Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Cólera en Guinea-Bissau

Desde principios de mayo de 2008, Guinea-Bissau afronta un brote de cólera de gran envergadura. A 21 de septiembre se han notificado en el conjunto del país 7166 casos, que han provocado la muerte de 133 personas. La tasa de letalidad general se cifra en el 1,9%, y se sitúa por debajo del 1% entre los casos hospitalizados. Por el contrario, la tasa de letalidad aumenta hasta el 9% en las zonas remotas, señal de que las poblaciones rurales afectadas por el cólera no reciben tratamiento con rapidez suficiente para salvar vidas. La constatación de que Bissau, la capital, registra más del 70% de los casos pero sólo el 31% de las defunciones ilustra el problema. Las zonas que registran las tasas de morbilidad más altas son Bissau, Biombo, Bijagos y Oio. En Guinea-Bissau se registran periódicamente epidemias de cólera. En 2005-2006 enfermaron de cólera 25 111 personas, de las cuales murieron 399.

Numerosos asociados nacionales e internacionales prestan apoyo al Ministerio de Salud. Médicos sin fronteras (MSF-España) se ha hecho cargo de los centros de tratamiento contra el cólera creando capacidad local y mejorando el diagnóstico precoz y el tratamiento de los casos mediante visitas domiciliarias sistemáticas a los pacientes. El UNICEF presta apoyo técnico y material en relación con el agua y el saneamiento. La OMS ha destacado un epidemiólogo. También un equipo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC - Brasil) ha llegado al país para prestar apoyo a la investigación del brote. Además, se están reforzando la movilización de la comunidad y la educación sanitaria e higiénica, y se trata de desestigmatizar el cólera entre las poblaciones afectadas.

El cólera se transmite principalmente por el agua y los alimentos contaminados, y guarda una estrecha relación con la gestión inadecuada del medio ambiente. Al parecer, en muchas zonas de Guinea-Bissau las infraestructuras básicas son en gran medida ineficaces. La calidad general del agua y el saneamiento es muy deficiente, lo que propicia la transmisión del cólera. A largo plazo, la prevención del cólera depende de la disponibilidad de agua salubre y de saneamiento adecuado, que impidan la exposición e interrumpan la transmisión. Además, para evitar más contagios es necesario que los cadáveres de los pacientes de cólera que fallecen se manejen con prudencia extrema y se desinfecten correctamente antes de proceder a las ceremonias de inhumación.

La OMS no recomienda que se impongan restricciones a los viajes ni al comercio con destino u origen en las zonas afectas como medio para controlar la propagación del cólera.

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