Fiebre chikungunya en la isla de La Reunión (Francia)
17 de febrero de 2006
Entre el 28 de marzo de 2005 y el 12 de febrero de 2006, los médicos de una red centinela de La Reunión han notificado 1722 casos de chikungunya, 326 de ellos en la semana del 6 al 12 de febrero. Las estimaciones obtenidas con un modelo matemático indican que en la isla ha habido 110 000 personas infectadas por el virus chikungunya desde marzo de 2005, y que 22 000 de ellas se han infectado en la semana de 6 al 12 de febrero. Durante la primera semana de febrero se han notificado casos en otros países del Océano Índico sudoriental: 206 casos en Mauricio y 1255 en Seychelles.
Debido a la amplitud de los brotes registrados en la región, la OMS tiene previsto enviar un equipo de la Oficina Regional para África (AFRO) y de la Sede para que evalúe las medidas de control que se han puesto en práctica. Entre dichas medidas se encuentra la lucha contra el vector, las campañas de educación sanitaria a través de los medios de comunicación para dar a conocer a la población las medidas de protección, y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y de los vectores. El equipo visitará La Reunión, Madagascar y Mauricio, y examinará con las autoridades nacionales una estrategia subregional de vigilancia y control de la fiebre chikungunya y de otras enfermedades por arbovirus. Además, colaborará con la misión de control de vectores enviada por AFRO a Seychelles.
La fiebre chikungunya es una enfermedad vírica transmitida al ser humano por mosquitos infectados, generalmente Aedes aegypti, aunque puede haber otros mosquitos competentes como vectores. El nombre chickungunya viene del swahili y significa «caminar encorvado», debido al aspecto físico de los pacientes. La enfermedad se ha descrito en África, Asia Sudoriental, India meridional y Pakistán, y aparece sobre todo durante la estación lluviosa.
La fiebre chikungunya raramente produce la muerte del paciente. Los síntomas aparecen entre 4 y 7 días después de la picadura del mosquito infectado. Hay fiebre elevada, cefalea y grandes dolores articulares (tobillos, muñecas). Los síntomas pueden durar varias semanas. La principal medida preventiva consiste en detener la proliferación de los mosquitos, eliminando sus criaderos.