Fiebre amarilla — Angola
El 21 de enero de 2016, el Ministerio de Salud de Angola notificó a la OMS un brote de fiebre amarilla. El primer caso, del 5 de diciembre de 2015, se identificó en el municipio de Viana (provincia de Luanda).
A fecha de 10 de junio se habían notificado 3137 casos sospechosos (345 de ellos mortales) en las 18 provincias del país. Se habían confirmado mediante pruebas de laboratorio un total de 847 casos. Los casos confirmados se registraron en 78 distritos de 16 provincias. Se ha documentado la transmisión local en 31 distritos de 12 provincias (Benguela, Cuango Cubango, Cuanza Norte, Cuanza Sul, Cunene, Huambo, Huila, Luanda, Lunda Norte, Malanje, Uige y Zaire).
Luanda y Huambo siguen siendo las provincias más afectadas con 1778 casos (489 confirmados) y 508 casos (126 confirmados), respectivamente. Las otras provincias más afectadas son Benguela (291 casos sospechosos), Huila (135 casos sospechosos), Cuanza Sul (99 suspected cases) y Uige (54 casos sospechosos). La mayoría de los casos tienen entre 15 y 24 años.
Prosiguen los esfuerzos para reforzar la vigilancia, y el número de casos en el país está disminuyendo lentamente, aunque se están notificando conglomerados adicionales de casos en nuevos distritos. La tendencia y el patrón epidemiológicos muestran que la circulación del virus de la fiebre amarilla sigue extendiéndose a otras provincias y que sigue habiendo riesgo de exportación a otros países con vínculos estrechos con Angola.
La situación epidemiológica en Lunda Norte es especialmente preocupante. Esta provincia comparte fronteras con la República Democrática del Congo y registra normalmente una circulación intensa de personas y bienes hacia y desde dicho país. Hasta la fecha, la República Democrática del Congo ha notificado tres casos confirmados importados de Lunda Norte.
Respuesta de salud pública
La respuesta al brote está bajo la dirección de un grupo especial nacional establecido por el Director Nacional de Salud Pública. La OMS estableció un sistema de gestión de incidentes para coordinar el apoyo de los asociados internacionales al Director Nacional de Salud Pública. El sistema de gestión de incidentes integra y coordina la labor de varias organizaciones, entre ellas el Instituto Pasteur de Dakar, el UNICEF, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Médicos del Mundo y Médecins Sans Frontières.
La respuesta de los asociados en el marco del sistema de gestión de incidentes se articula en torno a cinco pilares:
- fortalecimiento de la vigilancia, con énfasis en la investigación de los casos y la confirmación mediante pruebas de laboratorio,
- vacunación,
- control de vectores,
- gestión de casos, y
- movilización social.
A 10 de junio se había vacunado casi la mitad de la población (10 641 209 personas), y el país había recibido 11 635 800 vacunas. Se han emprendido campañas de vacunación en masa en todos los distritos de Luanda, siete distritos de Benguela, cinco distritos de Cuanza Sul, cinco distritos de Huambo, tres distritos de Huila y dos distritos de Uige. Hay campañas de inmunización en marcha en dos distritos de Lunda Norte y en un distrito de Zaire, todos ellos fronterizos con la República Democrática del Congo. Está previsto emprender campañas adicionales de inmunización en masa en estas y otras provincias, entre ellas Cuando Cubango, Cunene y Namibe. Se ha llevado a cabo una campaña de inmunización reactiva en las ciudades de Cafunfu (Lunda Norte) y Lubango (Huila), entre otras ciudades. Está previsto completar las campañas de inmunización en zonas con baja cobertura de vacunación (denominadas campañas de barrido) en Luanda y Benguela.
La OMS y los asociados están proporcionando apoyo técnico y financiero a la respuesta. Los retos actuales radican en la necesidad de reforzar la respuesta al brote a nivel provincial y abordar las cuestiones sanitarias fronterizas.
Evaluación del riesgo por la OMS
La evolución de la situación epidemiológica en Angola es preocupante y tiene que ser seguida de cerca. Sobre la base de la experiencia dimanante de eventos similares anteriores, cabe prever la notificación de casos adicionales. Los informes sobre casos importados en China, Kenya y la República Democrática del Congo demuestran que el brote constituye una amenaza para todo el mundo. Los pacientes virémicos que viajan a zonas donde hay vectores competentes y poblaciones humanas vulnerables pueden contribuir al establecimiento de ciclos locales de transmisión. Hay una necesidad urgente de seguir reforzando la calidad de la respuesta en Angola y de mejorar las actividades de preparación en los países vecinos y en los países que tienen ciudadanos residentes en Angola. La OMS sigue observando la situación epidemiológica y realizando evaluaciones del riesgo basadas en la información más reciente.
Consejos de la OMS
La fiebre amarilla puede prevenirse fácilmente mediante vacunación, siempre que la vacuna se administre al menos 10 días antes del viaje. Por tanto, la OMS insta a los Estados Miembros, en particular a aquellos en los que es posible el establecimiento de un ciclo de transmisión local (es decir, aquellos en los que el vector competente está presente), a que refuercen el control del estado de inmunización de los viajeros a todas las zonas potencialmente endémicas.
En el contexto de este brote, se debería prestar especial atención a los viajeros de vuelta de Angola y de otras zonas potencialmente endémicas. En caso de que haya motivos médicos para no vacunarse, estos deben estar certificados por las autoridades competentes.
Basándose en la información disponible, la OMS no recomienda restricciones al comercio con Angola ni a los viajes a ese país.