Alerta y Respuesta Mundiales (GAR)

Prevención y mitigación de la gripe pandémica en comunidades con escasos recursos

Las directrices que se ofrecen a continuación han sido obtenidas del documento de la OMS "Pandemic influenza preparedness and mitigation in refugee and displaced populations: WHO guidelines for humanitarian agencies", segunda edición, 2008


Protección del personal

Se observarán rigurosamente las precauciones estándar (medidas básicas para reducir al mínimo la exposición directa y sin protección a líquidos sanguíneos y fluidos corporales) y las precauciones antigotículas (mascarillas médicas en la proximidad de los pacientes con síntomas respiratorios), a fin de reducir las posibilidades de transmisión en las instalaciones sanitarias. Convendría prever la adopción de mecanismos para la adquisición (y/o almacenamiento) de antibióticos, equipos de protección personal, medicamentos antivirales y vacunas (siempre que estén disponibles), y establecer protocolos y prioridades para su uso.

Las medidas de protección se aplicarán preferentemente a quienes trabajen en contacto clínico directo con los pacientes y a los encargados de mantener las funciones esenciales, si es previsible que trabajen en las proximidades de personas posiblemente enfermas.

El control de las fuentes de contagio (es decir, de los enfermos) es esencial, ya que permitirá limitar las oportunidades de transmisión; se procurará que el paciente retenga siempre sus toses y estornudos con algún tipo de tela o con su manga, y que se lave frecuentemente las manos.

Mascarillas

El uso de mascarillas será una precaución prioritaria, con el fin de proteger a las personas más expuestas. No es necesario llevar puestas las mascarillas en todo momento, ya que puede resultar incómodo, particularmente si el tiempo es caluroso. Será prioritario su uso en los profesionales sanitarios y cuidadores, y en otros miembros del personal esenciales que trabajen en las proximidades (un metro, aproximadamente) de los enfermos.

Antibióticos y antivirales

Antibióticos. Debería contemplarse la posibilidad de almacenar antibióticos suficientes para tratar, como mínimo, entre un 5 y un 10% de casos de neumonía bacteriana secundaria del personal y de sus familiares.

Antivirales. Si fuera posible, los centros almacenarán oseltamivir en cantidad suficiente para tratar al personal enfermo y, con fines profilácticos, para el personal esencial que ha estado expuesto a la enfermedad.

Medidas de vigilancia autónomas

El personal sanitario vigilará su temperatura dos veces al día. Cuando presente fiebre, dará parte del caso y se recluirá en su domicilio. Si un miembro del personal se sintiera indispuesto, un cuidador le dispensará en su propio domicilio un tratamiento con antivirales y otros cuidados de carácter general.

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