Boletín de la Organización Mundial de la Salud

Tuberculosis y resistencia a los antimicrobianos: se necesitan nuevos modelos de investigación y desarrollo

Grania Brigden a, José Luis Castro a, Lucica Ditiu b, Glenda Gray c, Debra Hanna d, Marcus Low e, Malebona Precious Matsoso f, Greg Perry g, Melvin Spigelman h, Souyma Swaminathan i, Els Torreele j y Sidney Wong k

a. Unión Internacional Contra la Tuberculosis y Enfermedades Respiratorias, 68 Boulevard Saint-Michel, 75006, París, Francia.
b. Alianza Alto a la Tuberculosis, Ginebra, Suiza.
c. Consejo Sudafricano de Investigaciones Médicas, Ciudad del Cabo, Sudáfrica.
d. Critical Path Institute, Tucson, Estados Unidos de América (EUA).
e. Global Tuberculosis Community Advisory Board, Ciudad del Cabo, Sudáfrica.
f. Departamento de Salud, Pretoria, Sudáfrica.
g. Medicines Patent Pool, Ginebra, Suiza.
h. Alianza Mundial para el Desarrollo de Medicamentos contra la Tuberculosis, Nueva York, EE. UU.
i. Consejo de Investigaciones Médicas de la India, Nueva Delhi, India.
j. Campaña de acceso de Médecins Sans Frontières, Ginebra, Suiza.
k. Médecins Sans Frontières, Ámsterdam, Países Bajos.

Diríjase la correspondencia a Grania Brigden al correo electrónico: grania.brigden@theunion.org

Boletín de la Organización Mundial de la Salud 2017;95:315. doi: http://dx.doi.org/10.2471/BLT.17.194837

La investigación y el desarrollo en tuberculosis necesitan mayores inversiones. Cada año mueren más personas de tuberculosis –1,4 millones en 2015– que por la infección del virus de la inmunodeficiencia humana (1,1 millones de muertes; 400 000 mueren por la combinación de ambas infecciones) y de paludismo (429 000 muertes). A pesar de que en la actualidad el número de personas con tuberculosis farmacorresistente a nivel mundial asciende a 580 0001, los niveles de inversión actuales —US$ 620 millones— en investigación y desarrollo han alcanzado su mínimo desde 20082.

En el último decenio, solo se han autorizado dos nuevos fármacos: bedaquilina y delamanid. No es posible curar la tuberculosis con un solo fármaco; se necesitan al menos tres clases diferentes de antibióticos para el tratamiento. La tuberculosis farmacorresistente – causada por bacilos resistentes a dos o más de los antibióticos disponibles —es un problema constante y se proyecta que en el futuro será la responsable del 25% de las muertes debidas a todos los patógenos farmacorresistentes3.

En 2010 se creó el Grupo consultivo de expertos en investigación y desarrollo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para estudiar la financiación e incentivos actuales en investigación y desarrollo y para proponer nuevos alcances con el fin de satisfacer las necesidades médicas no cubiertas. Los delegados de la Asamblea Mundial de la Salud del presente mes continuarán los debates para poner en práctica las recomendaciones establecidas en el informe de 2012 del Grupo sobre la financiación y coordinación a nivel mundial de las actividades de investigación y desarrollo4.

La Asamblea General de las Naciones Unidas, en una reunión sobre resistencia a los antimicrobianos, el Grupo de Alto Nivel sobre el Acceso a los Medicamentos de las Naciones Unidas5, así como los Gobiernos del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte3 y de Alemania6, en sus informes respectivos, han considerado nuevos modelos de investigación y desarrollo para incentivar la investigación relacionada con las infecciones farmacorresistentes.

Varias organizaciones no gubernamentales, consejos de investigación médica, representantes de la sociedad civil y el Gobierno de Sudáfrica han establecido recientemente un nuevo marco de financiación para apoyar la investigación y el desarrollo de tratamientos contra la tuberculosis: el Proyecto 3P (pull, pool y push). Esta iniciativa i) utiliza un mecanismo de estímulo final (pull) mediante la concesión de premios para recompensar la investigación, ii) centraliza (pool) la propiedad intelectual y los datos y iii) utiliza un mecanismo de impulso (push) mediante el otorgamiento de becas de investigación7.

El Proyecto 3P es una iniciativa de investigación colaborativa que tiene como objetivo apoyar el descubrimiento y desarrollo de un régimen terapéutico de 1 mes que pueda utilizarse para curar todos los casos de tuberculosis. Con el modelo de financiación del proyecto se asegurará que exista un nuevo régimen asequible y accesible para todos aquellos que lo necesiten. Con el Proyecto 3P se incentiva a los investigadores mediante premios en efectivo por los compuestos que cumplan con las características predefinidas del producto y que estén listos para incluirse en ensayos clínicos de fase 1.

Esta recompensa financiera, sumada a la obligación de centralizar los datos y la propiedad intelectual de los compuestos, permitirá que el Proyecto 3P financie posteriormente el desarrollo de combinaciones terapéuticas. El proyecto permitirá desvincular los costos de investigación y desarrollo y el costo final del tratamiento y ventas según lo definido en la Declaración Política de la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Resistencia a los Antimicrobianos;8 de esta forma, se asegurará la asequibilidad del tratamiento.

Sugerimos que se incluyan nuevos modelos de investigación y desarrollo para la tuberculosis, como el Proyecto 3P, en los debates intergubernamentales sobre el establecimiento de prioridades en el ámbito de la resistencia a los antimicrobianos. Alentamos a los Estados Miembros a apoyar esta iniciativa como una respuesta anticipada para hacer frente al patógeno prioritario de la resistencia a los antimicrobianos.


Referencias