Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Sistemas de investigación sanitaria: ¿promoción de la igualdad sanitaria o competitividad económica?

Bridget Pratt & Bebe Loff

Es lógico esperar que la investigación sanitaria internacional ayude a reducir las injusticias en materia sanitaria en el mundo. Para este proceso resulta fundamental la inversión en investigación acerca de estrategias y sistemas sanitarios en países en vías de desarrollo. No obstante, la financiación para la investigación internacional está canalizada en la actualidad hacia el desarrollo de intervenciones médicas nuevas. Este desequilibrio se debe en gran parte a la legislación y a las estrategias de investigación empleadas en los países de ingresos elevados. Esas estrategias han llevado a dichos países a invertir cada vez más en una investigación en salud dirigida a aumentar la competitividad económica nacional más que a reducir las injusticias sanitarias. En los Estados Unidos de América y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la regulación de la investigación ha fomentado un modelo que: se dirige a productos que pueden comercializarse; se centra en necesidades sanitarias que puedan cumplirse a través de productos rentables y de alta tecnología; tiene como objetivo final la autorización de productos nuevos; y no implica un fortalecimiento considerable de la capacidad de investigación en otros países. Por consiguiente, las inversiones en investigación internacional están dirigidas a ensayos farmacéuticos y colaboraciones público-privadas de desarrollo de productos para enfermedades desatendidas. Esto desvía fondos de investigaciones necesarias para aplicar las intervenciones existentes y para reforzar los sistemas de salud, por ejemplo, las políticas de salud y los sistemas de investigación. Los gobiernos deben reestructurar las leyes y políticas de investigación para aumentar esta investigación que resulta esencial en los países en vías de desarrollo.

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