Preparación y respuesta ante emergencias

Fiebre de Lassa – Nigeria

Brote epidémico
28 de junio de 2017

La fiebre de Lassa es una enfermedad hemorrágica vírica aguda endémica en varios países de África Occidental, incluida Nigeria. A 9 de junio de 2017, y desde el inicio del actual brote estacional de fiebre de Lassa en diciembre de 2016, se han notificado 501 casos sospechosos, 104 de ellos mortales. De los casos notificados, 189 ya han sido clasificados: 175 casos (59 de ellos mortales) confirmados en laboratorio y 14 casos probables (todos ellos mortales).

Durante el brote actual de fiebre de Lassa, 17 estados nigerianos (Anambra, Bauchi, Borno, Cross-River, Ebonyi, Edo, Enugu, Gombe, Kaduna, Kano, Kogi, Nasarawa, Ogun, Ondo, Plateau, Rivers y Taraba) han notificado al menos un caso confirmado. A 9 de junio de 2017, el brote sigue activo en 9 estados (Anambra, Bauchi, Cross-River, Edo, Taraba, Nasarawa, Ondo, Plateau y Kano).

Respuesta de salud pública

La respuesta al brote se centra en los niveles nacional y federal y conlleva la coordinación de la reunión semanal de examen de la fiebre de Lassa, junto con la Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas y la Red Africana de Epidemiología de Campo.

Las siguientes medidas de respuesta están en marcha:

  • La vigilancia se ha intensificado en todos los estados afectados: los casos de fiebre de Lassa se notifican a nivel federal y el seguimiento de los contactos prosigue en los estados afectados por un brote activo a través del equipo de vigilancia del estado.
  • Continúa el listado de los casos notificados en todos los estados y los datos se recopilan en la base de datos de las fiebres hemorrágicas víricas.
  • En los estados afectados se han establecido centros de tratamiento de la fiebre de Lassa para apoyar la gestión de los casos. Dichos centros reciben suministros para la gestión de los casos, y para la prevención y el control de la infección.

Evaluación del riesgo por la OMS

La fiebre de Lassa es una enfermedad hemorrágica vírica aguda. El virus se transmite al ser humano por contacto con alimentos o utensilios domésticos contaminados con orina o heces de roedores. También hay casos de transmisión en laboratorio y de persona a persona. La fiebre de Lassa es endémica en Nigeria y en otros países de África Occidental y casi todos los años hay brotes en diferentes zonas de la región, sobre todo entre diciembre y junio.

En general, la evaluación del riesgo actual de un brote de fiebre de Lassa en Nigeria revela una tendencia descendente. Por tanto, las medidas en curso continúan centradas en la preparación y respuesta en general, puesto que el riesgo de un brote a gran escala no es muy alto. Ahora bien, deberían mantenerse las siguientes medidas: seguimiento estrecho, búsqueda activa de casos, localización de contactos, apoyo a los laboratorios y sensibilización respecto de la enfermedad (en la comunidad y entre los profesionales de la salud). Pese al movimiento constante de población entre los estados nigerianos, no se ha notificado una transmisión de la enfermedad a gran escala ni la propagación del brote. No obstante, en Togo y en Benin se han registrado casos esporádicos originados en Nigeria.

Consejos de la OMS

La prevención de la fiebre de Lassa se basa en una buena "higiene comunitaria" para evitar que los roedores entren en las casas. En los centros sanitarios, el personal debe aplicar siempre las precauciones habituales de prevención y control de infecciones al atender a los pacientes, independientemente de su diagnóstico.

Raramente, quienes viajan a zonas donde la fiebre de Lassa es endémica exportan la enfermedad a otros países. Aunque hay otras enfermedades infecciosas tropicales mucho más frecuentes, hay que tener en cuenta la fiebre de Lassa en pacientes febriles que hayan estado en África Occidental, sobre todo si han estado en zonas rurales u hospitales de países en los que la enfermedad es endémica. Los profesionales sanitarios que atiendan a pacientes con sospecha de fiebre de Lassa deben ponerse inmediatamente en contacto con expertos locales y nacionales para que los asesoren, además de hacer lo necesario para que se realicen las pruebas de laboratorio pertinentes.