Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Fiebre hemorrágica de Marburgo en Angola ― Actualización Nº 16

29 de abril de 2005

Al 27 de abril el Ministerio de Salud de Angola había notificado 275 casos de fiebre hemorrágica de Marburgo, de los cuales 255 habían fallecido. En la provincia de Uíge, donde sigue estando el epicentro del brote, al 28 de abril se habían notificado 266 casos, de los cuales 246 habían sido mortales.

Ahora que se han instaurado todas las medidas de control ―personal, materiales y protocolos― necesarios para contener el brote, es necesario extremar la cautela para evitar toda práctica que pueda volver a amplificar la transmisión. En esta fase del brote, cualquier acontecimiento que lo amplificara constituiría un contratiempo capaz de hacer que las actuales medidas intensivas de contención tuvieran que prolongarse varias semanas más. Durante otros brotes anteriores de fiebres hemorrágicas víricas, esos acontecimientos han ocasionado dos ciclos de transmisión adicionales y una nueva oleada de casos.

Las operaciones de control llevadas a cabo en Uíge han sufrido recientemente algunos contratiempos. A principios de esta semana, médicos del hospital provincial se han visto en dos ocasiones expuestos directamente a la sangre de pacientes con fiebre hemorrágica de Marburgo que estaban siendo tratados en los servicios generales, donde no existen medidas adecuadas de control de la infección. Los médicos afectados están en observación. Esas exposiciones de alto riesgo no deberían haberse producido.

Esos incidentes indican que los procedimientos de control de la infección en el hospital se han visto gravemente comprometidos y se han producido a pesar de que existe un sistema (con su correspondiente equipo y formación) para identificar los antecedentes de exposición y la fiebre en los nuevos ingresos y asegurar así la separación entre los posibles casos y los pacientes de los servicios generales.

En otro incidente reciente, el cadáver de un paciente permaneció en una sala abierta, sin limpiar y sin ser recogido, durante más de ocho horas, lo cual supuso un riesgo para el personal y para otros pacientes del hospital. En otro incidente, un niño con una enfermedad grave fue ingresado en el servicio de pediatría y colocado en una cuna no desinfectada inmediatamente después de que se hubiera retirado de ella el cadáver de otro niño que había muerto de fiebre hemorrágica de Marburgo. Como, por motivos culturales, las madres están presentes en las salas de pediatría y participan en los cuidados de los enfermos graves, comparten el riesgo de exposición.

En estas condiciones es muy probable que se produzca una amplificación de la transmisión. Si se hubieran seguido los protocolos de seguridad establecidos por el equipo internacional, ninguno de estos incidentes hubiera ocurrido. Se ha pensado en cerrar el hospital, pero se ha concluido que no es una opción viable. Ello privaría a muchos pacientes de una atención que puede salvar sus vidas y dirigiría a otros hacia clínicas privadas donde las condiciones y las prácticas son todavía menos seguras y donde el riesgo de que se produzcan nuevos casos sería aún mayor.

Ayer, el Ministro de Salud voló a Uíge, acompañado de un viceministro y del jefe de la oficina de la OMS en Angola, para investigar la situación, encontrar soluciones y supervisar su aplicación. Estos funcionarios han reconocido que serán necesarias medidas vigorosas para asegurar que los pacientes ingresados en el hospital por otros motivos no corran el riesgo de contraer la infección por el virus de Marburgo. Las primeras medidas para corregir la situación se pusieron en marcha hoy, con la colaboración de funcionarios del ministerio, la OMS y Médecins Sans Frontières.

La OMS ha decidido fortalecer la presencia en Uíge de personal internacional especializado en el control de las infecciones. La OMS acoge con agrado la intervención directa de los funcionarios del ministerio. Este apoyo de alto nivel debería contribuir a asegurar la restauración y la plena aplicación de las medidas de contención instauradas previamente, cuya eficacia está demostrada.

La investigación de varias muertes que se han producido recientemente en Uíge indica la existencia de una relación evidente entre la propagación del virus y los tratamientos llevados a cabo en el domicilio de los pacientes con jeringas no seguras. Este problema está siendo abordado de forma urgente. Ayer se inició en el municipio de Uíge una campaña masiva puerta a puerta, apoyada por pancartas y carteles, para informar a la población de los riesgos y recoger y destruir las jeringas en condiciones de seguridad. La campaña ha continuado en el día de hoy.

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