Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Prevención y mitigación de la gripe pandémica en comunidades con escasos recursos

Las directrices que se ofrecen a continuación han sido obtenidas del documento de la OMS "Pandemic influenza preparedness and mitigation in refugee and displaced populations: WHO guidelines for humanitarian agencies", segunda edición, 2008


Organización de la atención a los pacientes (2)

Atención domiciliaria de los pacientes

durante una pandemia, un gran número de los pacientes que acudan a los centros sanitarios necesitarán tratamiento en su domicilio. Convendrá seleccionar previamente una persona de confianza que se ocupe de la asistencia masiva de pacientes al centro y que imparta instrucciones a éstos y a sus cuidadores.

a los enfermos que no presenten síntomas o indicios graves de gripe, se les sugerirá (mediante avisos de salud públicos) que permanezcan en su domicilio, que adopten precauciones respiratorias básicas (cubrirse la boca con la manga al toser o estornudar) y mantengan limpias sus manos, y que reduzcan al mínimo los acercamientos a otras personas (manteniendo una distancia de un metro aproximadamente).

en los hogares con muchos ocupantes, el confinamiento de los enfermos no siempre será factible. Sin embargo, se procurará restringir el contacto con las demás personas en la medida de lo posible.

los enfermos que permanezcan en su domicilio estarán adecuadamente supervisados, preferiblemente por una sola persona, a fin de limitar las posibilidades de exposición.

se impartirán instrucciones a los pacientes y a sus cuidadores sobre la utilización y desechamiento de las mascarillas durante el período infeccioso del paciente, siempre que se disponga de tales medios. En caso contrario, será preferible que sea el paciente quien use la mascarilla. No será necesario llevar puesta la mascarilla permanentemente, sino sólo en las proximidades (un metro, aproximadamente) del cuidador u otras personas. Las mascarillas serán desechadas, adoptando las precauciones necesarias, cuando estén impregnadas de secreciones. Si no se dispusiera de ellas, podrán utilizarse pañuelos muy ajustados, o mascarillas reutilizables hechas de tela, que cubran la boca y la nariz. Cuando estén ya húmedas, será necesario cambiarlas y lavarlas con agua y jabón.

cuando se disponga de mascarillas suficientes, los cuidadores cubrirán también con ellas su boca y su nariz cuando estén en las proximidades de un enfermo.

el cuidador deberá lavarse las manos cada vez que entre en contacto con un paciente.

los cuidadores recibirán apoyo de carácter general e información sobre la administración de antipiréticos (se evitará administrar ácido acetilsalicílico a los niños) y fluidos por vía oral, y sobre la alimentación y el reposo en la cama.

se impartirán instrucciones (cuando sea necesario) sobre el uso de antibióticos para combatir complicaciones bacterianas de la gripe, previa prescripción médica.

se impartirán instrucciones sobre las medidas a adoptar si la enfermedad se agravase (en la medida en que se disponga de capacidad), es decir, cuando se observen síntomas graves o de deshidratación (véase la nota orientativa infra).

as personas que han superado la enfermedad no son ya infecciosas, y pueden considerarse inmunes (por lo general, entre dos y tres semanas después de la aparición de la enfermedad).

se fomentarán las precauciones respiratorias adecuadas y la higiene de las manos para todos los miembros de la unidad familiar.

se mantendrán las ventanas abiertas, y se mantendrá ventilada la habitación o la tienda de campaña.

en el hogar, se limpiarán regularmente las superficies con agua y jabón o desinfectante.

NOTA ORIENTATIVA

Reenvíos a centros sanitarios:

  • en la mayoría de los casos, la gripe podrá ser tratada en el hogar, practicando los cuidados básicos anteriormente indicados.
  • sin embargo, si se observase un agravamiento de los síntomas, sería necesario enviar al paciente a un centro de atención sanitaria.
  • los síntomas graves pueden consistir en: debilidad o imposibilidad de permanecer en pie, aletargamiento, pérdida de conciencia, convulsiones, respiración dificultosa, obstruida o jadeante, incapacidad para ingerir fluidos y deshidratación, y fiebre alta.
  • Il est important de fournir des instructions adaptées à la situation locale.
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