Preparación y respuesta ante emergencias

Chikungunya – Francia

Brote epidémico
25 de agosto de 2017

A 23 de agosto de 2017 se ha confirmado la transmisión local de chikungunya en el sudeste de Francia con el diagnóstico de cuatro casos en la región de Provence-Alpes-Côte d'Azur. Además, hay un caso probable y ocho casos sospechosos.

El 2 de agosto de 2017 aparecieron los síntomas del primer caso confirmado. Entre el 2 y el 17 de agosto de 2017 se iniciaron los síntomas de los cuatro casos confirmados y del caso probable.

Los 13 pacientes (cuatro confirmados, uno probable y ocho casos sospechosos) tienen edades comprendidas entre los 3 y los 77 años, y todos ellos viven en el mismo distrito del municipio de Cannet des Maures, en el departamento de Var, según ha anunciado la Autoridad Regional de Salud.

Esta no es la primera vez que se notifican casos de chikungunya en Francia. En 2010 se registraron en la misma zona dos casos autóctonos y en 2014 hubo 11 casos en Montpellier. En cualquier caso, el chikungunya es una enfermedad emergente en el sur de Europa y se considera poco probable que haya un brote. El vector, Aedes albopictus, se está estableciendo en gran parte de la cuenca del Mediterráneo y en otras zonas.

Respuesta de salud pública de las autoridades francesas

Con arreglo al plan nacional de respuesta, se están adoptando las siguientes medidas:

  • Medidas de lucha antivectorial en los alrededores de los domicilios y lugares de trabajo de los pacientes.
  • Análisis de sangre de todo caso sospechoso.
  • Comunicación de riesgos coordinada por el organismo regional de salud.

La investigación entomológica realizada el 10 de agosto de 2017 confirmó la presencia de Aedes albopictus en la zona afectada. Además, se ha pospuesto la colecta de sangre en la zona.

Evaluación del riesgo por la OMS

Existe riesgo potencial de propagación internacional.

Ello se basa en lo siguiente:

  • el establecimiento del Aedes albopictus en toda la cuenca del Mediterráneo.
  • la capacidad demostrada de este vector de propagar brotes de chikungunya en el pasado.
  • la zona actualmente afectada es muy turística, especialmente en los meses de verano, y cercana a la frontera con Italia (con poblaciones establecidas de Aedes albopictus).

La transmisión del chikungunya se notificó por primera vez en Europa en 2007, en un brote ubicado en el nordeste de Italia. Durante ese brote se registraron 205 casos y se confirmó que eran plausibles en Europa los brotes transmitidos por Aedes albopictus.

La infección asintomática por virus chikungunya puede no detectarse, lo que aumenta también el riesgo de propagación. Además, el aumento de las precipitaciones en las zonas afectadas en los próximos meses podría desencadenar una mayor transmisión, como ocurrió en 2014.

Consejos de la OMS

Prevención de las picaduras de mosquito

Las personas que se encuentren en esta zona de Francia o viajen a ella deberían adoptar precauciones básicas para prevenir las picaduras de mosquito durante el día. Entre las precauciones se incluyen: utilizar repelentes, vestir con manga larga y pantalones largos, y verificar que las habitaciones dispongan de pantallas para evitar la entrada de mosquitos.

Los repelentes pueden aplicarse sobre la piel expuesta o sobre la ropa siguiendo estrictamente las instrucciones de la etiqueta del producto. Los repelentes deben contener DEET, IR3535 o icaridina. Es conveniente dormir bajo un mosquitero y utilizar aire acondicionado o pantallas en las ventanas para evitar las picaduras. Las espirales antimosquitos y otros vaporizadores de insecticidas también pueden reducir las picaduras en interiores.

Control vectorial

Aedes albopictus prospera en todo tipo de oquedad que pueda acumular agua, como los huecos de los árboles o los charcos que se forman en las rocas, y también en recipientes artificiales como neumáticos en desuso, platillos bajo macetas, bidones y cisternas para el agua de lluvia y colectores.

La prevención y el control dependen en gran medida de reducir el número de oquedades en las que se acumula el agua y que favorecen la reproducción de los mosquitos. Durante un brote, el rociado de espacios interiores con insecticidas puede utilizarse para matar mosquitos en vuelo, junto con otras medidas para matar las larvas.

La OMS alienta además a reforzar la vigilancia de los mosquitos y la aplicación de otras medidas de control, según sea necesario, a través de las redes dedicadas a las enfermedades arbovirales en Europa. Asimismo debería concienciarse a los médicos sobre el resurgimiento de las enfermedades vectoriales, así como a las comunidades afectadas a través de iniciativas de movilización social.

Seguridad de la sangre

Los servicios o autoridades nacionales de transfusión sanguínea deberían vigilar la información epidemiológica y reforzar la vigilancia para detectar toda posible transmisión del virus del chikungunya por transfusión. Deberían tomarse precauciones de seguridad adecuadas en consonancia con las medidas adoptadas para prevenir la transmisión por transfusión de otras enfermedades transmitidas por mosquitos, con arreglo a la situación epidemiológica y la evaluación de riesgos.