Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Cómo eliminar la transmisión del VIH de la madre al niño en Sudáfrica

Peter Barron, Yogan Pillay, Tanya Doherty, Gayle Sherman, Debra Jackson, Sanjana Bhardwaj, Precious Robinson & Ameena Goga

Situación

La Organización Mundial de la Salud ha presentado unas directrices claras para la prevención de la transmisión del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) de la madre al niño. No obstante, habrá que superar algunos desafíos para asegurar la puesta en marcha de todos los elementos del programa de prevención a fin de alcanzar un nivel de calidad elevado en todas las instalaciones.

Enfoque

Aunque Sudáfrica inició su programa de prevención en el año 2002, más tarde que la mayoría de los países, el apoyo político ha aumentado desde 2008. Se ha prestado más atención a las investigaciones operativas y los datos objetivos se han utilizado con mayor eficacia.

Marco regional

En 2010, alrededor del 30% de las mujeres embarazadas en Sudáfrica eran seropositivas, y la mitad de todas las muertes en niños menores de cinco años estuvieron asociadas al virus.

Cambios importantes

Entre los años 2008 y 2011, la proporción estimada de niños menores de dos meses expuestos al VIH que se sometió a las pruebas rutinarias de reacción en cadena de la polimerasa aumentó del 36,6% al 70,4%, y la tasa estimada de transmisión del VIH se redujo del 9,6% al 2,8%. Las encuestas de población de los años 2010 y 2011 reflejaron unas tasas de transmisión del 3,5% y el 2,7%, respectivamente

Lecciones aprendidas

Las actividades fundamentales para mejorar los resultados del programa incluyeron: garantizar la implementación rápida de los cambios en la política de prevención de la transmisión a nivel de campo mediante cursos formativos y la difusión de las directrices; garantizar una coordinación adecuada entre los socios técnicos, tales como las agencias sanitarias internacionales y las ONG locales e internacionales; y utilizar los datos e indicadores acerca de todos los aspectos del programa de prevención de la transmisión del VIH de la madre al niño. También resultó muy útil permitir al personal sanitario de los centros de atención primaria iniciar terapias antirretrovirales y ampliar los servicios de laboratorio para realizar los recuentos de linfocitos T CD4+ y las pruebas de reacción en cadena de la polimerasa.

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