Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Fiebre hemorrágica de Marburgo en Angola ― Actualización Nº 12

14 de abril de 2005

Al 12 de abril se habían notificado en Angola 235 casos de fiebre hemorrágica de Marburgo, de los cuales 215 habían fallecido.

La zona más afectada sigue siendo la provincia de Uíge, donde se han registrado 208 casos y 194 muertes. En el hospital provincial, que dispone de 400 camas, se ha instalado una sala de aislamiento que ha sido equipada y dotada de personal para atender específicamente a los pacientes con fiebre hemorrágica de Marburgo, pero sigue vacía, a pesar de que se sabe que se están produciendo casos y muertes en la comunidad. Es evidente que, por el momento, la población sigue sin aceptar el concepto de aislamiento. La población se resiste a informar de los casos sospechosos y a permitir que sean tratados en condiciones que reduzcan el riesgo de transmisión.

Las medidas que reducen las posibilidades de transmisión, como el aislamiento de los pacientes y el control de la infección, son los principales instrumentos existentes para controlar el brote. Dada la urgencia de la situación, la OMS puede adoptar de forma temporal, como medida de emergencia, una estrategia de reducción del daño, destinada a mejorar un poco la peligrosa situación actual. Los familiares y otros cuidadores que se niegan a permitir que los pacientes sean atendidos en el servicio de aislamiento están siendo informados de cómo protegerse de la infección y se les están proporcionando los materiales apropiados para ello. La OMS ha hecho encargos urgentes de desinfectantes, que en la actualidad escasean en Angola.

Hoy, el personal internacional proporcionado por la Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos inició la formación del personal del hospital provincial en el uso de equipos y materiales para reducir el riesgo de infección en el entorno asistencial. Esta formación, que ha tenido muy buena aceptación, continuará hasta el sábado. Se están creando unidades de detección de la fiebre para asegurarse de que los pacientes ingresados en los servicios generales del hospital no padezcan fiebre hemorrágica de Marburgo.

Además de los persistentes problemas de seguridad, otro problema acuciante es la dificultad para acceder a las poblaciones remotas de la provincia de Uíge y la consiguiente falta de vigilancia de los casos en esas zonas. El personal internacional, con la ayuda de un helicóptero militar, ha iniciado la fase previa de la distribución de materiales y equipos necesarios para controlar el brote en esas zonas, de modo que se pueda montar una respuesta inmediata cuando empiecen a aparecer casos.

En un trágico accidente, cuatro voluntarios de la Cruz Roja recién formados para llevar a cabo actividades de movilización social han fallecido fulminados por un rayo cuando se dirigían al trabajo. El apoyo de los voluntarios de la Cruz Roja ha sido decisivo para controlar grandes brotes de otra enfermedad muy similar: la fiebre hemorrágica del Ebola. La OMS reconoce la importancia de este apoyo y lamenta profundamente la muerte de esos voluntarios.

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