Enfermedades cardiovasculares

Proyecto OMS de investigación sobre los peligros mundiales de los viajes (proyecto WRIGHT)

Informe final de la fase I

Panorama general

Los objetivos del proyecto WRIGHT (proyecto OMS de investigación sobre los peligros mundiales de los viajes) consistieron en confirmar si el riesgo de tromboembolia venosa aumenta con los viajes en avión, determinar la magnitud de dicho riesgo y el efecto de otros factores sobre él, así como estudiar el efecto de las medidas preventivas.

Para alcanzar estos objetivos se realizaron varios estudios durante la fase I del proyecto WRIGHT. Otros estudios relacionados con el efecto de intervenciones preventivas se aplazaron a la fase II.

Las conclusiones de los estudios epidemiológicos indican que el riesgo de tromboembolia venosa casi se duplica tras un viaje largo (de cuatro horas o más), así como en otras formas de viaje en que los viajeros permanecen sentados e inmóviles durante periodos prolongados. El riesgo aumenta cuanto más largo sea el viaje y cuando se realizan múltiples vuelos en poco tiempo. El riesgo también aumenta significativamente en presencia de otros factores de riesgo conocidos. Se comprobó que los factores de riesgo que contribuían a aumentar el riesgo de tromboembolia venosa en relación con los viajes eran la obesidad, la estatura muy alta o muy baja, el consumo de anticonceptivos orales y la presencia de anomalías de la sangre que favorecían la aparición de trombos. El riesgo absoluto de tromboembolia venosa en vuelos de más de cuatro horas en una cohorte de individuos sanos fue de 1 por 6000.

Los estudios fisiopatológicos corroboraron estas conclusiones. Los resultados de los estudios en cámara hipobárica con voluntarios sanos no demostraron asociación alguna entre la hipoxia hipobárica y las alteraciones protrombóticas en el sistema hemostático.

Sin embargo, el estudio sobre la inmovilidad en viajes y en otro tipo de situaciones, en el que participó una elevada proporción de individuos con factores de riesgo, indicó que algunos factores específicos de los viajes aéreos pueden interactuar con factores de riesgo preexistentes y provocar en individuos propensos un aumento de la activación de la coagulación mucho más elevado que el producido por la inmovilidad.

Es preciso realizar más estudios para identificar los factores causantes. Según estas conclusiones, es necesario que los viajeros reciban información adecuada sobre los riesgos y que en los nuevos estudios se determinen medidas preventivas eficaces, tema que será investigado en la fase 2 del proyecto WRIGHT.

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