brasileños para que concurran a alguno de los millares de consultorios ambulantes habilitados en tiendas de campaña que se colocan en las playas y las plazas principales de centenares de ciudades de todo el país para hacerse un examen de la piel y aprender más acerca de cómo prevenir este tipo de neoplasia.

En 2008, la campaña, organizada por la Sociedad Brasileña de Dermatología, atrajo a más de 40 000 personas, lo que representó un aumento de 40% con respecto al año precedente. Según una encuesta efectuada el 8 de noviembre de 2008, el día en que se llevó a cabo la campaña de ese año, más de 27 000 personas (62,3%) que habían sido examinadas dijeron que habían asistido porque se habían enterado de la campaña en los medios de comunicación. «Los medios de comunicación desempeñaron una función esencial», dice la doctora Selma Schuartz Cernéa, coordinadora de la campaña. Las noticias y reportajes que destacaban la importancia de los exámenes regulares de la piel se transmitieron por la radio, la televisión, la prensa escrita y la Internet en todo el país.

A 10% de las personas que asistieron se les diagnosticó algún tipo de cáncer de piel. De los casos identificados el día de la campaña en 2008, 3000 eran carcinomas de células basales (que no son melanocíticos) y 354 eran melanomas malignos, la forma más mortal de este tipo de neoplasia. Por desgracia, la mayoría de quienes asistieron ese día (65,4%) confesaron que se exponían al sol sin protegerse, comenta la doctora Cernéa. El clima tropical del Brasil y los miles de kilómetros de playa que posee han contribuido a la formación de un pueblo de aficionados a asolearse, a pesar de que casi 50% de la población es de ascendencia europea. El problema que ocasiona el bronceado es particularmente grave para los adolescentes, que muestran menos inclinación a usar protector solar o adoptar otras medidas protectoras pero cuyos hábitos actuales tendrán repercusiones en la incidencia del cáncer de piel dentro de varios años. Según un estudio publicado en la revista estadounidense Photochemistry and Photobiology en 2005, 90% de los estudiantes de secundaria encuestados en Porto Alegre eran conscientes de los peligros de contraer cáncer de piel por la exposición al sol, pero opinaban que el bronceado mejoraba su aspecto y consideraban que valía la pena correr el riesgo. Menos de 50% dijeron que usaban protector solar en verano, y menos de 3% lo usaban en invierno.

Instituto Nacional do Câncer
El doctor Terence Farias, del hospital del Instituto Nacional del Cáncer, en el Brasil, examina a una paciente que se ha sometido a una intervención quirúrgica para extirparle un tumor de la cara.

Según el Instituto Nacional del Cáncer del Brasil, en ese país el cáncer de piel sigue siendo el más frecuente en ambos sexos. Datos proporcionados por el Ministerio de Salud indican que en 2008 el sistema asistencial público facilitó tratamiento, incluido el quirúrgico, a más de 7000 personas aquejadas de cáncer de piel. Considerando que esta cantidad fue de 3000 en 1998, el aumento ha sido de más del doble; cabe tener en cuenta que en ese lapso la población solo aumentó una quinta parte, de 161 millones a 190 millones.

El doctor Joaquim Mesquita Filho, cirujano dermatólogo, está convencido de que la incidencia del melanoma en el Brasil está infravalorada porque la enfermedad no es de notificación obligatoria. En su consultorio privado en Río de Janeiro, él atendió 11 casos de melanoma entre enero y mayo de 2009, pero no estaba obligado a notificarlos al sistema de estadísticas sanitarias.

Marceli Oliveira Santos, especialista en estadísticas de la División de Información del Instituto Nacional del Cáncer del Brasil, dijo que las cifras de incidencia del cáncer en ese país no son más que cálculos aproximados porque no se registran estos datos para toda la población. «El Instituto Nacional del Cáncer solo recibe datos de 28 localidades, situadas principalmente en la capital del país. De estas, tan solo 17 han facilitado datos en los dos últimos años.»

«El cáncer de piel está aumentando en todo el mundo porque mucha gente lo sigue considerando como una enfermedad bastante benigna, poco más que una simple molestia», dice el doctor Hayes Gladstone, director de Cirugía Dermatológica en la Universidad de Stanford, en los Estados Unidos de América. «Además, muchas asociaciones nacionales contra el cáncer, entre ellas la Sociedad Estadounidense de Lucha contra el Cáncer, han optado por concentrar sus esfuerzos y sus limitados recursos en neoplasias malignas que causan una tasa de mortalidad general mayor, como el cáncer de mama y el de colon.»

En opinión de Craig Sinclair, director del Centro de Prevención del Cáncer del Consejo contra el Cáncer de Victoria (Australia), entre los factores que han contribuido al aumento de las tasas de cáncer de piel destacan el aumento del tiempo de ocio de que disponen los habitantes de lugares con niveles elevados de radiaciones ultravioleta, la expansión de la industria de equipos de bronceado artificial y el papel que desempeña la moda.

Sociedade Brasileira de Dermatologia
La Campaña Nacional para Prevenir el Cáncer de piel moviliza a los brasileños para que asistan a alguno de los miles de consultorios ambulantes en un solo día del mes de noviembre de todos los años.

«Necesitamos impartir una educación completa acerca del cáncer de piel a todas las edades, utilizando para ello la Internet y los teléfonos móviles con el fin de distribuir mensajes que muestren la cruel realidad del cáncer de piel», agrega el doctor Gladstone. «Países como los escandinavos, Alemania y los Estados Unidos tienen que educar mejor a sus habitantes no solo para que se protejan del sol todos los días, sino cuando salen de vacaciones.» El especialista propuso, por ejemplo, que los sitios web de información sobre viajes podrían facilitar no solo información sobre medios de transporte, hoteles y demás, sino incluir recordatorios a los viajeros para que estos usen protector solar y no se expongan al sol de medio día.

El doctor Gladstone opina que las mejores campañas son las que se llevan a cabo en Australia, el país que tiene la máxima incidencia de melanoma en el mundo. La educación del público acerca de la prevención del cáncer de piel comenzó en el estado de Victoria en los años ochenta con unos anuncios televisados en los que un personaje de animación, Sid the Seagull (Sid Gaviota), promovía el mensaje: «¡Ponte una camiseta, úntate protector solar y encasquétate un sombrero!» A partir de entonces, un programa nacional llamado SunSmart ha difundido mensajes de educación del público y ha propugnado por que se realicen cambios ambientales y de políticas en las escuelas, los centros de trabajo y los gobiernos locales.

Una encuesta realizada en abril de 2008 reveló que la campaña televisiva nacional del gobierno australiano había cambiado las actitudes y el comportamiento de los adolescentes, sobre todo porque redujo la preferencia por broncearse y aumentó el uso de sombreros y filtro solar, según informa Suzanne Dobbinson, del Centro de Investigaciones Conductuales en relación con el Cáncer del Consejo contra el Cáncer de Victoria. «Las campañas constantes en los medios de comunicación de masas han ejercido un efecto considerable en la reducción de las quemaduras solares y han mejorado el comportamiento por lo que se refiere a protegerse de la luz del sol [en Australia]», afirma Sinclair. «También hay indicios positivos de que las campañas de protección contra la exposición al sol han disminuido la incidencia de melanoma en los grupos de menor edad.»

Mike Vondran/flickr
Playa de Ipanema en Río de Janeiro. Enero de 2009.

El profesor Michael G. Kimlin, director del Laboratorio de Investigaciones AusSun, de la Universidad Tecnológica de Queensland, atribuye el éxito de las campañas al sólido respaldo del gobierno y la comunidad. «Los australianos conocen muy bien los factores de riesgo vinculados con el cáncer de piel. Las tasas de esta neoplasia han disminuido en el país gracias a los mensajes de salud bien planificados y ejecutados. Aun así, hay algunos indicios de que puede haber un aumento en ciertos grupos de menor edad, de modo que ha llegado el momento de aplicar nuevas estrategias.» En la actualidad, los anuncios australianos están aplicando tácticas intimidatorias, como por ejemplo mostrar la extirpación quirúrgica de un melanoma en la espalda de una joven de 22 años o un anuncio en el periódico que muestra el cadáver de un hombre con unos lunares en el pecho que forman el perímetro de una pistola e invita a los lectores a enlazar los puntos para descifrar el mensaje: «No hacerte examinar los lunares puede ser un suicidio».

En el Brasil, la gente está cobrando más conciencia de la importancia de hacerse revisar los lunares. La doctora Bianca Costa Soares, dermatóloga, afirma que la campaña anual merece el crédito por el aumento del número de personas que concurren al Hospital AC Camargo, en el estado de São Paulo, para hacerse revisar la piel.

«El número de melanomas diagnosticados en el hospital ha aumentado», comenta la especialista. «La tasa de mortalidad está disminuyendo porque ahora podemos establecer un diagnóstico más temprano. La gente se preocupa actualmente por buscar signos en su cuerpo, lo que representa una aportación importante para disminuir la mortalidad por el melanoma.».

La experiencia brasileña demuestra que la campaña nacional aliada con los medios de comunicación es un instrumento esencial de la lucha contra el cáncer de piel. «La labor que ha realizado la Sociedad Brasileña de Dermatología ha contribuido a generar más conciencia de los factores de riesgo y la importancia de la prevención», comenta la doctora Costa Soares. ■

[Ha sido eliminado el penúltimo párrafo de la versión anterior.]

Datos fundamentales acerca del cáncer de piel

  • La causa primaria del cáncer de piel es la exposición a las radiaciones ultravioleta de la luz solar.
  • Las radiaciones ultravioleta en pequeña cantidad son beneficiosas para las personas y desempeñan una función esencial en la producción de vitamina D.
  • A nivel mundial, cada año se diagnostican entre 2 millones y tres millones de cánceres de piel no melanocíticos y más de 130 000 melanomas malignos.
  • La exposición frecuente al sol y las quemaduras solares en la niñez pueden causar un daño irreversible que en etapa posterior de la vida puede desembocar en un cáncer de piel.
  • Más de 90% de los cánceres de piel que no son melanocíticos aquejan a personas de piel blanca, que tienden a sufrir quemaduras por el sol. Las personas de piel morena tienen un riesgo menor de cáncer pero no dejan de ser susceptibles a los efectos dañinos de las radiaciones ultravioleta, especialmente en los ojos y el sistema inmunitario.

Fuente: Radiación ultravioleta [Nota descriptiva no. 271]. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2009. Disponible (en inglés) en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs271/en/

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