Preparación y respuesta ante emergencias

Preguntas frecuentes sobre el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV)


9 de junio de 2015

¿Qué es el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS)?

El síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS) es una enfermedad respiratoria vírica provocada por un nuevo coronavirus (MERS-CoV) que fue detectado por primera vez en Arabia Saudita en 2012. Los coronavirus son una extensa familia de virus causantes de enfermedades que van desde el resfriado común al síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

¿Dónde ha habido casos del síndrome respiratorio de Oriente Medio?

Los países que figuran a continuación han notificado casos de MERS: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait, Omán, Qatar y el Yemen (Oriente Medio); Alemania, Francia, Grecia, Italia y el Reino Unido (Europa); Egipto y Túnez (África); China, Filipinas, Malasia y República de Corea (Asia); y Estados Unidos (América).

En el sitio web de la OMS dedicado a brotes epidémicos puede consultarse la información más reciente.

¿Cuáles son los síntomas del MERS?

Los síntomas típicos del MERS son fiebre, tos y dificultades respiratorias. Es habitual que haya neumonía, pero no siempre. También se han registrado síntomas gastrointestinales, en particular diarrea. En su versión grave, la enfermedad puede provocar insuficiencia respiratoria, que exige ventilación mecánica y apoyo en una unidad de cuidados intensivos. Algunos pacientes pueden presentar disfunción orgánica, especialmente insuficiencia renal o choque séptico. El virus parece provocar formas más graves de la enfermedad en pacientes inmunodeprimidos, ancianos y personas que sufran enfermedades crónicas como diabetes, cáncer y enfermedad pulmonar crónica.

¿Puede una persona estar infectada por el virus del síndrome respiratorio del MERS y no estar enfermo?

Sí. En algunas personas la infección no parece presentar síntomas. Se trata de casos que se han detectado porque esas personas se han sometido a pruebas de detección del MERS-CoV en el marco de estudios de seguimiento de contactos de personas infectadas por el virus.

¿Cómo se contrae el MERS-CoV?

Todavía no se sabe exactamente cómo se produce la infección por el MERS-CoV en los seres humanos. El coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio es un virus zoonótico y se cree que, en Oriente Medio, el ser humano puede contraer la infección a través del contacto indirecto con camellos infectados. En algunos casos, el virus parece transmitirse de una persona infectada a otra a través de un contacto cercano y sin protección, lo que se ha observado entre los miembros de una misma familia, pacientes y personal sanitario. La mayoría de los casos que se han producido en esta epidemia son consecuencia de la transmisión entre humanos en establecimientos sanitarios.

¿Es el MERS-CoV una enfermedad contagiosa?

Sí, pero aparentemente de forma limitada. No parece que el virus se transmita fácilmente de una persona a otra, a menos que haya un contacto estrecho, por ejemplo, al dispensar atención a un paciente infectado sin la debida protección. Ha habido conglomerados de casos en establecimientos de salud, en los que la transmisión entre humanos parece lo más probable, en especial cuando las prácticas de prevención y control de infecciones no son adecuadas. De momento no se tiene constancia de transmisión sostenida entre humanos.

¿Cuál es el origen del virus causante del MERS? ¿Murciélagos, camellos, animales domésticos?

No se conoce bien el origen del virus. En Arabia Saudita, Egipto, Omán y Qatar se han aislado en camellos cepas de MERS-CoV idénticas a las cepas humanas. Esos estudios y otros han permitido encontrar anticuerpos del MERS-CoV en camellos de África y Oriente Medio. Los datos de la secuencia genética del ser humano y del camello ponen de manifiesto la existencia de un estrecho vínculo entre el virus encontrado en los camellos y el encontrado en humanos. No está excluido que haya otros reservorios.

Ahora bien, se han hecho pruebas de detección de anticuerpos del MERS-CoV en otros animales, como las cabras, las vacas, las ovejas, los búfalos, los cerdos y las aves silvestres, y hasta ahora no han dado resultados positivos. Estos estudios combinados apoyan la tesis de que los camellos son una fuente probable de infección en los seres humanos.

¿Debería evitarse el contacto con camellos o productos de camello? ¿Es peligroso visitar granjas, mercados o ferias de camellos?

Como precaución general, las personas que visiten granjas, mercados, establos u otros lugares donde haya otros animales deben tomar medidas de higiene general, en particular lavarse sistemáticamente las manos antes y después de tocar a algún animal, y deben evitar el contacto con animales enfermos.

El consumo de productos de origen animal crudos o poco cocinados, por ejemplo leche y carne, conlleva un elevado riesgo de infección por diferentes organismos que pueden provocar enfermedades en los seres humanos. Los productos de origen animal debidamente procesados por cocción o pasteurización no presentan ningún peligro para el consumo, pero deben manipularse con cuidado para evitar que se contaminen por contacto con productos crudos. La carne y la leche de camello son productos nutritivos que pueden seguir consumiéndose tras la pasteurización, cocción u otros tratamientos por calor.

Hasta que se sepa más del MERS, se considera que las personas que padecen diabetes, insuficiencia renal, neumopatía crónica o inmunodepresión tienen un alto riesgo de padecer enfermedad grave en caso de infección por MERS-CoV. Esas personas deben evitar el contacto con camellos, no deben beber leche de camello cruda u orina de camello, ni consumir carne que no esté debidamente cocinada.

Las personas que trabajan en granjas de camellos o en mataderos han de mantener una buena higiene personal, en particular, deben lavarse las manos con frecuencia después de tocar los animales, protegerse la cara mediante mascarillas en la medida de lo posible, y utilizar ropa protectora, que, tras el trabajo, han de quitarse y lavar a diario. Además, también deben evitar que los miembros de su familia puedan entrar en contacto con la ropa y el calzado de trabajo sucios, o con otros objetos que hayan podido estar en contacto con camellos o excrementos de camello. En ningún caso deberán sacrificarse animales enfermos para el consumo. También deberá evitarse todo contacto directo con cualquier animal que haya dado positivo en las pruebas de detección del MERS-CoV.

¿Existe una vacuna contra el MERS-CoV? ¿Cuál es el tratamiento?

Actualmente, no se dispone de vacuna alguna ni de tratamiento específico. El tratamiento es de apoyo y depende del estado clínico del paciente.

¿Corre el personal sanitario riesgo de contraer el MERS-CoV?

Sí. En varios países, ha habido transmisión del MERS-CoV en establecimientos de salud, en concreto, transmisión de pacientes a profesionales sanitarios. No siempre es posible detectar a los pacientes con MERS-CoV pronto o sin realizar pruebas, porque los síntomas y otras características clínicas pueden ser inespecíficos. Por esa razón, es importante que el personal sanitario aplique sistemáticamente medidas de precaución básicas con todos los pacientes. Esas medidas básicas deben complementarse con medidas de precaución contra microgotas respiratorias al dispensar atención a los pacientes con síntomas de infección respiratoria aguda.

Al tratar a pacientes de MERS-CoV, ya sean casos sospechosos o confirmados, deberán aplicarse medidas de precaución de contacto y llevar protección ocular. También hay que adoptar medidas de precaución que eviten la transmisión por el aire al efectuar procedimientos que generen aerosoles.

¿Recomienda la OMS la aplicación de restricciones a los viajes o al comercio con relación a este nuevo virus?

La OMS no recomienda imponer restricciones a los viajes ni al comercio, ni cribados de entrada en relación con el MERS-CoV.

¿Cómo está respondiendo la OMS ante el brote de MERS-CoV?

La OMS colabora con clínicos y científicos para reunir e intercambiar datos científicos que permitan conocer mejor el virus y la enfermedad que provoca, y para determinar las prioridades de respuesta en caso de brote, las estrategias de tratamiento y los enfoques de tratamiento clínico. La Organización también colabora con los países afectados y con asociados y redes internacionales de carácter técnico a fin de coordinar la respuesta sanitaria mundial frente al MERS.

En particular, la OMS facilita información actualizada sobre la situación; realiza evaluaciones de riesgos e investigaciones conjuntas con las autoridades nacionales; celebra reuniones científicas; y elabora orientaciones y material de formación para las autoridades sanitarias y los organismos técnicos de salud sobre recomendaciones provisionales de vigilancia, análisis de casos en laboratorio, prevención y control de las infecciones y tratamiento clínico.

La Directora General ha convocado un Comité de Emergencia en el marco del Reglamento Sanitario Internacional (2005) para asesorarla sobre si el evento constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional y sobre las medidas de salud pública que deben adoptarse. Puede obtenerse información actualizada sobre las deliberaciones del Comité siguiendo el enlace siguiente:

¿Qué recomienda la OMS?

A los países

La OMS alienta a todos los Estados Miembros a que intensifiquen la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas graves y examinen cuidadosamente cualquier característica no habitual de esas infecciones o de los casos de neumonía.

La OMS pide encarecidamente a los Estados Miembros que verifiquen todos los casos probables y confirmados de infección por MERS-CoV y que los notifiquen a la Organización.

La OMS también insta a los países a que sensibilice a la opinión pública sobre la existencia del MERS y facilite información a los viajeros, como por ejemplo:

Al personal sanitario

Con el fin de prevenir la posible propagación del MERS-CoV en los establecimientos de atención sanitaria es fundamental adoptar medidas de prevención y control de las infecciones. En los establecimientos de salud donde se atiende a pacientes con infección posible o confirmada por MERS-CoV deberían adoptarse medidas adecuadas para reducir el riesgo de que el virus se transmita de un paciente infectado a otros pacientes, al personal sanitario o a los visitantes.

Los profesionales de la salud deberían recibir formación y capacitación en materia de prevención y control de las infecciones y actualizar esas competencias periódicamente.

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