Preparación y respuesta ante emergencias

Peste – Madagascar

Brote epidémico
2 de octubre de 2017

Del 23 de agosto al 30 de septiembre de 2017, en Madagascar se han notificado 73 casos sospechosos, probables o confirmados de peste neumónica, 17 de ellos mortales. Los diagnósticos han sido confirmados por el Instituto Pasteur de Madagascar mediante PCR (reacción en cadena de la polimerasa) o pruebas diagnósticas rápidas.

El brote empezó tras la muerte de un varón de 31 años del distrito de Ankazobe (Hauts-Plateaux), una zona en la que la peste es endémica. Desde entonces, el Ministerio de Salud Pública de Madagascar reforzó las investigaciones sobre el terreno, el rastreo de los contactos, la vigilancia y el seguimiento de todos los contactos íntimos.

Hasta el 30 de septiembre, 10 ciudades habían notificado casos de peste neumónica. Los tres distritos más afectados son la capital (Antananarivo) y sus suburbios (27 casos, 7 muertes), Toamasina (18 casos, 5 muertes) y Faratshio (13 casos, 1 muerte).

El 27 de septiembre, durante la Copa de Clubes Campeones del Océano Índico (un campeonato de baloncesto que se celebró del 23 de septiembre al 1 de octubre), un jugador de Seychelles falleció de peste neumónica en un hospital de Madagascar. El Ministerio de Salud Pública de Madagascar inició inmediatamente una investigación y un rastreo de todas las personas que estuvieron en contacto con el jugador. Como precaución, se ha administrado quimioprofilaxis a todos sus contactos íntimos.

Además de los 73 casos de peste neumónica, del 1 de agosto al 30 de septiembre se han notificado 58 casos de peste bubónica, 7 de ellos mortales. Asimismo, se han notificado un caso de peste septicémica y otro en el que no se ha especificado el tipo de peste.

Respuesta de salud pública

El Ministerio de Salud Pública de Madagascar ha activado unidades de crisis en Antananarivo y Toamasina, y todos los casos han recibido tratamiento gratuito.

Se han adoptado medidas de salud pública consistentes en:

  • Investigación de los nuevos casos.
  • Aislamiento y tratamiento de todos los casos de peste neumónica.
  • Búsqueda y rastreo activo de los contactos y administración de quimioprofilaxis.
  • Fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica en los distritos afectados y limítrofes.
  • Desinfección de las zonas afectadas y control de roedores y vectores.
  • Sensibilización de la población sobre la prevención.
  • Sensibilización del personal sanitario e información para mejorar la detección de los casos y las medidas de control de la infección.
  • Información sobre las medidas de control de la infección durante los entierros.

Evaluación del riesgo por la OMS

La peste es una enfermedad infecciosa causada por Yersinia pestis, una bacteria zoonótica que suele encontrarse en pequeños mamíferos y en las pulgas que los parasitan. La transmisión entre los animales se hace a través de las pulgas. El ser humano puede contaminarse por la picadura de pulgas infectadas, contacto directo con materiales contaminados o inhalación.

Hay tres formas de peste, en función de la vía de infección: bubónica, neumónica y septicémica (para más información, véase el enlace siguiente).

La peste neumónica o pulmonar es la forma más virulenta, y puede desencadenar graves epidemias mediante la transmisión de persona a persona a través de gotículas respiratorias. El periodo de incubación puede ser de tan solo 24 horas. Por lo general, se produce cuando la peste bubónica avanzada llega a los pulmones. Las personas con peste neumónica secundaria pueden generar gotículas infecciosas aerosolizadas y, a través de ellas, transmitir la enfermedad a otras personas. En ausencia de tratamiento, la forma neumónica es invariablemente mortal.

La peste es endémica en Madagascar. Casi todos los años se notifican casos (en su mayoría de peste bubónica) durante la temporada epidémica (entre septiembre y abril). Sin embargo, el brote actual de peste neumónica se ha producido por vez primera en una zona no endémica y en ciudades con gran densidad de población.

La peste neumónica es una forma de la enfermedad que es transmisible de persona a persona y puede desencadenar epidemias graves si no se controla adecuadamente. El brote actual se detectó más de 2 semanas después de la muerte del primer caso, periodo durante el cual hubo casos que viajaron a diferentes zonas del país y a la capital, Antananarivo. Por consiguiente, el riesgo general es elevado a nivel nacional. A nivel regional es moderado, debido a los frecuentes vuelos a islas vecinas del Océano Índico. El riesgo mundial es bajo.

Consejos de la OMS

Medidas de prevención y control

Entre las medidas preventivas se encuentra la información a las personas en cuyo entorno hay peste zoonótica, advirtiéndoles que deben tomar precauciones para evitar las picaduras de pulgas y la manipulación de animales muertos. El método más rápido y eficaz para controlar las pulgas consiste en aplicar un insecticida apropiado en forma de polvo o aerosol de bajo volumen. Las personas en general, y los profesionales sanitarios en particular, deben evitar también el contacto directo con tejidos infectados, como los bubones, y la exposición cercana a pacientes con peste neumónica.

Las medidas de prevención y control importantes se destinan principalmente a reducir la transmisión humana y evitar la propagación de la epidemia. Consisten en:

  • Aconsejar a la población que tome todas las precauciones necesarias contra las picaduras de pulgas y no toque animales muertos.
  • Aplicar medidas para controlar los roedores huéspedes de Y. pestis (el bacilo de la peste), sobre todo las ratas.
  • Evitar el contacto directo con tejidos infectados, como los bubones, y la exposición cercana a pacientes con peste neumónica.
  • Acudir rápidamente al centro de salud más próximo en caso de que aparezcan síntomas sospechosos.
  • Uso de equipo de protección personal por los profesionales sanitarios y otras personas que estén en contacto directo con pacientes con peste neumónica.
  • Quimioprofilaxis con antibióticos para los profesionales sanitarios mientras dure su exposición.
  • Inhumación en condiciones de seguridad de los pacientes fallecidos.

Tratamiento

El diagnóstico y tratamiento rápidos son esenciales para reducir las complicaciones y la letalidad. El tratamiento eficaz es curativo, siempre que los pacientes sean diagnosticados a tiempo. El tratamiento consiste en la administración de antibióticos (aminoglucósidos, fluoroquinolonas, sulfonamidas) y terapia de apoyo.

Consejos a los viajeros

De acuerdo con la información disponible hasta ahora, el riesgo de propagación internacional de la peste parece ser muy bajo, y la OMS no aconseja la imposición de restricciones a los viajes a Madagascar ni al comercio con ese país.

Los viajeros internacionales deben ser informados del brote actual y de que la peste es endémica en Madagascar. Asimismo, deben saber que el paludismo también es endémico en ese país y que cuando viajen a él deben pensar en tomar la profilaxis antipalúdica recomendada por la OMS (véase el enlace siguiente).

El riesgo de infección por Y. pestis para los viajeros internacionales a Madagascar es generalmente bajo, pero quienes viajen a zonas rurales de regiones donde la enfermedad es endémica pueden estar en riesgo, especialmente si se van de acampada o cacería o si están en contacto con roedores.

Los viajeros deben evitar el contacto con animales muertos, tejidos o animales infectados y el contacto estrecho con pacientes con peste neumónica. Deben protegerse contra las picaduras de pulgas utilizando repelentes contra los mosquitos, que pueden ser igualmente protectores frente a las pulgas y otros insectos hematófagos.

El Plan OMS de evaluación de plaguicidas (WHOPES) recomienda las formulaciones (lociones o aerosoles) que contienen los siguientes principios activos: DEET, IR3535, icaridina (KBR3023) o picaridina. Las orientaciones de la OMS sobre el control de las pulgas de roedores que pueden transmitir la peste bubónica están disponibles en:

Los viajeros deben consultar inmediatamente a los servicios médicos en caso de que presenten súbitamente fiebre, escalofríos, ganglios dolorosos e inflamados o disnea, tos o esputo sanguinolento. Asimismo, deben evitar tomar antibióticos profilácticos sin prescripción médica.

El tratamiento profiláctico solo se recomienda en personas que hayan tenido contacto íntimo con casos de peste u otras exposiciones de alto riesgo, tales como picaduras por pulgas infectadas o contacto directo con líquidos corporales, tejidos o animales infectados. A la vuelta de un viaje a Madagascar deben estar alerta ante los síntomas descritos, y en caso de que estos se manifiesten deben buscar atención médica e informar al médico de sus antecedentes de viaje a Madagascar.