Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Los recursos humanos para la salud y la cobertura sanitaria universal: cómo fomentar una cobertura eficaz y justa

James Campbell, James Buchan, Giorgio Cometto, Benedict David, Gilles Dussault, Helga Fogstad, Inês Fronteira, Rafael Lozano, Frank Nyonator, Ariel Pablos-Méndez, Estelle E Quain, Ann Starrs & Viroj Tangcharoensathien

Lograr una cobertura sanitaria universal implica una distribución de los recursos, en particular, de los recursos humanos para la salud (RHS), a fin de satisfacer las necesidades de la población. Este documento examina las lecciones sobre políticas relacionadas con los RHS de cuatro países que han conseguido avances ininterrumpidos en materia de cobertura sanitaria universal: Brasil, Ghana, México y Tailandia. Su objetivo consiste en exponer la política mundial y los compromisos financieros sobre RHS como ayuda para una cobertura sanitaria universal.

El documento explica las experiencias de los países mencionados por medio de un marco de trabajo analítico que examina la eficacia de una cobertura en función de la disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad (DAAC) de los RHS. Los aspectos DAAC permiten llevar a cabo análisis de seguimiento sobre las acciones políticas relativas a los RHS desde 1990 en los cuatro países de interés en relación con las tendencias nacionales en el número de trabajadores y las tasas de mortalidad de la población.

Los resultados muestran los principios fundamentales para la toma de decisiones basadas en pruebas científicas sobre los RHS como apoyo a una cobertura sanitaria universal. En primer lugar, los RHS son esenciales para expandir la cobertura de los servicios sanitarios y el conjunto de prestaciones. En segundo lugar, las estrategias RHS en cada uno de los aspectos DAAC respaldan de forma colectiva los logros en la eficacia de la cobertura y, en tercer lugar, los buenos resultados solo pueden conseguirse a través de la asociación de actores sanitarios y no sanitarios.

Hacer frente a los desafíos sanitarios y de desarrollo sin precedentes que afectan a todos los países y traducir las pruebas científicas sobre RHS en políticas y prácticas deben convertirse en los puntos centrales de la cobertura sanitaria universal y de la agenda de desarrollo a partir del año 2015. Se trata de un imperativo político que requiere un compromiso y liderazgo nacionales para potenciar el impacto de los recursos financieros y humanos disponibles, y así mejorar la esperanza de vida saludable, sin olvidar que las mejoras en materia de asistencia sanitaria son posibles gracias a un personal sanitario apto para tal propósito.

Compartir