Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Las desigualdades socioeconómicas y las tendencias de la mortalidad en los países BRICS, 1990–2010

Oscar J Mújica, Enrique Vázquez, Elisabeth C Duarte, Juan J Cortez-Escalante, Joaquin Molina & Jarbas Barbosa da Silva

Objetivo

Explorar la presencia y magnitud, así como los cambios en las desigualdades socioeconómicas y sanitarias entre y dentro de Brasil, la Federación de Rusia, India, China y Sudáfrica, los países conocidos como BRICS, entre 1990 y 2010.

Métodos

Se analizaron fuentes accesibles al público para obtener datos comparables sobre los indicadores socioeconómicos y de salud tanto a nivel nacional como subnacional primario. Se identificaron y resumieron las desigualdades sanitarias entre países con ayuda de métricas de brecha estándar y de gradiente.

Resultados

Cuatro de los países BRICS mostraron incrementos tanto a nivel de ingresos como de desigualdad de ingresos entre 1990 y 2010. La excepción fue Brasil, donde la desigualdad de ingresos se redujo en el mismo periodo. Las desigualdades entre los países a nivel educativo y de acceso a la sanidad permanecieron en su mayoría sin cambios, si bien la diferencia entre países relativa a la esperanza media de vida más grande aumentó de 9 años en 1990 a 20 años en el año 2010. A lo largo del periodo de estudio se observó una desproporción en la carga de la enfermedad en los BRICS. Sin embargo, la tasa de mortalidad infantil nacional se redujo sustancialmente durante el periodo de estudio en los cinco países. En Brasil y China, la magnitud de las desigualdades relacionadas con los ingresos a nivel subnacional en la mortalidad infantil, tanto en términos absolutos como relativos, también se redujo sustancialmente.

Conclusión

A pesar de la prosperidad económica y la mejora general de la salud que se observa desde 1990, aún persisten desigualdades muy importantes en materia de salud tanto dentro, como entre los países BRICS. Sin embargo, las reducciones sustanciales de las desigualdades a nivel de ingresos de la mortalidad infantil observadas en Brasil y China son alentadoras.

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