Fiebre del Valle del Rift en el Sudán - Actualización Nº 2
14 de noviembre de 2007
A 14 de noviembre de 2007 se han notificado 329 casos humanos, 96 de ellos mortales (tasa de letalidad del 29%), en los estados de Nilo Blanco, Sinnar y Gezire. Los casos notificados en el estado de Jartum no son indígenas, sino que se han importado de otros estados afectados. El aumento más rápido en el número de casos humanos se ha registrado en el estado de Gezire, donde se han constatado más de la mitad del total de casos humanos. Los casos notificados en el estado de Gezire se han producido en una zona próxima a canales de riego, y están relacionados con ciclos naturales que afectan al ganado y a mosquitos, abundantes en esa zona de regadío.
El 11 de noviembre, el Ministerio Federal Sudanés de Recursos Animales y Pesca notificó al Office international des Epizooties (OIE) que el 29 de octubre las muestras animales obtenidas en el estado de Nilo Blanco habían dado positivo para la fiebre del Valle del Rift. Se prevé que, como consecuencia de esa declaración, se ponga en práctica ahora un programa de control bien integrado para limitar la propagación de la enfermedad en la población humana y entre los animales.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación ha destacado al país a un veterinario para prestar asistencia a los servicios veterinarios en la aplicación de medidas de prevención y control a los animales. El Ministerio de Salud y la oficina de la OMS en el país han presentado en Jartum a los donantes internacionales un plan para la prevención y el control de la enfermedad en humanos. La Oficina Regional de la OMS para el Mediterráneo Oriental y la sede de la OMS están prestando apoyo a la respuesta nacional, movilizan epidemiólogos y trabajan con los asociados para reforzar la capacidad nacional de laboratorio para luchar contra la fiebre del Valle del Rift.
Se han emprendido actividades de movilización social para alertar a la población local ante el riesgo sanitario que supone la presencia de esa enfermedad entre los animales. Sin embargo, es necesario intensificar urgentemente los esfuerzos, a través de todos los medios locales disponibles, incluidos los canales de radio y televisión, así como los dirigentes comunitarios y religiosos, para velar por que las comunidades amenazadas sean plenamente conscientes de las medidas que hay que adoptar para disminuir el riesgo de infección humana.