Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Recurso a órganos consultivos por la OMS en su respuesta a la gripe pandémica

Gripe pandémica (H1N1) 2009 - nota informativa n.º 19

La OMS es consciente de la preocupación que se ha expresado en los medios informativos por la posibilidad de que los vínculos de algunos expertos de sus órganos consultivos con la industria farmacéutica puedan influir en las decisiones normativas de la Organización, especialmente en las relacionadas con la gripe pandémica.

La OMS ha colaborado tradicionalmente con la industria farmacéutica por razones legítimas. Los esfuerzos encaminados a mejorar la salud dependen de un mayor acceso a medicamentos, vacunas y medios diagnósticos de alta calidad y asequibles. Se reconoce desde hace tiempo la importancia de las intervenciones médicas, incluidos antivirales, vacunas y pruebas diagnósticas, para mitigar el impacto sanitario de la gripe pandémica. Las compañías farmacéuticas desempeñan un papel esencial en este sentido y la OMS se ha comprometido con ellas a tratar de alcanzar sus objetivos de salud pública.

Salvaguardias contra los conflictos de intereses

El riesgo de conflictos de intereses es inherente a cualquier relación entre un organismo normativo o de desarrollo sanitario, como la OMS, y una industria lucrativa. Lo mismo puede decirse respecto a los expertos que asesoran a la Organización y tienen vínculos con compañías farmacéuticas. Se han implantado numerosas medidas de salvaguardia para manejar los posibles conflictos de intereses o la percepción de los mismos.

Los expertos externos que asesoran a la OMS están obligados a realizar una declaración de intereses en la que hacen constar cualquier tipo de interés profesional o financiero que pueda comprometer la imparcialidad de sus consejos. Se han instaurado procedimientos para detectar, investigar y evaluar los posibles conflictos de intereses, revelarlos, y tomar las medidas oportunas, como impedir que el experto participe en una reunión.

Reglamento Sanitario Internacional

La gripe pandémica está sometiendo a su primer gran desafío al Reglamento Sanitario Internacional revisado, que fue aprobado por los Estados Miembros de la OMS en 2005 y entró en vigor en 2007. El Reglamento brinda un mecanismo sistemático basado en normas para coordinar la respuesta a las emergencias de salud pública de importancia internacional, como la causada por el virus pandémico H1N1.

Además de proteger la salud pública frente a la propagación internacional de enfermedades, el Reglamento contiene disposiciones destinadas a evitar cualquier interferencia innecesaria en los viajes y el comercio internacionales.

De acuerdo con las disposiciones del Reglamento revisado, un Comité de Emergencias asesora al Director General de la OMS en torno a cuestiones como la declaración de una emergencia de salud pública de importancia internacional, la necesidad de aumentar el nivel de alerta pandémica tras la propagación del virus H1N1, y la necesidad de introducir medidas provisionales, como restricciones de los viajes y el comercio. La decisión final corresponde al Director General, quien tiene en cuenta para ello las opiniones del Comité.

Todos los miembros del Comité de Emergencias firman un acuerdo de confidencialidad, realizan una declaración de intereses y aceptan dedicar parte de su tiempo a las consultas de forma gratuita, sin remuneración alguna. Son elegidos a partir de una lista de unos 160 expertos que abarcan diversos ámbitos de la salud pública. Los criterios para su elección se establecen en el Reglamento Sanitario Internacional. Todos los Estados Partes en el Reglamento tienen derecho a proponer a un miembro de la lista, y algunos de los expertos son nombrados por el Director General. Las recomendaciones del Comité de Emergencias se hacen públicas de inmediato en el sitio web de la OMS, junto con las decisiones pertinentes del Director General.

Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización

En respuesta a la pandemia, la OMS ha recurrido asimismo al asesoramiento de un órgano permanente de especialistas, el Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización (SAGE), que aconseja a la OMS acerca del uso de vacunas. Los miembros del SAGE también deben declarar todos sus intereses profesionales y financieros, incluidos los fondos recibidos de empresas farmacéuticas o consultorías u otras formas de vínculo profesional con esas empresas. En el sitio web de la OMS se publican los nombres de los miembros de la SAGE y los grupos de trabajo de la SAGE y su relación con esas empresas, así como los informes de las reuniones y las declaraciones de intereses presentadas por los expertos.

Cualquier denuncia de conflicto de intereses no declarado es considerada con absoluta seriedad por la OMS e investigada de inmediato

Críticas: comprensibles pero infundadas

La percepción pública de la actual pandemia de gripe, así como de los planes nacionales de preparación, se ha visto muy influida por la estrecha vigilancia a que se ha sometido durante cinco años al virus H5N1 de la gripe aviar, muy mortífero y considerado ampliamente como el virus que con más probabilidad desencadenaría la siguiente gripe pandémica. La pandemia que puede causar un virus que mata al 60% de las personas a las que infecta representa una situación por fortuna muy distinta de la vivida en la actual pandemia.

Adaptar la percepción pública a la realidad de un virus mucho menos letal ha sido una operación problemática. Dada la discrepancia entre lo que se preveía y lo que ha ocurrido, la búsqueda de motivos ocultos tras la actuación de la OMS y de sus asesores científicos resulta comprensible, pero carece de fundamento.

La OMS ha calificado en todo momento de moderado el impacto de la actual pandemia de gripe. La OMS ha recordado en todo momento a la comunidad médica, a la población y a los medios informativos que la inmensa mayoría de los pacientes sufren sólo un cuadro gripal leve y se recuperan plenamente en una semana, incluso sin tratamiento médico. La OMS se ha opuesto en todo momento a cualquier restricción de los viajes y el comercio. Si bien los virus gripales son marcadamente impredecibles, se espera que ese impacto moderado se mantenga a lo largo de toda la pandemia.

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