Directora General

Se presenta el primer informe mundial sobre la discapacidad

Dra Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud

Discurso pronunciado con motivo de la presentación del Informe mundial sobre discapacidad
Nueva York, Estados Unidos de América

9 de junio de 2011

Distinguidos invitados, señoras y señores:

Me alegra mucho estar aquí en la presentación del primer Informe mundial sobre discapacidad. Fue precisamente aquí, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, donde hace tres años entró en vigor la histórica Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad.

El informe ofrece el análisis más exhaustivo de las discapacidades en el mundo utilizando los datos más recientes de la investigación científica acerca de este tema complejo.

Además, presenta las estimaciones actuales de la prevalencia mundial (las anteriores datan de los años setenta del pasado siglo), según las cuales más de 1000 millones de personas experimentan la discapacidad en alguna forma.

De ese total, entre 110 millones y 190 millones de personas se enfrentan con dificultades de gran envergadura en la vida cotidiana. De hecho, la mayoría de las personas con discapacidad encuentra obstáculos a cada momento de su vida.

La señora Faustina Urassa, que se presentó antes en esta ceremonia, ha descrito muy bien la repercusión que esos obstáculos han tenido en su vida.

Como se da a conocer en el informe, algunas de las barreras más grandes son el estigma y la discriminación, la carencia de servicios apropiados de asistencia sanitaria y rehabilitación, y la falta de acceso al transporte. Otros escollos son el resultado de la forma como están construidos los edificios, como las escuelas y los centros de trabajo, así como el diseño de las tecnologías de información y comunicación.

En el Informe mundial sobre discapacidad se documenta el grado en que la población vulnerable es marginada y desatendida por las sociedades en que viven.

Por ejemplo, en el ámbito de la asistencia sanitaria, las personas con discapacidad notifican con una frecuencia dos veces mayor que el común de las personas que las aptitudes de los proveedores son inadecuadas; con una frecuencia cuatro veces mayor, que las tratan mal; y con una frecuencia tres veces mayor, que se les niega la asistencia necesaria.

Como resultado de estos barreras, las personas con discapacidad tienen peor salud, un nivel de instrucción inferior, menos oportunidades económicas y tasas más altas de pobreza que las personas sin discapacidad.

Sabemos intuitivamente que la discapacidad se acompaña de exclusión social, y ahora este informe presenta las pruebas de ello de manera tan pormenorizada y con tal autoridad que acapara nuestra atención y exige que actuemos.

Señoras y señores:

Me parece muy pertinente que el Informe mundial sobre discapacidad se presente en el marco de la reunión de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el sida,

Los vínculos entre la infección por el VIH y la discapacidad son sólidos. Dicha infección puede causar discapacidad y también se ha comprobado que las personas con discapacidad tienen un riesgo elevado de infectarse con el VIH.

Asimismo, tienen menos acceso a la prevención y el tratamiento y son víctimas de agresiones sexuales con mayor frecuencia. En mi opinión, lograr que la información sanitaria y los servicios de pruebas voluntarias y orientación lleguen a las personas con discapacidad debe considerarse una prioridad.

Hacer frente a la discapacidad requiere el apoyo de muchos sectores. Por ello es muy apropiado que este informe sea el resultado de una alianza entre la OMS y el Banco Mundial, junto con otros organismos de las Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil. Las propias personas con discapacidad y las organizaciones que las representan han desempeñado un papel central en la preparación de este informe.

Se trata de un documento a la vez abarcador e integral, y agradezco a todos ustedes sus aportaciones singulares, que han enriquecido enormemente el alcance del informe y su valor como guía práctica.

La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad ofrece a los Estados orientación sobre lo que deberían hacer. Por su parte, el Informe mundial sobre discapacidad les muestra cómo hacerlo.

Unos 150 Estados y organizaciones de integración regional han firmado la Convención, y 110 la han ratificado, lo que es una clara señal de su compromisos. Gracias a este informe, cuentan ahora con los datos, los conocimientos y las orientaciones prácticas para materializar ese compromiso.

Y ese compromiso incluye la promesa de incorporar a los ciudadanos discapacitados en la corriente principal de la sociedad.

Les aseguro que la OMS desempeñará la parte que le corresponde.

A decir verdad, ya hemos empezado. Por conducto del grupo de trabajo especial sobre discapacidad hemos mejorado el acceso a nuestros productos de información, locales y oportunidades de empleo. También hemos venido insistiendo en que la discapacidad se integre en el trabajo de todos los programas técnicos pertinentes en la OMS.

La OMS está preparada para apoyar a cualquier Estado Miembro que solicite orientación en las esferas de formulación de políticas, fortalecimiento de la capacidad y asistencia técnica.

Nos complacería colaborar con los países que deseen mejorar sus datos, conseguir que su sistemas de salud sean incluyentes, fortalecer los servicios de rehabilitación y ampliar la rehabilitación que se presta en la comunidad.

Señoras y señores:

Necesitamos un desarrollo que incorpore la discapacidad, y por ello me alegro de la participación del señor Sr. Gary Quinlan en nombre del señor Kevin Rudd, pues la política de ayuda de Australia es la personificación de este modo de proceder.

Me alegra también que el Ministro Binagwaho y el Secretario Cordova compartan conmigo la mesa de honor. México y Rwanda han tomado medidas importantes para aplicar la Convención de las Naciones Unidas.

Sabemos por nuestra amplísima experiencia que las personas con discapacidad que se incorporan a la corriente principal de la sociedad pueden llevar una vida plena y digna. Pueden hacer aportaciones importantes a su comunidad y a la sociedad en general. El profesor Stephen Hawking y la señora Urassa son ejemplos maravillosos de este potencial.

Pero tenemos que derribar, ahora mismo, las barreras que separan a las personas con discapacidad y las empujan a los márgenes de la sociedad. El Informe mundial sobre discapacidad nos ofrece la orientación, así como argumentos convincentes, para hacer exactamente eso.

En el informe se hace un llamamiento para que las personas con discapacidad tengan acceso a los servicios esenciales. Se aduce además, de forma sólida y convincente, la necesidad de invertir en programas especializados como los de rehabilitación.

Se exhorta asimismo a proporcionar medios auxiliares, como sillas de ruedas y audífonos. Y se alienta a los gobiernos a adoptar una estrategia y planes de acción en torno a la discapacidad, mejorar la investigación y aumentar la sensibilización y comprensión del público con respecto a la discapacidad.

Debemos dar a las personas con discapacidad las mismas oportunidades de participar, florecer y, para decirlo como lo ha dicho el profesor, «brillar».

Señoras y señores, distinguidos invitados, les recomiendo este informe.

Muchas gracias.

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