Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Recomendaciones de la OMS para el periodo pospandémico

Virus pandémico (H1N1) 2009, nota de información 23

El mundo se encuentra ahora en el periodo pospandémico. Sobre la base de los actuales conocimientos sobre pandemias anteriores, se prevé que el virus H1N1 (2009) seguirá circulando durante algunos años como virus estacional. Aunque el grado de preocupación ha disminuido mucho, las autoridades nacionales de salud siguen manteniendo una importante vigilancia. Esa vigilancia es particularmente crítica en el periodo pospandémico inmediato, cuando el comportamiento del virus H1N1 (2009) como virus estacional no se puede predecir de modo fiable.

Por ejemplo, es probable que el virus siga afectando desproporcionadamente a un grupo de edad más joven, al menos durante el periodo pospandémico inmediato. Los grupos que durante la pandemia se ha considerado que tenían un mayor riesgo de sufrir enfermedades graves o mortales probablemente seguirán expuestos a un riesgo más alto, si bien el número de esos casos podría disminuir. Además, en una pequeña proporción de las personas infectadas durante la pandemia cursó una forma grave de neumonía viral primaria que no suele observarse durante las epidemias estacionales y que es particularmente rebelde al tratamiento. Se ignora si esa pauta persistirá durante el periodo pospandémico, lo que subraya la necesidad de que se mantenga la vigilancia.

La OMS publica hoy una serie de orientaciones sobre las actividades recomendadas durante el periodo pospandémico, incluidas algunas relativas al monitoreo epidemiológico y virológico, la vacunación, y el manejo clínico de los casos.

Se recuerda a las autoridades sanitarias nacionales que seguirán registrándose casos y brotes locales de infección por H1N1 (2009) y que, en algunos lugares, esos brotes podrían tener importantes repercusiones en las comunidades.

Recomendaciones de la OMS a las autoridades nacionales durante el periodo pospandémico

Monitoreo de las enfermedades respiratorias

La OMS recomienda que durante el periodo pospandémico la vigilancia comprenda lo siguiente:

  • monitoreo de eventos inusuales tales como la aparición de conglomerados de morbilidad o mortalidad por enfermedades respiratorias graves;
  • investigación de los casos, conglomerados o brotes graves o inusuales para acelerar la identificación de cambios importantes de la epidemiología o la gravedad de la gripe;
  • mantenimiento de la vigilancia sistemática, en particular de las enfermedades de tipo gripal y los casos de infecciones respiratorias agudas graves;
  • mantenimiento de la utilización de los canales de transmisión sistemática de datos tales como FluID, FluNet, y EUROFlu, para transmitir datos obtenidos en la vigilancia sistemática de las enfermedades respiratorias;
  • notificación inmediata a la OMS (incluida, cuando proceda, la notificación en virtud del Reglamento Sanitario Internacional) si se detectan algunos de los cambios siguientes:
    • transmisión persistente de gripe H1N1 2009 resistente a los antivirales
    • casos humanos de infección por cualquier virus gripal que no circule actualmente entre las poblaciones humanas
    • todo cambio notable de la gravedad o de otra característica epidemiológica o clínica del virus H1N1 2009, en particular los cambios que afecten a la distribución por edades, las manifestaciones clínicas o la proporción de casos que exijan un tratamiento intensivo, o un aumento imprevisto del número de casos;
    • monitoreo del virus H1N1 2009 para detectar cambios genéticos, antigénicos o funcionales importantes tales como los que determinan la sensibilidad a los fármacos antivirales.

Vacunación

La vacunación sigue siendo un arma importante para disminuir la morbilidad y mortalidad causadas por los virus gripales. La OMS recomienda decididamente la vacunación de las personas con alto riesgo en los países que disponen de vacunas antigripales.

El virus gripal H1N1, causante de la pandemia de 2009, sigue circulando en algunas partes del mundo y es responsable de brotes y de morbilidad en diversos grados. En algunos países, se dispone de vacunas trivalentes[1] contra la gripe estacional que incluyen el virus H1N1 (2009). En otros, sin embargo, no se dispone de vacuna contra la gripe estacional. La OMS opina que sigue siendo de interés para la salud pública el uso de vacunas monovalentes contra el H1N1 (donde se disponga de ellas) para inmunizar a las personas con riesgo de enfermar gravemente por causa de una infección gripal por H1N1, en especial donde no se dispone de vacuna trivalente contra la gripe estacional.

Las vacunas monovalentes contra la gripe por H1N1 se deberían utilizar según las directrices de las autoridades nacionales de reglamentación. La OMS seguirá solicitando consejo al Grupo de Expertos de Asesoramiento Estratégico (SAGE) según evolucione la situación.

Manejo clínico

Las personas que presuntamente hayan contraído la gripe deben recibir una atención clínica apropiada. A esos efectos, se encontrarán orientaciones en las directrices de la OMS para el manejo clínico, que se refieren tanto a la gripe estacional como a la pandémica. Se prevé que el virus H1N1 (2009) seguirá circulando durante algunos años en forma de virus estacional. Es probable que se registren casos graves entre las personas con alto riesgo, así como entre otras personas por lo demás en buen estado de salud. Sigue siendo importante que esos casos se detecten rápidamente y se traten de forma apropiada. Deben seguir aplicándose las directrices de la OMS para el uso de medicamentos antivirales, que se refieren a la gripe estacional y a la pandémica.

En los grupos de mayor riesgo de contraer una enfermedad grave por causa del virus pandémico H1N1 figuraban los niños pequeños, las mujeres embarazadas, y las personas con afecciones respiratorias u otras afecciones crónicas, en particular asma y diabetes. Los pacientes con gripe grave o cuyo estado clínico empiece a deteriorarse deberían ser tratados con oseltamivir lo antes posible Los pacientes con riesgo elevado de sufrir una gripe grave o complicada deberían ser tratados con oseltamivir o zanamivir lo antes posible.

Enlaces conexos


[1]La OMS ha recomendado que se incluya la cepa gripal H1N1 (2009) en las vacunas trivalentes contra la gripe estacional de 2010 del hemisferio Sur y de 2010-2011 del hemisferio Norte.