Boletín de la Organización Mundial de la Salud

La vigilancia de la mortalidad materna y la respuesta correspondiente

Isabella Danel a, Wendy J Graham b & Ties Boerma c

a. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta, United States of America.
b. University of Aberdeen, King’s College, Aberdeen, Scotland.
c. Department of Health Statistics and Information Systems, World Health Organization, avenue Appia 20, 1211 Geneva 27, Switzerland.

Correspondence to Ties Boerma (e-mail: boermat@who.int).

Boletín de la Organización Mundial de la Salud 2011;89:779-779A. doi: 10.2471/BLT.11.097220

De los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio, el de reducir la mortalidad materna es el que está más lejos de alcanzar sus metas.13 La incapacidad de medir de manera fiable la magnitud y las tendencias favorece la falta de rendición de cuentas y, a su vez, el estancamiento. Un sistema de vigilancia de la mortalidad materna y la respuesta correspondiente que incluye la identificación, la notificación y el examen de la mortalidad materna, así como la respuesta correspondiente, puede aportar información esencial para estimular y orientar la aplicación de medidas para prevenir futuras muertes maternas y mejorar la cuantificación de la mortalidad materna. En la actualidad, la convergencia de factores como la voluntad política, las innovaciones técnicas y los recursos económicos brinda una oportunidad ideal para hacer realidad dichos sistemas en los países de ingresos bajos.

En septiembre de 2010, se echó a andar la Estrategia Mundial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Salud de la Mujer y el Niño, que se concentra en los 49 países de ingresos más bajos, donde las tasas de mortalidad materna y de menores de 5 años alcanzan su nivel más elevado.4 La Comisión sobre la Información y la Rendición de Cuentas para la Salud de la Mujer y el Niño, establecida a raíz de la estrategia, subrayó la carencia de datos fidedignos para vigilar los progresos realizados y también puso de relieve asuntos relativos a la calidad de la asistencia. Las diez recomendaciones de la Comisión, dadas a conocer en septiembre de 2011, se centralizaron en el fortalecimiento de la rendición de cuentas por los países y a escala mundial.5 La Comisión instó a los países a mejorar sus sistemas de información sanitaria, adoptar medidas eficaces para desarrollar los sistemas de registro civil e introducir métodos innovadores para contar todas las muertes maternas y examinar y vigilar mejor los progresos realizados.

La cuantificación de la mortalidad materna —no solo el número de defunciones, sino las causas y circunstancias de cada una— sigue representando un problema en los países de ingresos bajos.6 Solo 2 de los 49 países con los ingresos más bajos cuentan con un sistema de registro civil en funcionamiento, que es la fuente preferible para obtener los datos que permiten cuantificar la mortalidad.7 Cuando no existen dichos sistemas, se utilizan métodos alternativos para recoger datos retrospectivos sobre la mortalidad materna como los censos (defunciones recientes en la familia), las encuestas domiciliarias (supervivencia de los hermanos) y estudios especiales. Suele ser muy grande la incertidumbre de las estadísticas obtenidas con estos métodos. Además, los datos se refieren al pasado y por lo general no están disponibles a nivel subnacional, por lo cual no son adecuados para la respuesta, la planificación ni la asignación de recursos.

Han surgido nuevas oportunidades de usar tecnologías de la información y la comunicación que tienen un gran potencial de ayudar a los países a mejorar el registro de nacimientos y defunciones. Unos proyectos en él África subsahariana y Asia están demostrando que es factible usar dispositivos portátiles para hacer el seguimiento y apoyar la asistencia materna en establecimientos de salud y en la comunidad, lo que a menudo empieza por el registro de los embarazos.

Un sistema nacional de vigilancia y respuesta en materia de mortalidad materna debería aprovechar dos fuentes de información principales. En el sistema de salud, se debería exigir a los establecimientos que notifiquen todas las defunciones de mujeres que se hayan producido durante el embarazo, el parto o el puerperio. Todas esas defunciones deberían examinarse y someterse a auditoría de manera sistemática como parte integral del mejoramiento de la calidad de la asistencia sanitaria. Los sistemas de notificación, de preferencia basados en la Internet, deberían vincularse con el examen y las medidas aplicadas. A nivel comunitario, las redes locales de informantes de las autoridades de salud, administrativas o tradicionales deberían notificar las defunciones maternas. Deberían usarse principalmente teléfonos celulares para notificar de inmediato las defunciones a las autoridades distritales, que a su vez las notificarían al nivel nacional. Allí, los datos recibidos de los establecimientos asistenciales y la comunidad se examinarían, compilarían y analizarían. Varios países han declarado la muerte materna como un acontecimiento de notificación obligatoria; si esta medida se cumple, se aúna a la tecnología para mejorar la vigilancia de la mortalidad materna.

Con este método no solo se aprovechan las innovaciones en la notificación de las estadísticas sino que al mismo tiempo se mejoran los mecanismos para evitar futuras muertes. En los últimos años, muchos países de ingresos bajos han introducido mecanismos dirigidos a la acción, conocidos por diversos nombres, como investigación, examen o auditoría de muertes maternas.810 En ellos se analizan las circunstancias de cada defunción para detectar los factores evitables con el fin de tomar medidas para mejorar la asistencia a todos los niveles del sistema de salud, desde el hogar hasta el hospital. Una gran parte de la responsabilidad en cuanto a las medidas de seguimiento recaen en las autoridades sanitarias de distrito y locales. Al mismo tiempo, se necesita la participación activa de la sociedad civil para lograr el esclarecimiento total de las circunstancias que rodean a cada defunción y la formulación de recomendaciones completas y factibles para las medidas de seguimiento. Esta vinculación de la vigilancia de la mortalidad con las medidas para combatirla es el elemento central de un marco de rendición de cuentas.

Los sistemas de vigilancia de la mortalidad materna y la respuesta correspondiente permiten seguir de cerca, frecuentemente y en tiempo real las tendencias y causas, siempre y cuando se efectúen inversiones para evaluar cuán completa es la notificación y la exactitud de los datos como parte del sistema. Si dan buen resultado, tales sistemas representarían un paso importante hacia la cuantificación de la mortalidad materna. Además, servirían de base para lograr adelantos a largo plazo, principalmente el fortalecimiento de los sistemas de registro civil.

La Comisión sobre la Información y la Rendición de Cuentas para la Salud de la Mujer y el Niño ha venido a dar un nuevo impulso a la creación de sistemas de vigilancia de la mortalidad materna con la finalidad de aplicar medidas. La innovación y los esfuerzos concertados de todos los interesados directos permitirán finalmente que la mortalidad materna sea vigilada en tiempo real, de suerte que se apliquen medidas inmediatas para mejorar la salud materna. Nunca se había tenido semejante oportunidad.


Referencias

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