Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Cólera en Iraq — Actualización

El 20 de agosto de 2008, el Gobierno de Iraq notificó los primeros casos de cólera del año. A fecha del 28 de septiembre de 2008 se habían registrado 341 casos confirmados mediante pruebas de laboratorio, 5 de ellos mortales (tasa de letalidad del 1,5%). Ya se han visto afectadas nueve provincias. La mayoría de los casos corresponden a la provincia de Babil (58%); le siguen Bagdad (18%) y Kerbala (9%). Las otras provincias en las que se han registrado casos de cólera son Anbar, Basora, Diala, Diwanya, Misan y Najaf.

Además de los casos confirmados hay otros 31 sospechosos que están siendo investigados, y 7 casos mortales de diarrea acuosa con síntomas similares a los del cólera.

Aunque el brote de este año parece ser menos intenso que el de 2007, no se pueden descartar nuevas oleadas. Es demasiado pronto para considerar que esta epidemia esté bajo control. Además, las insuficiencias crónicas en materia de agua y saneamiento hacen que en Iraq se puedan reproducir brotes de cólera mientras no se garantice el acceso de toda la población a agua salubre y a un saneamiento adecuado.

En respuesta a una petición del Ministerio de Salud, la OMS está proporcionando apoyo técnico. El experto regional de la OMS en temas de agua y saneamiento ha llegado a Bagdad, y una misión de evaluación conjunta OMS-UNICEF se desplazará a Babil y Misan en cuanto la situación de seguridad lo permita.

La OMS no recomienda ninguna restricción del comercio ni de los viajes a las zonas afectadas con el fin de controlar la propagación del cólera. No obstante, se alienta a los países vecinos a que refuercen sus sistemas de vigilancia activa y preparación. Se desaconseja vivamente la quimioprofilaxis masiva, que no afecta a la propagación del cólera, crea una falsa sensación de seguridad y puede tener efectos adversos mediados por el aumento de la resistencia a los antimicrobianos.

La vacuna oral precalificada disponible a nivel internacional no se recomienda una vez iniciado el brote por el tiempo necesario para alcanzar la eficacia protectora, la necesidad de administrar dos dosis, el alto costo y la demanda de grandes medios logísticos. La OMS nunca ha recomendado la utilización de la vacuna anticolérica parenteral debido a su baja eficacia protectora y a la elevada incidencia de reacciones adversas graves.

PARA MÁS INFORMACIÓN

Compartir