Boletín de la Organización Mundial de la Salud

El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco es un hito fundamental

Haik Nikogosian a

a. Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, Organización Mundial de la Salud, 20 avenue Appia, 1211 Ginebra 27, Suiza.

Correspondencia con: Haik Nikogosian (e-mail: nikogosianh@who.int).

Boletín de la Organización Mundial de la Salud 2010;88:83-83. doi: 10.2471/BLT.10.075895

Este mes se celebra el quinto aniversario de la entrada en vigor del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT de la OMS), que se singulariza por dos motivos: es el primer tratado internacional negociado bajo la égida de la OMS y, con 168 Partes (Estados Miembros de la OMS o de las Naciones Unidas, así como organizaciones regionales de integración económica), es uno de los tratados ratificados más rápida y ampliamente en la historia de las Naciones Unidas.

A finales de los años noventa del pasado siglo, el aumento de las enfermedades relacionadas con el tabaco en todo el mundo había alcanzado el rango de un grave problema de salud pública que exigía la aplicación de medidas radicales e imaginativas, lo que echó a andar el mecanismo constitucional que permite a la OMS establecer tratados internacionales. A lo largo de esa década se elaboró el concepto del Convenio, que al cabo de tres años de negociaciones fue aprobado por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2003 y entró en vigor en febrero de 2005.1,2

En los cinco años transcurridos se han logrado notables progresos. En el ámbito internacional, los órganos principales del tratado —la Conferencia de las Partes y la Secretaría permanente— se han establecido y funcionan plenamente. Están en preparación el primer protocolo (sobre comercio ilícito de productos de tabaco) y las directrices relacionadas con seis artículos del Convenio. Se ha implantado el sistema de notificación del tratado y ya se han recibido y analizado más de 80% de los informes que se esperaban de las Partes. Con el fin de que puedan cumplir sus obligaciones como Partes del Convenio, se facilitan a los países directrices para la aplicación y evaluación de necesidades, así como apoyo para la elaboración de leyes y la transferencia de conocimientos y tecnología. El poder multisectorial y multilateral del tratado ha aumentado gradualmente su atractivo para los asociados internacionales, de suerte que en este momento más de 50 organizaciones internacionales intergubernamentales y no gubernamentales están acreditadas como observadores ante la Conferencia de las Partes.

En el plano nacional, varios países empezaron a emitir leyes y reglamentos congruentes con el CMCT de la OMS antes de comprometerse oficialmente con este. Esta armonización temprana con el Convenio reveló que la firma de tratados puede ser un poderoso agente de cambio, incluso en una fase temprana. Actualmente, la mayoría de las Partes han sancionado y fortalecido las leyes y reglamentos nacionales para cumplir sus obligaciones a la luz del tratado.

Una de las obligaciones fundamentales de las Partes consiste en presentar informes regulares sobre la aplicación del Convenio. Según el análisis reciente de 117 informes nacionales, 85% de las Partes han establecido un mecanismo coordinador nacional o un punto focal de control del tabaco; casi 80% han implantado programas educativos para divulgar información sobre los riesgos para la salud que entraña el consumo de tabaco y también han prohibido la venta de productos de tabaco a los menores; 75% han introducido advertencias sanitarias antitabaco claras y visibles en los paquetes de productos de tabaco.3 El análisis reveló asimismo que todavía hace falta impulsar la aplicación de otras disposiciones del tratado, tales como la prohibición absoluta de la publicidad, promoción y patrocinio del tabaco; la prohibición de fumar en lugares como hoteles, restaurantes y centros de espectáculos; el tratamiento de la dependencia del tabaco y la cesación del hábito; la prestación de apoyo para optar por alternativas viables al cultivo del tabaco; y el empleo de la litigación como instrumento de control del tabaco.

La cooperación y ayuda internacionales siguen siendo imprescindibles para el éxito del Convenio. Muchos informes —especialmente de países en desarrollo y con economías en transición— mencionan la diferencia entre las necesidades y los recursos que tienen para cumplir sus obligaciones. Como respuesta a esta situación, la Secretaría del Convenio organiza evaluaciones conjuntas de las necesidades de los gobiernos interesados y los asociados internacionales para promover la aplicación del tratado.

El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco representa un nuevo método de cooperación sanitaria internacional y un marco legal para determinar el futuro de la salud de todas las personas. Es un modelo de respuesta mundial eficaz frente a los efectos negativos de la globalización en el campo sanitario. En tal virtud, el Convenio ha marcado un nuevo hito legal en la salud pública. Aun así, no deja de ser tan solo un instrumento; el éxito o fracaso de los países depende de cómo lo utilicen.

Una enseñanza importante que se desprende del CMCT es que el éxito depende directamente de la capacidad de liderazgo, el compromiso, la voluntad política, la integridad, la visión y el valor de los gobiernos, la sociedad civil, los ciudadanos y las organizaciones que tienen el cometido de transformar en realidad el concepto de una tratado internacional en materia de salud mundial. De manera análoga, la aplicación eficaz del tratado exige una consagración constante de todos los protagonistas.

El quinto aniversario del CMCT brinda la oportunidad de intercambiar experiencias, opiniones y expectativas sobre su aplicación y efectos en la salud pública. Las partes interesadas pueden aprovechar este hito para promover la aplicación del Convenio con el fin de aprovechar los beneficios plenos de salud pública que acarrea el control del tabaco y el nuevo marco legal en materia de salud mundial. ■


Referencias

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