Directora General

El Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, un poderoso instrumento

Dra. Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud

Alocución de apertura para la tercera reunión de la Conferencia de las Partes en el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco

Excelencias, distinguidos delegados, señoras y señores:

Es para mí un gran honor dirigir unas palabras a los asistentes a esta tercera reunión de la Conferencia de las Partes, aunque lamento no poder hacerlo personalmente debido a compromisos anteriores.

El mes pasado la OMS publicó su Informe sobre la salud en el mundo, que está dedicado este año a la atención primaria de salud, y en el que se hace también gran hincapié en la prevención. Entre sus muchas recomendaciones y conclusiones, el informe estima que si se usaran mejor algunas medidas ya disponibles se podría prevenir alrededor de un 70% de la carga mundial de morbilidad.

No cabe duda de que el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco es el instrumento más contundente de que disponemos, como comunidad internacional, para reducir la carga de morbilidad a escala mundial. Es de todos sabido que el consumo de tabaco es la causa prevenible de defunción más importante hoy día.

El Convenio Marco ha sido el "primero" en varios sentidos. Supuso el primer caso de ejercicio de la autoridad constitucional de la OMS para dar forma a un tratado internacional en pro de la salud, y fue el pionero de un modelo poderoso de colaboración, no sólo en la comunidad internacional, sino también entre muchos ministerios públicos que rara vez colaboran en la prosecución de metas de salud.

No subestimemos nunca el alcance de esos logros.

En nuestras sociedades estrechamente interconectadas, los problemas de salud tienen cada vez más causas mundiales y consecuencias mundiales que exigen claramente medidas concertadas, también con sectores distintos de la salud. Esto es especialmente notorio en el caso de las enfermedades crónicas no transmisibles.

Esas enfermedades comparten factores de riesgo relacionados con modos de vida malsanos, como el consumo de tabaco, el uso nocivo del alcohol, regímenes alimentarios insalubres y la falta de actividad física. Según se señala en el Informe sobre la salud en el mundo, la propagación de esos modos de vida malsanos constituye hoy una tendencia mundial alarmante. Además, el control de esos factores de riesgo no es responsabilidad directa del sector de la salud.

La prevención requiere por tanto el tipo de colaboración internacional y acción multisectorial que se ha plasmado en el Convenio Marco y es fundamental para su aplicación.

Señoras y señores,

El primer Informe OMS sobre la epidemia mundial de tabaquismo, publicado hace unos meses, nos ofrece la recopilación más completa de datos que se haya hecho nunca a nivel mundial sobre el tabaquismo y las medidas para combatirlo.

En el informe se presenta un instrumento de aplicación para las medidas de reducción de la demanda previstas en el Convenio Marco. Ese instrumento de asistencia técnica, denominado MPOWER, consta de seis medidas de política de reconocida eficacia que traducen una o más disposiciones del tratado, y se inscribe en el propósito de la OMS de ayudar a los países a emprender actividades decisivas para la aplicación del mismo.

Son éstas medidas costoeficaces y de sentido común que están al alcance de todos los países, con independencia del nivel de ingresos. Lamentablemente, el informe revela también que sólo un 5% de la población mundial está plenamente protegida por esas medidas.

Eso revela con claridad el desafío que debemos afrontar, a saber, garantizar la plena aplicación del Convenio Marco en los países. Poniendo en práctica esas eficaces medidas, estamos empleando las verdaderas "varitas mágicas" de la medicina preventiva.

Pero debo recordarles algo. Tanto el texto como el espíritu del Convenio alientan a las Partes a ir más allá del tratado. La OMS siempre ha sostenido que el Convenio ofrece a los países un "suelo", no un "techo", para el control del tabaco.

Este primer tratado sobre el tabaco pasa hoy por una fase crítica de su evolución, que exige medidas que apuntalen su condición de documento vivo llamado a permanecer.

Tienen ante ustedes un orden del día ambicioso e importante. Las actuales negociaciones en torno a un protocolo sobre comercio ilícito de productos de tabaco son un gran paso en la dirección correcta. Nos corresponde ahora, a todos los implicados en esta empresa de eliminar la epidemia de tabaquismo, velar por que instrumentos tales como las directrices elaboradas por la Conferencia de las Partes se apliquen de manera que maximicen su potencial.

Confío en que la reunión será muy provechosa. Están demostrando ustedes una vez más el poder de la prevención, y el poder de la colaboración internacional, para mejorar la salud mundial a muy gran escala.

Muchas gracias.

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