Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Posible reducción de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares a través de unas políticas alimentarias más estrictas en el Reino Unidode Gran Bretaña e Irlanda del Norte

Martin O´Flaherty, Gemma Flores-Mateo, Kelechi Nnoaham, Ffion Lloyd-Williams & Simon Capewell

Objetivo

Calcular cuánto más podría reducirse la mortalidad por enfermedades cardiovasculares en el Reino Unido a través de objetivos nutricionales más progresivos.

Métodos

Se calculó la reducción potencial de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares en el Reino Unido entre los años 2006 (año de referencia) y 2015 sintetizando los datos acerca de la población, la dieta y la mortalidad entre adultos con edades comprendidas entre los 25 y los 84 años. El efecto de unos cambios dietéticos concretos sobre la mortalidad por enfermedades cardiovasculares se obtuvo a través de metaanálisis recientes. La posible reducción de los fallecimientos por enfermedades cardiovasculares se calculó entonces para dos supuestos con políticas dietéticas distintas: (i) mejoras moderadas (se asume simplemente que las tendencias recientes continuarán hasta el año 2015) y (ii) reducciones más importantes pero factibles (como ya se han observado en muchos países) en el consumo de grasas saturadas, grasas trans industriales y sal, unidas a un mayor consumo de frutas y verduras. Se llevó a cabo un análisis de sensibilidad probabilístico y los resultados se estratificaron según la edad y el sexo.

Resultados

El primer supuesto tendría como resultado aproximadamente 12 500 fallecimientos menos por enfermedad cardiovascular al año (margen: 5500–30 300). Entre los hombres se registrarían aproximadamente 4800 fallecimientos menos por cardiopatías coronarias y 1800 fallecimientos menos por accidentes cerebrovasculares. En el caso de las mujeres, se observaría una reducción de 3500 y 2400 fallecimientos menos, respectivamente. Unas mejoras dietéticas más sustanciales (erradicación de las grasas trans industriales, reducción de las grasas saturadas y la sal, unidas a un aumento en el consumo de frutas y verduras) podrían traducirse en aproximadamente 30 000 fallecimientos menos (margen: 13 000 – 74 900) por enfermedades cardiovasculares.

Conclusión

El exceso de grasas trans, grasas saturadas y sal, así como un consumo insuficiente de fruta y verdura en la dieta genera una carga considerable de fallecimientos por enfermedades cardiovasculares en el Reino Unido. A través de políticas alimentarias más estrictas pueden alcanzarse mejoras similares a las obtenidas por otros países.

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