Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Gripe aviar: situación en Indonesia — Actualización Nº 16

31 de mayo de 2006

Actualización de la situación

Las autoridades sanitarias de Indonesia y la OMS ha reforzado sus medidas de respuesta al conglomerado de casos registrados en una familia del pueblo de Kubu Simbelang, en el distrito de Karo (Sumatra Septentrional). Hasta hoy se han identificado 54 miembros de la familia y otros contactos íntimos de los pacientes que han sido puestos en cuarentena voluntaria en sus domicilios. Todas estas personas están recibiendo oseltamivir (un antivírico) con fines profilácticos, excepto las embarazadas y los lactantes, y son visitadas diariamente por equipos de salud pública para detectar la eventual aparición de síntomas.

Además, se está llevando a cabo una vigilancia casa por casa en todo el pueblo, que tiene unos 400 hogares, para detectar síndromes gripales. Desde la semana pasada hay en el pueblo un puesto al que acude la población para registrar su temperatura.

Desde el 22 de mayo hasta hoy no ha habido nuevos casos sospechosos de infección por virus H5N1. Esto es importante pues indica que el virus no se ha propagado fuera de esta familia extensa. El personal sanitario que ha atendido a los pacientes, en algunos casos sin equipo de protección personal adecuado, no ha contraído la enfermedad. El último caso registrado en la familia, que enfermó el 15 de mayo y falleció el 22, se negó a ingresar. Durante la enfermedad, el paciente se desplazó a otros pueblos, acompañado de su mujer, quien está en observación y no ha presentado síntomas.

A pesar de las múltiples oportunidades de propagación del virus a otros miembros de la familia, a los profesionales sanitarios y a la comunidad en general, hasta ahora no hay pruebas de que eso haya ocurrido.

Nivel actual de alerta ante una eventual pandemia

Tras una evaluación de los datos existentes, la OMS ha concluido que no hace falta modificar el nivel de alerta actual, que sigue en la fase 3, esto es, una situación en la que hay infecciones humanas ocasionales por un nuevo virus de la gripe, pero sin que haya pruebas de que el virus se esté propagando de persona a persona de forma eficiente y sostenida.

La OMS ha recomendado que se siga vigilando atentamente la situación en Kubu Simbelang durante las dos semanas siguientes al 22 de mayo, fecha de la muerte del último caso conocido de esa familia. Como medida de precaución, las autoridades de Indonesia han decidido ampliar ese periodo a tres semanas.

Resultados preliminares de la investigación

La información que se presenta a continuación difiere en algunos aspectos de la publicada en actualizaciones anteriores, y procede de las amplias investigaciones llevadas a cabo por expertos en epidemiología de la OMS y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los EE.UU., que han permitido formarse una idea más clara de la situación.

El conglomerado consta de un caso inicial, al que siguieron otros siete confirmados mediante pruebas de laboratorio. Todos los casos son miembros de una misma familia extensa: hermanos y hermanas, y sus hijos. Los miembros de la familia residían en cuatro casas, tres de ellas en el pueblo de Kubu Simbelang, unas al lado de las otras, y la cuarta en el pueblo vecino de Kabanjahe, a 10 km.

El caso inicial correspondió a una mujer de 37 años que vendía frutas y chiles en un mercado del pueblo de Tigapanah. Su puesto en el mercado se encontraba a unos 15 metros de otro puesto en el que se vendían pollos vivos. La investigación no ha revelado que haya habido mortandad entre las aves de corral del mercado, pero la mujer también criaba algunos pollos que por la noche hacía entrar en su casa. Al parecer, tres de esos pollos murieron antes de que la mujer cayera enferma. Asimismo, se sabe que utilizó las heces de los pollos criados en su casa como fertilizante para el huerto.

En una investigación agrícola paralela se han analizado mediante la reacción en cadena de la polimerasa unas 80 muestras de aves de corral y de otros animales domésticos y de compañía, así como de las heces de pollo utilizadas como fertilizante, sin que se haya podido detectar la presencia de virus H5N1.

El caso inicial enfermó el 24 de abril, fue hospitalizado el 2 de mayo y falleció el 4 de este mes. No se le extrajeron muestras antes de ser enterrada, pero se considera que forma parte del conglomerado de casos, pues su cuadro clínico fue compatible con una infección por virus H5N1

Posteriormente, su hermana y dos de sus tres hermanos contrajeron la infección. Los demás casos se registraron en hijos de estos pacientes.

Los siete casos confirmados, seis de ellos mortales, fueron cinco varones y dos hembras de 1 a 32 años (media de 19 años): dos hijos del caso inicial, su hermano de Kabanjahe, su hermana y la hija de esta, y el hijo de un segundo hermano que vivía en la casa de al lado. Este segundo hermano, el último caso registrado en la familia, enfermó el 15 de mayo, y los otros seis entre el 3 y el 5 de mayo.

Exposiciones

Nueve miembros de la familia pasaron la noche del 29 de abril en una pequeña habitación junto al caso inicial, cuando la mujer ya estaba gravemente enferma y tosía mucho. Entre esos miembros de la familia se encontraban el caso inicial y sus tres hijos; su hermano de Kabanjahe, su mujer y sus dos hijos; la hija de 21 años de otro hermano (que no se ha infectado), y un joven que estaba de visita. Tres miembros de la familia (los dos hijos del caso inicial y el hermano de Kabanjahe) enfermaron al cabo de 5 a 6 días.

La hermana del caso inicial, que vivía en la casa de al lado, enfermó al mismo tiempo, al igual que su hija de 18 meses. Antes de enfermar, esta hermana, acompañada de su hija, participó activamente en los cuidados del caso inicial.

El último caso de este conglomerado participó activamente en los cuidados de su hijo, durante la estancia de este en el hospital, entre el 9 y el 13 de mayo. Ese hijo acudía frecuentemente a la casa del caso inicial y estuvo allí el 29 de abril.

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