Directora General

La Directora General responde a la evaluación de la reacción de la OMS ante la pandemia de gripe

Dra. Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud

Observaciones formuladas en la cuarta reunión del Comité de Examen del Reglamento Sanitario Internacional
28 de marzo de 2011

Palabras de apertura

Excelencias, distinguidos miembros del Comité de Examen, representantes de los Estados Miembros, colegas del sistema de las Naciones Unidas, representantes de organizaciones no gubernamentales, señoras y señores:

Me uno al Presidente para darles la bienvenida a esta cuarta reunión del Comité de Examen del Reglamento Sanitario Internacional.

He examinado atentamente junto con mis colaboradores el documento de avance que se presentará y debatirá en esta reunión. Hemos analizado con especial detenimiento las tres conclusiones preliminares del documento y sus 15 recomendaciones preliminares.

Desde el comienzo de este proceso, la OMS ha confiado en disponer así de una evaluación sincera, crítica y basada en la evidencia de los puntos fuertes y débiles de la respuesta articulada ante la evolución de la gripe pandémica en 2009.

Hemos querido averiguar cómo se ha comportado el RSI durante este primer gran despliegue de sus funciones. En particular, deseábamos contar con una evaluación crítica del funcionamiento de la OMS en tantas áreas como fuera posible y con el máximo detalle.

Sobre todo, queríamos que las conclusiones y recomendaciones del Comité propiciaran la adopción de medidas. Dicho de otra manera, queríamos algún tipo de indicaciones sobre los cambios que hay que realizar, a nivel técnico, administrativo, normativo e incluso financiero, para mejorar el liderazgo de la OMS cuando, inevitablemente, se declare la próxima pandemia.

Considerando el documento de avance y la rigurosa metodología del Comité, estoy segura de que su informe final satisfará esas expectativas.

Quisiera dar las gracias a este Comité y a su Presidente, el Dr. Harvey Fineberg, por la forma tan minuciosa y objetiva con que han abordado el tema y por su determinación de reunir y evaluar críticamente una gran cantidad de datos y opiniones de expertos.

Han recogido ustedes declaraciones de personas con muy distintos antecedentes y formación, y también con muy diversas opiniones sobre la idoneidad y eficacia de la respuesta de la OMS. Y han podido ustedes, además, acceder sin restricciones a todos los documentos internos de la OMS.

Como ya saben, los debates se centrarán hoy en el documento de avance. Posteriormente el Comité elaborará su informe final, que será presentado a la Asamblea Mundial de la Salud en mayo.

Tengo gran interés en conocer sus puntos de vista.

Respuesta a las intervenciones

Muchas gracias, señor Presidente, por ofrecerme esta oportunidad de responder. Me centraré en algunos aspectos generales.

La Secretaría ha preparado por escrito una respuesta a las conclusiones preliminares del Comité, que ha sido sometida a este para su consideración.

Como dije antes, la OMS acoge con satisfacción el documento de avance, sus conclusiones y sus recomendaciones. Haremos todo lo posible para ponerlas en práctica.

Pero debo ser sincera: algunas de sus recomendaciones serán más fáciles de aplicar que otras, como bien han señalado algunos Estados Miembros.

En general, los cambios que afectan a las políticas, prácticas y prioridades que son plena competencia de la OMS y sus órganos deliberantes son relativamente fáciles de aplicar, pero el tiempo necesario para llevarlos a cabo en su totalidad variará, al igual que las necesidades de recursos.

Por ejemplo, su recomendación de acelerar la aplicación de las capacidades básicas que exige el RSI recuerda una petición explícita formulada durante la reunión celebrada por el Consejo Ejecutivo en enero. Esta es una prioridad clara y urgente de la OMS.

Como se ha señalado, la OMS necesita gestionar mucho mejor sus posibles conflictos de intereses. Ya estamos en ello.

El documento destaca la importancia de la flexibilidad para poder afrontar condiciones imprevistas y cambiantes y adaptarse rápidamente a las nuevas circunstancias. Estoy totalmente de acuerdo. La gestión operacional se vio obstaculizada por la rigidez de algunos planes y definiciones.

Captar la gravedad de los hechos forma parte de la evaluación de riesgos en cualquier emergencia de salud pública. Es una variable fundamental para todos los ministros de salud que han de tomar decisiones de largo alcance, a menudo con importantes repercusiones financieras y en un entorno de gran incertidumbre científica.

En el futuro tendremos que manejar mejor esos y otros aspectos señalados en el informe.

Más difíciles de abordar son las deficiencias que, en la respuesta a la pandemia, escapan a la autoridad directa y la influencia directa de la OMS.

Se trata de deficiencias derivadas de problemas sistémicos más generales; en otras palabras, de la manera de funcionar de este mundo y de sus sistemas internacionales.

Les pondré un ejemplo. El documento hace referencia a las dificultades con que tropezó la OMS para conseguir que se distribuyeran sin demora las vacunas donadas.

Participé a fondo personalmente en las actividades orientadas a garantizar que todos los países en desarrollo tuvieran acceso rápidamente por lo menos a una parte de las vacunas. Pero esa distribución no fue lo bastante rápida. Con toda franqueza, la OMS hizo todo cuanto pudo, con toda la energía y el personal de que fue capaz, y con el máximo sentido de la urgencia.

Los obstáculos que retrasaron nuestra acción se deben a la falta de armonización del registro de medicamentos y vacunas, a cuestiones relacionadas con la responsabilidad asumida por las compañías, y al mero hecho de que ningún país está dispuesto a renunciar a su derecho soberano a autorizar la comercialización de productos médicos. También hubo problemas relacionados con la cadena de frío.

A mi juicio, por más que se planifique la acción con antelación, será imposible cambiar esa realidad o el funcionamiento de los sistemas.

Señoras y señores:

Personalmente, como jefa de este organismo, consideraba que al evaluar la respuesta a la pandemia había que abordar necesariamente dos cuestiones cruciales y dar una respuesta clara a todo el mundo.

En primer lugar, ¿hizo la OMS los avisos que debía? ¿Se trataba realmente de una pandemia o no?

Segundo, las decisiones, recomendaciones y medidas de la OMS ¿se vieron influidas de alguna manera por posibles vínculos con la industria farmacéutica?

En otras palabras, ¿declaró la OMS una pandemia que no era tal para que esa industria se lucrase?

El documento exculpa a la OMS en los dos casos.

Si el Comité hubiese detectado algo negativo en cualquiera de esos dos aspectos, se habría puesto gravemente en entredicho la neutralidad, la credibilidad técnica y la integridad de la Organización.

El informe no cuestiona en ningún momento la decisión de declarar una pandemia. Como se ha señalado, los datos de los primeros brotes llevaron a numerosos expertos, dentro y fuera de la OMS, a prever una pandemia potencialmente más grave que la que finalmente se produjo.

Como también se ha observado, la OMS no declaró la pandemia de forma precipitada, sino solo después de constatar que se cumplían todos los criterios necesarios para ello.

Se señala que “no se ha podido determinar que ningún crítico de la OMS haya aportado prueba directa alguna de una influencia comercial en la toma de decisiones". El Comité "no encontró ninguna prueba de que los intereses comerciales hubieran influido o intentado influir en el asesoramiento proporcionado a la OMS ni en las decisiones adoptadas por la Organización".

El informe sugiere que la OMS no respondió con suficiente contundencia a las voces críticas que cuestionaron su probidad. Me interesaba por ello pronunciarme ahora, espero que con contundencia esta vez, sobre esos dos puntos en concreto.

Señoras y señores:

En el documento se dice claramente que “El mundo está mal preparado para responder a una pandemia grave de gripe o a cualquier emergencia de salud pública que represente una amenaza semejante de alcance global y sostenida.”

Con solo tres meses de vida, 2011 nos ha deparado ya una sucesión de crisis y calamidades mundiales que han impuesto unas demandas sin precedentes a la comunidad internacional y a sus recursos, unos recursos menguados ya por la nueva realidad de la austeridad financiera.

Me refiero no solo a la triple tragedia que ha devastado al Japón, sino también a la salud y la seguridad de la población civil en muchos otros puntos conflictivos de Oriente Medio y África, en particular Côte d’Ivoire.

En este contexto, las recomendaciones de mejorar la capacidad de la OMS y de la comunidad internacional para responder a las emergencias de salud pública resultan más apremiantes si cabe.

Y esto me lleva a hacer una última observación. Aparte del valor de los resultados, recomendaciones y conclusiones que han estado debatiendo hoy, creo que el informe encierra una gran clarividencia.

Creo que resistirá el paso del tiempo. Creo que durante muchos años seguirá siendo una guía, ante distintas situaciones de emergencia, tanto para la OMS como para la comunidad de salud pública en general.

Quisiera expresar una vez más mi agradecimiento a los miembros del Comité de Examen y al Presidente.

Espero que sus deliberaciones sean fructíferas, y leeré con interés su informe final.

Muchas gracias.

Compartir