Preparación y respuesta ante emergencias

Coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) – Arabia Saudita

Brote epidémico
7 de noviembre de 2014

Entre el 27 y el 30 de octubre de 2014, el Centro Nacional de Enlace para el RSI de Arabia Saudita notificó a la OMS 12 nuevos casos de infección por MERS-CoV, tres de ellos mortales.

Datos comunicados a la OMS

Los casos vivían en Riad (5), Taif (4), Hafr Albatin (1), Jouf (1) y Makkah (1). Los pacientes tenían una media de 56 años de edad (30 a 90). Ocho (67%) eran del sexo masculino, y 8 (67%) eran ciudadanos de Arabia Saudita. Once (92%) padecían una o más afecciones comórbidas. Ninguno de los casos peregrinó a La Meca ni salió de su ciudad de residencia en los 14 días anteriores al inicio de los síntomas. Solo uno (8%) tenía antecedentes de contacto con animales y de consumo de productos de camello crudos. Siete casos (58%), dos de ellos profesionales sanitarios, estuvieron en contacto con pacientes infectados por MERS-CoV. Dos (17%), entre ellos un profesional sanitario, estuvieron en hospitales con brotes de MERS-CoV, aunque ninguno de ellos tuvo contacto con pacientes infectados.

Se están rastreando los contactos domésticos y sanitarios de estos casos.

El Centro Nacional de Enlace para el RSI de Arabia Saudita también notificó a la OMS la muerte de tres casos de infección por MERS-CoV comunicados entre el 7 y el 24 de octubre de 2014.

A nivel mundial, se han notificado a la OMS 909 casos de infección por MERS-CoV confirmada mediante pruebas de laboratorio, de los cuales al menos 331 han sido mortales.

Consejos de la OMS

Dadas la situación actual y la información disponible, la OMS alienta a todos sus Estados Miembros a que mantengan la vigilancia de las infecciones respiratorias agudas graves y examinen cuidadosamente todos los casos inusuales.

Las medidas de prevención y control de las infecciones son esenciales para evitar la posible propagación del MERS-CoV en los centros sanitarios. No siempre es posible identificar precozmente a los pacientes infectados por MERS-CoV, dado que los síntomas son inespecíficos, como ocurre en otras infecciones respiratorias. Por consiguiente, los profesionales sanitarios deben aplicar las precauciones generales en todo momento y en todos los pacientes, independientemente de su diagnóstico. Además, hay que adoptar precauciones contra la transmisión por gotículas al atender a cualquier paciente con síntomas de infección respiratoria aguda; cuando se trate de un caso confirmado o probable de infección por MERS-CoV, hay que añadir precauciones contra el contacto y protección ocular. Las precauciones contra la transmisión por vía aérea están indicadas cuando se realicen procedimientos generadores de aerosoles.

Mientras no haya conocimientos más profundos acerca del MERS-CoV, debe considerarse que las personas con diabetes, insuficiencia renal, neumopatías crónicas e inmunodepresión corren gran riesgo de contraer enfermedad grave tras la infección por este virus. Por consiguiente, esas personas deben evitar el contacto estrecho con animales, especialmente camellos, cuando acudan a granjas, mercados o establos donde se sospeche que el virus pueda estar circulando. Hay que adoptar medidas higiénicas generales, como lavarse las manos antes y después de tocar animales y evitar el contacto con animales enfermos.

Deben observarse las medidas de higiene de los alimentos. Hay que evitar el consumo de leche de camella sin hervir, orina de camello y carne que no esté suficientemente cocinada.

La OMS se mantiene vigilante y sigue la situación. Dado que no hay pruebas de que se esté produciendo una transmisión sostenida de persona a persona en la comunidad, la Organización no recomienda la imposición de restricciones a los viajes ni al comercio en relación con este evento. Una buena práctica de salud pública consiste en incrementar los conocimientos sobre el MERS-CoV entre los viajeros con origen o destino en los países afectados.

Las autoridades de salud pública de los países que estén preparando concentraciones multitudinarias deberían asegurarse de que todas las recomendaciones y orientaciones de la OMS con respecto al MERS-CoV se hayan tomado debidamente en consideración y hayan sido puestas a disposición de todos los funcionarios pertinentes. Dichas autoridades deben hacer lo necesario para que los sistemas de salud tengan capacidad para afrontar grandes incrementos de la demanda por parte de los visitantes que acudan a esas concentraciones multitudinarias.