Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Comparación de las defunciones por gripe pandémica y por gripe estacional

Gripe pandémica (H1N1) 2009 - nota informativa n.º 20

Cuando se intenta evaluar la gravedad de la pandemia por virus gripal A (H1N1) a veces se compara el número de defunciones confirmadas por esta con el de defunciones estimadas por gripe estacional, ya sea a escala nacional o mundial. Estas comparaciones no son fidedignas por varios motivos y pueden resultar engañosas.

El número de defunciones por gripe estacional es una estimación que se usa en modelos matemáticos con el fin de calcular la llamada mortalidad excedente que se produce durante el periodo en que los virus de la gripe circulan ampliamente en un grupo de población determinado.

Estimaciones que se basan en la mortalidad por todas las causas

Los modelos utilizan datos sobre la mortalidad por todas las causas extraídos de certificados de defunción y registros médicos, y comparan el número de defunciones durante las epidemias de gripe estacional con los datos de referencia sobre las defunciones que se producen durante el resto del año. Se parte del supuesto de que las infecciones por el virus gripal contribuyen a producir el «excedente de mortalidad» que se observa durante la estación gripal.

En el transcurso de las epidemias de gripe estacional, alrededor de 90% de las defunciones corresponden a ancianos delicados de salud que a menudo padecen una o varias enfermedades. Aunque la gripe puede empeorar estas enfermedades y contribuir a causar la muerte, en la mayoría de los casos no se realizan las pruebas para diagnosticar la gripe y las defunciones generalmente se atribuyen a la enfermedad subyacente.

Los métodos para calcular la mortalidad excedente empezaron a utilizarse en el siglo XIX para dar cuenta de estas defunciones vinculadas con la gripe que de otra manera se pasarían por alto. Estas estimaciones han servido para contrarrestar la suposición de que la gripe es una enfermedad leve que raras veces causa la muerte.

Muertes confirmadas mediante pruebas de laboratorio

Por el contrario, el número de defunciones por gripe pandémico, notificados por las autoridades nacionales y tabulados por la OMS, representan casos confirmados mediante pruebas de laboratorio, no son estimaciones. Por varios motivos, este número no da la imagen verdadera de la mortalidad durante la pandemia, que indudablemente es más elevada de lo que indican los casos confirmados mediante pruebas de laboratorio.

Como la gripe pandémica simula los signos y síntomas de muchas enfermedades infecciosas comunes, es frecuente que los médicos no sospechen la infección por el virus gripal A (H1N1) y no hagan pruebas de diagnóstico. Esto sucede sobre todo en los países en desarrollo, donde las defunciones por enfermedades respiratorias, en particular la neumonía, son comunes. Además, las pruebas corrientes para diagnosticar la gripe pandémica son costosas y difíciles, y están fuera del alcance de la mayoría de estos países.

Incluso si las pruebas confirman la infección por el virus gripal A (H1N1) en pacientes con alguna enfermedad subyacente, muchos médicos atribuyen la muerte a esta última y no a la gripe; en consecuencia, estas defunciones tampoco aparecen en las estadísticas oficiales.

Como se ha demostrado en estudios recientes, algunas pruebas para diagnosticar la infección por el virus gripal A (H1N1) no son totalmente fiables, y los resultados negativos falsos son un problema frecuente. Por añadidura, la obtención de resultados exactos de las pruebas depende de la manera y el momento en que se recogen las muestras. Algunos médicos han informado de que, aun en los hospitales mejor equipados, se observan pacientes con un cuadro clínico distintivo y casi idéntico, pero las pruebas solo dan positivo en algunos.

Por otra parte, los sistemas de registro civil son débiles o inexistentes en muchos países en desarrollo, por lo que la causa de la muerte no se investiga ni se certifica.

Los grupos de edad más jóvenes

Hay otra razón por la que la comparación de las defunciones por gripe pandémica y por gripe estacional no cuantifican con exactitud las repercusiones de la primera. Por comparación con la gripe estacional, la pandémica afecta a un grupo de edad mucho más joven: son los que con mayor frecuencia se infectan, acaban hospitalizados, requieren cuidados intensivos y mueren.

La OMS sigue considerando que la gripe pandémica ha tenido un impacto moderado. Con toda probabilidad, la determinación exacta de la mortalidad y de las tasas de mortalidad no podrá hacerse sino uno o dos años después de que la pandemia haya alcanzado su punto culminante, y se basará en métodos semejantes a los que se aplican para calcular la mortalidad excedente durante las epidemias de gripe estacional.

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