Boletín de la Organización Mundial de la Salud

La aplicación del tratamiento de mantenimiento con metadona en prisiones de Malasia

Jeffrey A Wickersham, Ruthanne Marcus, Adeeba Kamarulzaman, Muhammad Muhsin Zahari & Frederick L Altice

Situación

En Malasia, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se concentra principalmente entre las personas que se inyectan opiáceos. Por este motivo, el país ha comenzado a introducir un programa de tres fases para el tratamiento de mantenimiento con metadona (TMM). En la tercera fase, descrita en este artículo, se aplicó el TMM en prisiones y se evaluó la atención ininterrumpida a los pacientes.

Enfoque

Tras desarrollar unos procedimientos operativos estándar y un acuerdo con el departamento de prisiones y el Ministerio de sanidad, Malasia estableció programas piloto de TMM en dos prisiones en los estados de Kelantan (2008) y Selangor (2009), en las que se dan las proporciones más altas de presos seropositivos. También se establecieron programas TMM de base comunitaria con objeto de integrar las actividades terapéuticas tras la puesta en libertad de los presos.

Marco regional

Tras fracasar el intento de reducir la incidencia de la infección por el VIH, Malasia se embarcó en el año 2005 en una estrategia de reducción de daños.

Cambios importantes

Se modificaron los procedimientos operativos estándar para: (i) aumentar la dosis de metadona más lentamente; (ii) proporcionar educación continua y formación para el personal médico y del correccional, así como para los reclusos; (iii) aumentar la duración del tratamiento con metadona antes de la puesta en libertad de los presos; (iv) reforzar los vínculos con los programas TMM de base comunitaria tras la puesta en libertad de los presos; (v) diagnosticar y tratar la tuberculosis; (vi) aumentar la dosis de metadona durante el tratamiento contra la infección por VIH y la tuberculosis; y (vii) optimizar la dosis oral diaria de metadona (> 80 mg) antes de poner en libertad a los presos.

Lecciones aprendidas

Es posible aplicar programas de TMM con base en las prisiones eficazmente, pero se requiere una dosificación adecuada y la adopción de medidas para mejorar la comunicación entre las autoridades policiales y de prisiones, prevenir el acoso policial a los usuarios de TMM tras su puesta en libertad y mejorar los sistemas de seguimiento de las fechas de liberación.

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