Directora General

Poner la salud en el centro de las políticas urbanas

Dra. Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud

Discurso de clausura del Foro Mundial sobre Urbanización y Salud Kobe (Japón)
17 de noviembre de 2010

Excelencias, honorables ministros, distinguidos delegados, señoras y señores:

La mitad de la población del mundo vive en áreas urbanas. Cerca de mil millones de personas viven en tugurios, en las aceras, bajo los puentes o cerca de vías férreas. Carencias y enfermedades marchan juntas. A escala mundial, el rápido crecimiento de la población urbana será uno de los problemas de salud pública más importantes del siglo XXI.

Imaginen lo que ocurrirá cuando a esta urbanización rápida se asocien otras tendencias como la progresión continua de las enfermedades crónicas relacionadas con el modo de vida y el cambio climático. El porvenir es muy preocupante.s.

Para un número creciente de personas, las perspectivas de un futuro mejor están estrechamente ligadas a las condiciones de vida en la ciudad. El trabajo realizado en este Foro puede mejorar considerablemente esas perspectivas, y yo les doy las gracias por lo que han conseguido.

Las ciudades congregan a multitud de personas, ofrecen multitud de posibilidades, pero también esconden multitud de amenazas para la salud. Como se desprende claramente de sus debates, es posible planificar, diseñar y administrar las ciudades de manera que se favorezca la salud y se proteja a la población contra esas amenazas.

Los determinantes principales de la salud en las áreas urbanas no dependen directamente del solo sector de la salud. Esos determinantes son de carácter social y político, y pueden ser configurados por las políticas que se llevan a cabo en muchos sectores.

Podemos estar orgullosos de lo conseguido en apenas estos tres días. Los resultados a los que ustedes han llegado se inscriben en la prolongación de una acción de sensibilización, y de la participación de más de 1500 ciudades en las manifestaciones organizadas con ocasión del Día Mundial de la Salud de este año, y de muchas otras actividades emprendidas conjuntamente por la OMS y ONU-Hábitat.

Estas realizaciones tienen lugar en un momento en que las ciudades están bajo los proyectores de la actualidad. La Exposición Universal de Shangai, que tenía por tema «Mejor ciudad, mejor vida», permitió presentar las innovaciones que sirven para mejorar la vida en las ciudades.

Estaba prohibido fumar prácticamente en todos los lugares de la exposición. Teniendo en cuenta que cada día se recibía hasta un millón de visitantes, esa prohibición dista mucho de ser simbólica. Fue una decisión política que ha creado un precedente, y felicito a las autoridades de Shangai por haberla tomado.

Una ciudad sin humo de tabaco es una ciudad más agradable, que ofrece a sus habitantes una mejor calidad de vida y una vida más longeva.

Señoras y señores:

Quiero dar las gracias a los presidentes, los panelistas y los moderadores de las reuniones temáticas y las sesiones plenarias por el excelente trabajo realizado. Acabamos de escuchar las exposiciones de tres alcaldes sobre el resultado de estos trabajos. En el llamamiento a la acción de Kobe se pide fundamentalmente a los gobiernos que pongan la salud en el centro de sus políticas urbanas.

Como se ha señalado, es necesario disponer de mejores datos para resolver los problemas de salud en el medio urbano y saber dónde se concentran ciertos problemas y ciertas necesidades. Las instancias normativas deben aprovechar plenamente las competencias en materia de urbanismo, con la participación de la sociedad civil, los grupos de la comunidad y las empresas, que son los primeros interesados en los resultados de estos planes de urbanismo.

En la Declaración de Kobe se exhorta ante todo a hacer un uso más sistemático de las herramientas de evaluación de las inequidades en materia de salud. Esos datos sientan las bases de una acción eficaz. Como ustedes lo han expresado, se necesitan sistemas de recogida y análisis sistemáticos de datos desglosados.

De lo contrario, los problemas de salud relacionados con la pobreza y los grupos de población desfavorecidos se mantendrán estadísticamente ocultos. Los promedios esconden muchos problemas.

Este Foro se ha ocupado particularmente, y con razón, de las inequidades en el medio urbano y la penosa situación de los pobres. En definitiva, todos los habitantes de las ciudades padecen estas inequidades. La pobreza y la miseria urbanas están estrechamente vinculadas a los brotes de enfermedades, al malestar social, la delincuencia y la violencia.

En el medio urbano, estas amenazas pueden ser sumamente contagiosas, extenderse rápidamente y poner en peligro a todos los habitantes y opacar la reputación de una ciudad.

Se nos han presentado medios para superar estos problemas. Midiendo la situación sanitaria y los resultados en materia de salud es posible sacar a la luz y combatir las inequidades que existen en el medio urbano.

Y sobre esto precisamente versa el nuevo informe de ONU-Hábitat y la OMS titulado Hidden cities: unmasking and overcoming health inequities in urban settings [La cara oculta de las ciudades: sacar a la luz y vencer las inequidades en el medio urbano], que vamos a presentar hoy.

Para mí ha sido motivo de particular satisfacción la participación de tantos gobernadores, alcaldes y otros altos funcionarios del mundo entero así como el apoyo que han prestado los expertos en urbanismo. También me han impresionado la importancia concedida a los grandes proyectos de futuro de los dirigentes así como las experiencias y las realizaciones de las que los dirigentes nos han hecho partícipes.

En el mundo, una buena gobernanza de la salud en el medio urbano marca la diferencia. En condiciones óptimas, puede llevar la esperanza de vida a 75 años o más; si esa gobernanza es mala, la esperanza de vida puede llegar apenas a 35 años.

Como ya lo he señalado, la mayoría de las causas profundas de los problemas de salud en el medio urbano no dependen directamente del solo sector de la salud. Sin embargo, utilizar la salud como punto de entrada y de cohesión presenta muchas ventajas. La mala salud, incluidas las enfermedades mentales, es una de las expresiones más visibles y mensurables del sufrimiento en el medio urbano.

Las autoridades municipales influyen directamente en un gran abanico de determinantes de la salud, desde las políticas de vivienda y transporte hasta los servicios sociales, pasando por la reglamentación del tabaco, las políticas que rigen el marketing y la venta de alimentos, y las decisiones concernientes a la oferta de alimentos y bebidas en los establecimientos escolares.

En el llamamiento a la acción se subraya la importancia que tiene el urbanismo para promover la salud. Las autoridades municipales pueden influir en el uso de la tierra, las normas de construcción, los sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento así como en la adopción y aplicación de una legislación en favor de la salud.

Además, actuar en pro de la salud puede suscitar la adhesión de personas que vienen de horizontes diversos y que tienen distintos intereses así como generar una presión política respecto de cuestiones que interesan a todos los habitantes de la ciudad. Está universalmente admitido que la salud es una condición esencial para una vida plena y productiva.

Una buena gobernanza urbana en materia de salud ayuda a garantizar una repartición más equitativa de las oportunidades y las ventajas así como un acceso justo y fácilmente asequible a la atención de salud.

Señoras y señores:

Quisiera darles un ejemplo de la importancia de su trabajo en el ámbito de las políticas, reflejada en el llamamiento a la acción en el principio que preconiza la integración de la salud en todas las políticas urbanas. Para ello señalo a su atención una tendencia reciente, estrechamente ligada a la rápida urbanización.

Los estudios revelan que la obesidad y la diabetes de tipo 2, estrechamente asociadas a los regímenes alimentarios malsanos, han adquirido proporciones de epidemia en ciertas regiones de Asia. Algunos expertos consideran que Asia es el nuevo epicentro de la epidemia de diabetes.

Esta tendencia es alarmante. La situación observada en Asia es diferente de la que prevalece en otras partes: la epidemia se ha propagado más rápido en mucho menos tiempo, y se ve favorecida por la rápida urbanización.

En Asia, las personas que contraen diabetes son cada vez más jóvenes y numerosas, y suelen haber adquirido peso en proporción muy inferior a lo que se observa en Europa y América del Norte. Los diabéticos asiáticos padecen durante más tiempo las complicaciones de la enfermedad y mueren antes.

La diabetes es una enfermedad especialmente costosa: costosa para la sociedad, costosa por lo que respecta a la necesidad de atención crónica, y extremadamente costosa por los gastos de hospitalización que supone el tratamiento de las complicaciones clásicas. Esta situación pone claramente de relieve la necesidad de instaurar políticas urbanas que promuevan la salud en múltiples sectores.

Se trata de un problema de salud, pero más aún de un problema político, social y económico. El costo de la atención de los pacientes afectados por una enfermedad como la diabetes puede hacer colapsar los planes de seguro y poner en peligro las redes de protección social.

Como ocurre con muchos otros problemas de salud en el medio urbano, el sector de la salud puede dirigir la reflexión, manejar los datos, y orientar las preocupaciones, pero no puede formular políticas o adoptar y hacer aplicar una legislación que permita crear un entorno propicio para la salud en el que sea fácil hacer elecciones sanas.

Señoras y señores:

Les agradezco los debates tan variados y la rica exposición de ideas, experiencias y soluciones prácticas, muchas veces ingeniosas, que ustedes han ofrecido. Hacer de las ciudades entornos propicios para la salud es un trabajo de larga duración, pero este Foro nos ha enseñado que es posible. Y de ello también podemos estar orgullosos.

Ustedes destacaron desde el principio la importancia de la salud urbana, y sobre todo de la lucha contra las inequidades en materia de salud en las ciudades. Pienso que la atención que ahora se presta a estos problemas nos coloca en la buena senda hacia el futuro.

Muchas gracias.

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