Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Experiencias infantiles adversas y su relación con comportamientos dañinos para la salud en los adultos jóvenes: encuestas en ocho países orientales de Europa

Mark A Bellis, Karen Hughes, Nicola Leckenby, Lisa Jones, Adriana Baban, Margarita Kachaeva, Robertas Povilaitis, Iveta Pudule, Gentiana Qirjako, Betül Ulukol, Marija Raleva & Natasa Terzic

Objetivo

Evaluar la relación entre las experiencias adversas en la infancia, por ejemplo, abusos, abandono, violencia doméstica y separación de los padres, consumo de sustancias, enfermedad mental o encarcelamiento, y la salud de los adultos jóvenes en ocho países orientales de Europa.

Métodos

Entre 2010 y 2013 se llevaron a cabo encuestas sobre experiencias infantiles adversas en Albania, Letonia, Lituania, Montenegro, Rumania, la Federación de Rusia, la antigua República Yugoslava de Macedonia y Turquía. El número de encuestados fue de 10 696 - 59,7 % mujeres - de entre 18 y 25 años. Se empleó un modelo multivariado para examinar las relaciones entre las experiencias infantiles adversas y los comportamientos dañinos para la salud en las primeras etapas de la vida adulta, incluido el consumo de sustancias, la inactividad física y el intento de suicidio.

Resultados

Más de la mitad de los encuestados informó de al menos una experiencia adversa en la infancia. Haber sufrido una experiencia adversa en la infancia aumentó la probabilidad de tener otras experiencias adversas en la infancia. El número de experiencias adversas en la infancia se correlacionó positivamente con los informes posteriores acerca de comportamientos dañinos para la salud. En comparación con aquellos que no comunicaron experiencias adversas, los encuestados que informaron de al menos cuatro experiencias adversas en la infancia presentaban un riesgo significativamente mayor de muchas conductas dañinas para la salud, con un cociente de posibilidades que variaba de 1,68 (intervalo de confianza del 95 %, IC: 1,32–2,15) para la inactividad física a 48,53 (IC del 95 %: 31,98–76,65) para el intento de suicidio. El modelado indicó que la prevención de experiencias adversas en la infancia podría reducir sustancialmente la incidencia de muchos de los comportamientos dañinos para la salud en la población de estudio.

Conclusión

Nuestros resultados indican que los individuos que no desarrollan comportamientos dañinos para la salud tienen más probabilidades de haber tenido una infancia segura y educativa. Los programas basados en la evidencia para mejorar la crianza de los hijos y apoyar el desarrollo infantil necesitan un despliegue a gran escala en la región oriental de Europa.