Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Fiebre hemorrágica de Marburgo en Angola ― Actualización Nº 11

13 de abril de 2005

Al 11 de abril se habían notificado en Angola 231 casos de fiebre hemorrágica de Marburgo, de los cuales 210 habían fallecido. La provincia de Uíge, con 202 casos y 190 muertes, sigue siendo la zona más afectada.

El presente brote de fiebre hemorrágica de Marburgo, cuyas dimensiones siguen aumentando, no tiene precedentes, tanto por su magnitud como por su carácter urbano. Aunque la vigilancia para detectar los casos ha mejorado, sigue siendo irregular. En Uíge, donde están actuando equipos móviles, la vigilancia sigue estando centrada sobre todo en la investigación de las muertes y la recogida de los cadáveres. La seguridad de esos equipos sigue siendo motivo de preocupación. Se necesitan más vehículos, y la OMS está haciendo lo necesario para proporcionarlos de forma urgente.

Para controlar el brote va a ser necesario detectar y aislar a los pacientes con mayor prontitud, pero esto no será posible hasta que la población entienda la enfermedad y el gran riesgo que supone tratar a los pacientes en sus domicilios. Es necesario mejorar el control de la infección en los entornos asistenciales, y la OMS sigue suministrando al personal, tanto nacional como internacional, equipo de protección personal eficaz y adaptado a las condiciones de los países africanos.

Un acontecimiento acogido con agrado es la decisión de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja de reforzar su presencia en Uíge. Los voluntarios de estas sociedades forman parte de un grupo de trabajadores movilizados para llevar a cabo una campaña puerta a puerta de información y educación de la población en colaboración con los líderes comunitarios y religiosos y con los curanderos tradicionales. Esos trabajadores han recibido hoy formación especializada impartida por expertos en movilización social y antropología médica pertenecientes a la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos, y se han desplegado rápidamente para dar charlas en mercados y escuelas.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja tiene gran experiencia en situaciones de emergencia en África y su contribución ha sido decisiva para lograr controlar grandes brotes de fiebre hemorrágica del Ebola. Gracias a esta experiencia, las poblaciones suelen ver a los trabajadores de la Federación como una ayuda a la que dan una buena acogida. La OMS espera que este apoyo adicional a las actividades que se están llevando a cabo para hacer frente a la situación ayude a generar una mayor aceptación de las medidas de control y a reducir los comportamientos de alto riesgo.

Consejos para los viajeros

Todos los datos existentes indican que el contacto casual no tiene ningún papel en la propagación de la fiebre hemorrágica de Marburgo. La transmisión requiere un contacto muy íntimo en el que haya exposición a sangre u otros líquidos corporales de pacientes, sobre todo de aquellos con signos visibles de la enfermedad. La enfermedad también se puede transmitir tras la exposición a objetos contaminados recientemente por los pacientes, como la cama y las ropas.

Además, la transmisión se puede producir en hospitales que carezcan de equipamiento y suministros adecuados para el control de las infecciones y cuyo personal no esté formado para utilizarlos como es debido. El sistema hospitalario de Angola ha sufrido las consecuencias de casi tres décadas de guerra civil, y en Uíge se han producido varios casos de fiebre hemorrágica de Marburgo en profesionales sanitarios expuestos durante el tratamiento de los pacientes. Hasta la fecha la OMS no ha tenido conocimiento de que se hayan producido casos de fiebre hemorrágica de Marburgo en extranjeros que no hayan atendido a pacientes en Uíge.

La OMS no recomienda restricciones de los viajes a ninguna zona de Angola, pero aconseja que se tomen algunas precauciones. Quienes viajen a Angola deben saber que hay un brote de fiebre hemorrágica de Marburgo y que es necesario evitar el contacto estrecho con personas enfermas. Quienes ya padezcan enfermedades que puedan necesitar hospitalización deben considerar la posibilidad de aplazar todo viaje a Angola, y en especial a la provincia de Uíge.

Quienes viajen a Angola con el objetivo de trabajar en el campo de la asistencia sanitaria deben recibir información completa sobre el brote de fiebre hemorrágica de Marburgo, disponer de equipo de protección personal eficaz y recibir formación sobre los procedimientos para evitar la transmisión en el entorno asistencial.

Quienes abandonen Angola deben ser advertidos de la necesidad de buscar asistencia médica en caso de que presenten cualquier enfermedad febril en los 10 días siguientes a su partida. Cuando el médico le haga la historia clínica, el paciente debe darle a conocer que ha viajado recientemente a Angola.

Los profesionales y las autoridades sanitarias de los países que tienen frontera con Angola deben conocer los síntomas de la fiebre hemorrágica de Marburgo y mantener una vigilancia para detectar posibles casos. Los países que tengan relaciones estrechas con Angola y cuyos ciudadanos viajen frecuentemente a ese país pueden examinar la necesidad de introducir medidas para aumentar la vigilancia de posibles síntomas de la enfermedad en personas procedentes de Angola. En algunos casos, también se puede considerar la posibilidad de introducir procedimientos de detección para identificar a las personas potencialmente infectadas.

La OMS recomienda que los viajeros con antecedentes claros de exposición sean tratados como contactos y sometidos a vigilancia durante 21 días, durante los cuales se registrará diariamente su temperatura.

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