Fiebre amarilla — Uganda
El 8 de abril de 2016, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de Uganda notificó a la OMS un brote de fiebre amarilla (FA) en el distrito de Masaka, al sur de Kampala.
El 26 de marzo se envió una primera alerta de un posible brote de fiebre hemorrágica vírica en el pueblo de Kaloddo (Distrito de Masaka). Se notificó en una misma familia un conglomerado de tres casos con fiebre alta que no respondió a los antipalúdicos, acompañada de signos neurológicos agudos (convulsiones e inconsciencia) y hemorrágicos.
Del 28 de marzo al 1 de abril se envió un equipo de respuesta rápida para investigar la situación y realizar actividades de respuesta. El equipo confirmó las muertes, activó un grupo especial distrital, instaló un centro de tratamiento en Masaka y recogió muestras que fueron enviadas al Instituto de Investigaciones Virológicas de Uganda (IIVU) para ser analizadas. El equipo utilizó una definición de casos de fiebre hemorrágica y procedió a una búsqueda activa para detectar otros casos sospechosos.
El 29 y el 30 de marzo se enviaron al IIVU seis muestras que dieron negativo para las enfermedades por los virus del Ebola, Marburgo, Crimea-Congo y Valle del Rift mediante PCR (reacción en cadena de la polimerasa). El 8 de abril se confirmó la FA mediante PCR en tres muestras; dos muestras de sangre dieron positivo para salmonela no tífica y otra para paludismo. El 21, al menos cuatro muestras volvieron a dar positivo mediante PCR realizadas en los CDC de Fort Collins (Centro Colaborador de la OMS para la FA).
Del 26 de marzo al 18 de abril se registraron 30 casos sospechosos, 7 de ellos mortales, en Masaka, Rukungiri, Ntungamo, Bukumansimbi, Kalungu, Lyantonde y Rakai. Se confirmaron 6 de ellos (dos mortales) en los distritos de Masaka (5) y Rukungiri (1). Los casos tienen un promedio de 23 años, en su mayoría son del sexo masculino y no tienen antecedentes de viajes al extranjero.
Respuesta de salud pública
El Ministerio de Salud de Uganda, con el apoyo de la OMS, los CDC, Médicos sin Fronteras y otros asociados está prestando apoyo a la respuesta al brote. La Oficina de la OMS para la Región de África ha distribuido al país documentos de orientación relevantes para la evaluación de los riesgos, el control de los vectores y la gestión del brote. La fuerza especial que coordina la respuesta a nivel distrital ha elaborado un plan de respuesta y se reúne periódicamente. Se envió al distrito un equipo de investigación multidisciplinario (médicos, expertos de laboratorio, especialistas en comunicación, un epidemiólogo y un entomólogo) para llevar a cabo investigaciones en profundidad y proporcionar apoyo técnico al grupo especial distrital. Se ha mejorado la vigilancia activa mediante la activación de una oficina de alerta y la apertura de líneas telefónicas gratuitas. Se están atendiendo los casos y se están realizando actividades de movilización social y vacunación reactiva, además de una evaluación del riesgo de FA. Se ha establecido en Masaka un centro de atención para casos de FA, y se han solicitado vacunas al Grupo internacional de coordinación del suministro de vacunas para proceder a la vacunación reactiva.
Evaluación del riesgo por la OMS
Este brote de fiebre amarilla se produce coincidiendo con la exportación de casos de Angola a China, la República Democrática del Congo y Kenya. Uganda se encuentra en el cinturón africano de la FA y es un país con riesgo de transmisión del virus. El último brote de la enfermedad se notificó en diciembre de 2011. Los distritos afectados están en el suroeste del país, cerca de la República Democrática del Congo, Rwanda y Tanzanía. Como hay importantes actividades sociales y económicas transfronterizas, no se puede descartar que prosiga la transmisión. La OMS sigue observando la situación epidemiológica y realizando evaluaciones del riesgo basadas en la información más reciente.
Consejos de la OMS
La OMS insta a los Estados Miembros, especialmente aquellos en los que es posible el establecimiento de un ciclo de transmisión local (es decir, aquellos en los que hay mosquitos del género Aedes) que refuercen el control del estado de inmunización de los viajeros a todas las zonas potencialmente endémicas y la vigilancia de los posibles casos de FA.
Teniendo en cuenta la información disponible, la OMS no recomienda restricciones al comercio con Uganda ni a los viajes a ese país.