Preparación y respuesta ante emergencias

Fiebre del Valle del Rift en el Níger

Brotes epidémicos
29 de septiembre de 2016

El 30 de agosto de 2016, la OMS fue informada de la muerte de varias personas por causas desconocidas, y de muertes y abortos entre el ganado en el noroeste del Níger y en la frontera con Malí.

Del 2 de agosto al 22 de septiembre de 2016 se notificaron 64 casos humanos, 23 de ellos mortales, en el distrito sanitario de Tchintabaraden (Región de Tahoua), zona poblada principalmente por ganaderos nómadas.

La mayoría de los casos (62,5%) son de sexo masculino y trabajan como agricultores o ganaderos. En la zona afectada también se ha notificado en el mismo periodo una epizootia que ha producido muertes y abortos entre el ganado vacuno y pequeños rumiantes.

Hasta el 16 de septiembre de 2016, 6 de las 13 muestras humanas analizadas en el Instituto Pasteur de Dakar dieron positivo para la fiebre del Valle del Rift (FVR), al igual que 3 de las 6 muestras animales analizadas. Se están realizando más pruebas de laboratorio y secuenciaciones del virus. Los datos de la secuenciación son necesarios para confirmar o descartar el origen endógeno del brote. También se está considerando la prestación de apoyo de laboratorio al Níger.

Respuesta de salud pública

El 31 de agosto se envió un equipo nacional multisectorial de respuesta rápida formado por miembros del Ministerio de Salud, los servicios veterinarios, el Centro de Investigaciones Médicas y Sanitarias y la OMS, para que realice investigaciones sobre el terreno. Los Ministerios de Salud y de Agricultura y Ganadería han elaborado un plan nacional de respuesta.

La oficina de la OMS en el país sigue prestando apoyo técnico y financiero a la vigilancia, la investigación del brote, la comunicación sobre los riesgos y la elaboración de directrices técnicas sobre la definición de los casos, su tratamiento y el envío de muestras.

La FAO, la OIE y la OMS se están coordinando en materia de salud humana y animal, y prestando más apoyo a la respuesta del Níger ante el brote. La OMS está colaborando con los asociados de Red Mundial de Alerta y Respuesta ante Brotes Epidémicos (GOARN) para coordinar el apoyo a la respuesta. La FICR y el UNICEF también están participando en la respuesta al brote.

La ONG ALIMA y la ONG nigeriana BEFEM están colaborando en el tratamiento de los casos y la movilización social sobre el terreno.

En colaboración con el Ministerio de Salud Pública y con el apoyo técnico y financiero de la OMS, se está preparando una encuesta entomológica urgente para identificar los posibles vectores de la FVR en la zona. Además, se utilizará para definir las actividades relacionadas con el control de vectores.

Uno de los principales retos actuales es la infradetección de casos humanos. No se puede descartar que solo se estén detectando y notificando los casos graves. La capacidad nacional local para analizar muestras es nula. Para confirmar la FVR mediante pruebas de laboratorio se están enviando las muestras a los centros colaboradores de la OMS en la región. Además, para determinar la magnitud de este brote es necesaria la participación del departamento nacional de ganadería.

Evaluación del riesgo por la OMS

Se está evaluando el riesgo del evento de acuerdo con la información disponible. No se puede descartar una ulterior propagación del brote tanto en el Níger como a nivel internacional (sobre todo a los países vecinos y a aquellos que se encuentran en las rutas de trashumancia y migración).

Los ganaderos del Níger y de los países vecinos acaban de participar en el festival Cure Salée, una reunión multitudinaria que tuvo lugar del 23 al 25 de septiembre. Durante este festival se trae el gando para que pazca en los pastos salados antes de la estación seca. El evento reunió unos 2 millones de vacunos, y aún más rumiantes pequeños.

Siguiendo las tendencias migratorias conocidas, a finales de la estación lluviosa, las poblaciones nómadas y sus rebaños se desplazarán progresivamente a otros países subsaharianos del sur y hacia los sistemas de irrigación existentes a lo largo del río Níger, donde todavía puede haber pastos. La gran densidad de animales en la zona y la trashumancia incrementan significativamente el riesgo de propagación internacional del brote. Asimismo hay que tener en cuenta la inestable situación de seguridad en el Sahel.