Fiebre amarilla — República Democrática del Congo
El 22 de marzo de 2016, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de la República Democrática del Congo (RDC) notificó a la OMS casos de fiebre amarilla en relación con el brote de Angola (véase el parte publicado el 13 de abril de 2016).
A fecha de 31 de mayo, el sistema nacional de vigilancia había notificado un total de 700 casos sospechosos (63 de ellos mortales) registrados en todas las provincias. Se recogieron muestras de 689 casos y se enviaron al Instituto Nacional de Investigaciones Biomédicas de Kinshasa y al Instituto Pasteur de Dakar (Senegal) para que confirmaran el diagnóstico. Hasta la fecha se han confirmado un total de 52 casos de fiebre amarilla mediante pruebas de laboratorio.
Los 52 casos confirmados proceden de cinco provincias: Congo Central (36 casos), Kinshasa (11 casos), Kwango (3 casos), Bas Uele (1 caso) y Tshuapa (1 caso). En los dos casos de Bas Uele y Tshuapa se trata de infecciones selváticas que no están relacionadas con el brote de Angola. Dos de los 52 casos confirmados se clasificaron como autóctonos y fueron notificados por las provincias de Kinshasa y Congo Central. Los 46 casos confirmados restantes se clasificaron como importados de Angola y se detectaron en las provincias de Congo Central (34 casos), Kinshasa (9 casos) y Kwango (3 casos).
Respuesta de salud pública
En respuesta al brote se ha activado un comité nacional de coordinación. Dicho comité estará compuesto de cinco subcomités que desarrollarán su labor en las siguientes esferas: vacunación de urgencia, vigilancia y pruebas de laboratorio, control de vectores, movilización social y gestión de casos.
Se siguen investigando cotidianamente los casos sospechosos de fiebre amarilla. El 12 de mayo, con el apoyo del Instituto Pasteur de Dakar, las autoridades nacionales crearon un laboratorio móvil en la RDC para acelerar la confirmación de casos. El 26 de mayo se puso en marcha una campaña de vacunación de urgencia con objetivo de vacunar a 1 983 597 personas de 9 zonas sanitarias de Congo Central y 2 zonas sanitarias de Kinshasa. El Grupo Internacional de Coordinación de la Provisión de Vacunas aprobó la solicitud de vacunas para la RDC y distribuyó 2 200 000 dosis y fondos operacionales para la campaña.
La OMS clasificó el brote como una emergencia de grado 2 de conformidad con el Marco de Respuesta a las Emergencias. La OMS ha desplegado a un equipo multidisciplinario en Congo Central y Kinshasa para brindar apoyo técnico a las autoridades nacionales. La oficina de la OMS en el país ha finalizado un plan para movilizar más recursos técnicos y financieros con el fin de controlar el brote.
Evaluación del riesgo por la OMS
La RDC está situada en una zona geográfica donde existe el riesgo de transmisión de la fiebre amarilla. Aunque se notifican casos periódicamente, los brotes de la enfermedad en zonas densamente pobladas son poco frecuentes. La confirmación de casos en Kinshasa y en otras provincias pone de relieve el riesgo de propagación ulterior de la fiebre amarilla en la RDC. Cabe esperar que se produzcan casos adicionales de transmisión local en el país debido a la importación continuada de casos desde Angola, la insuficiente cobertura de vacunación contra la enfermedad, factores ecológicos y la alta densidad de vectores. Asimismo hay riesgo de que la enfermedad se propague a países vecinos debido a la intensidad de los movimientos de población hacia y desde la RDC. Por tanto, es de suma importancia que las autoridades nacionales de la RDC apliquen medidas adecuadas de control y vigilancia de la enfermedad, especialmente campañas de vacunación de urgencia e intervenciones transfronterizas, con el fin de evitar la propagación ulterior de la enfermedad. La OMS sigue observando la situación epidemiológica y realizando evaluaciones del riesgo basadas en la información más reciente.
Consejos de la OMS
La fiebre amarilla puede prevenirse fácilmente mediante vacunación, siempre que la vacuna se administre al menos 10 días antes del viaje. La OMS insta a los Estados Miembros, en particular aquellos en los que es posible el establecimiento de un ciclo de transmisión local (es decir, aquellos en los que el vector competente está presente), a que refuercen el control del estado de inmunización de los viajeros a todas las zonas potencialmente endémicas.
Basándose en la información disponible, la OMS no recomienda restricciones al comercio con la RDC ni a los viajes a ese país.