Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Los desafíos de la notificación de casos a nivel mundial durante la pandemia de A (H1N1) del año 2009

Stephanie Williams, Julia Fitzner, Angela Merianos, Anthony Mounts & for the Case-based Surveillance Evaluation Group

Durante la pandemia de gripe A (H1N1) del año 2009, la Organización Mundial de la salud (OMS) pidió a todos los Estados miembros que proporcionaran datos de hasta los primeros 100 casos de gripe confirmados en laboratorios con objeto de comprender con rapidez la pandemia y proporcionar orientación adecuada a los países afectados. Con objeto de examinar la estrategia de vigilancia de la pandemia, hemos evaluado la utilidad de la recogida de datos sobre casos y los desafíos que supuso la interpretación de esos datos a nivel internacional. Para ello, evaluamos el cumplimiento con las recomendaciones de vigilancia y la integridad de los datos de los registros enviados y describimos las características epidemiológicas de, como mucho, los 110 primeros casos de cada país, agrupados por regiones. Entre abril de 2009 y agosto de 2011, la OMS recibió más de 18 000 registros de casos de 84 países en intervalos de tiempo y formatos distintos, y sin información alguna sobre los métodos de recogida. Solo algo más de la mitad de los 18 000 registros indicaba la fecha de aparición de los síntomas, lo que dificultó evaluar si los casos se encontraban entre los primeros que se confirmaron. Los análisis epidemiológicos descriptivos se limitaron a resumir las proporciones por edad, sexo y hospitalización. Los análisis centralizados de datos sobre casos tuvieron poco valor en la descripción de las características fundamentales de la epidemia. Fue difícil interpretar los resultados, que habrían resultado engañosos si se hubieran observado de forma aislada. Un enfoque más apropiado permitiría identificar las cuestiones críticas, estandarizar los datos y los métodos de investigación, y crear canales de comunicación entre los países y la comunidad sanitaria internacional. El intercambio regular de datos de vigilancia rutinarios ayudará a consolidar dichos canales de comunicación fundamentales.

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