Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Nuevas formas de innovar en materia de vacunas

Roy Widdus a

a. Global Health Futures Network, 3064 South Shore Drive, Charleston, SC, 29407, Estados Unidos de América.

Contacto: Roy Widdus roy.widdus@globalhealthfutures.net

Boletín de la Organización Mundial de la Salud 2010;88:880-880. doi: 10.2471/BLT.10.082826

En los últimos 15 años se ha producido un cambio en la forma de entender lo que constituye la innovación en las vacunas para responder a las necesidades de los países en desarrollo. Este cambio podría deparar una reducción de la carga mundial de enfermedades infecciosas y, en última instancia, contribuir al logro de muchos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Hasta hace poco, las necesidades de los países en desarrollo en materia de vacunas se cubrían a través de un proceso cuya descripción más ajustada sería la de «goteo». Los principales fabricantes obtenían vacunas comercialmente atractivas para los mercados de los países industrializados, y después esos productos se adaptaban y adoptaban en los países en desarrollo siempre y cuando sus funcionarios públicos dispusieran de fondos y lo considerasen útil. En general, dada la lentitud con que caían los precios, ello ocurría mucho tiempo después (a menudo con decenios de retraso). 1

Históricamente, la expresión «innovación en las vacunas» designaba únicamente la fase del proceso centrada en el desarrollo del producto, que casi siempre estaba en manos de grandes empresas farmacéuticas de países industrializados. Este modelo de innovación queda patente en varios informes elaborados en los decenios de 1980 y 1990 por el Instituto de Medicina de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. 2,3 Muy pocos eran los nuevos productos elaborados específicamente para su utilización en países en desarrollo o registrados por entidades no comerciales.

En los últimos años el panorama ha cambiado, gracias al Instituto Internacional de Vacunas y a una serie de alianzas sin ánimo de lucro dedicadas al desarrollo de productos para una u otra enfermedad concreta: la Iniciativa Internacional para una Vacuna contra el Sida (establecida en 1996), la Aeras Global TB Vaccine Initiative (establecida en 1997, en su forma original), la Iniciativa en pro de la Vacuna Antipalúdica (establecida en 1999), la Iniciativa Europea en pro de la Vacuna Antipalúdica (1998), la Human Hookworm Vaccine Initiative (2000), el Proyecto Vacunas contra la Meningitis (2001) y Global Solutions for Infectious Diseases (2004).

El Instituto Internacional de Vacunas fue establecido en 1998 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como filial de la antigua Iniciativa multipartita en pro de la Vacuna Infantil. Actualmente, desde su sede en Seúl (República de Corea), el Instituto trabaja en alrededor de 30 países en desarrollo gestionando alianzas de desarrollo de productos destinadas a obtener vacunas contra el cólera, el dengue y la fiebre tifoidea y ocupándose también de otras enfermedades.

Para todas estas iniciativas e instituciones, el acicate para innovar reside en las necesidades de salud pública de las poblaciones pobres de los países en desarrollo. La obtención de productos se acompaña de estudios para definir con más precisión la carga de determinadas enfermedades en el mundo en desarrollo y los primeros ensayos de nuevos productos en condiciones reales, en contextos marcados por la escasez de recursos.

El hecho de mantener consultas y de trabajar conjuntamente desde buen comienzo con planificadores de los países en desarrollo ayuda a seleccionar y generar la información (en particular sobre costoeficacia) que se necesita para instaurar políticas de utilización racional de las nuevas vacunas. 4

Con frecuencia, los elevados precios y la falta de ese tipo de datos (que solían obtenerse retrospectivamente, una vez registrada la nueva vacuna en Europa o los Estados Unidos de América) han contribuido a la demora con que se introducían las nuevas vacunas en países más pobres. La concepción, obtención y administración de una vacuna se abordan de forma integrada desde buen principio, teniendo como gran objetivo la lucha contra una enfermedad (y no simplemente el registro de un producto).

También se tiene en cuenta la cuestión del precio, tratando de dar con métodos de producción poco onerosos, paralelamente a los ensayos clínicos para registrar el producto, que se llevan a cabo en primer lugar en los países en desarrollo donde está presente la enfermedad.

En menos de 10 años, el Proyecto Vacunas contra la Meningitis, sufragado con alrededor de US$ 78 millones por la Fundación Bill y Melinda Gates, ha llevado a obtener una vacuna contra la meningitis A destinada a los países de ingresos bajos del denominado «cinturón de meningitis» del África subsahariana. Esta vacuna acaba de recibir un «sello de aprobación» respecto de su inocuidad, eficacia y calidad, esto es, la precalificación de la Organización Mundial de la Salud para su adquisición por los organismos de las Naciones Unidas. 5

Durante el proceso de desarrollo hubo asiduas discusiones sobre la cuestión del precio asequible entre los eventuales usuarios, el fabricante, el Serum Institute de la India, y el Proyecto Vacunas contra la Meningitis. En 2010 se ha empezado a administrar la vacuna en Burkina Faso, Mali y Níger, con financiación de la Alianza GAVI, la Fundación Michael y Susan Dell y los respectivos Gobiernos. Para costear su extensión a otros países del cinturón de la meningitis harán falta nuevos compromisos por parte de gobiernos y otras organizaciones.

Hace mucho tiempo que, además de las vacunas anticoléricas existentes, que confieren protección parcial y a corto plazo a los viajeros, se viene necesitando una vacuna que ofrezca eficacia prolongada y esté adaptada al uso en países en desarrollo. En una iniciativa de colaboración financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates y los Gobiernos de Suecia y la República de Corea, con participación también de la India y el Viet Nam, el Instituto Internacional de Vacunas ha obtenido una nueva vacuna que reúne esas característica y está ahora en trámite de precalificación por la Organización Mundial de la Salud. 6

La innovación en materia de vacunas abandona así los estrechos dominios del desarrollo de productos para depender cada vez más de nuevas iniciativas e instituciones que, obrando sin ánimo de lucro, impulsan creativamente la participación de los sectores público y privado en pos de sus objetivos.


Referencias

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