El Club de los Leones impulsa sensiblemente la lucha contra la ceguera
Dra. Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud
Presidente Wing-Kun Tam, leonas y leones, Caballeros de los ciegos, cruzados contra la oscuridad, señoras y señores:
Es para mí un placer dirigirme a esta convención internacional anual del Club de los Leones.
La Organización Mundial de la Salud y el Club de los Leones colaboran desde hace décadas, especialmente en las áreas de la prevención de la ceguera, la atención a las personas con deficiencias visuales y auditivas, la sensibilización sobre la diabetes y la detección precoz y el cribado de los cánceres, sobre todo de los más mortíferos para las mujeres en el mundo en desarrollo.
En esos países, el de cuello de útero es uno de los cánceres más comunes entre las mujeres, y una causa importante de defunción. Quisiera dar las gracias personalmente al Club de los Leones por haber financiado las investigaciones del Profesor Ian Frazer, que han permitido disponer, desde hace muy poco, de una vacuna contra ese cáncer.
El Club de los Leones cuenta con muchos miembros, más de 1,3 millones de personas. Cuenta con la mayor familia extensa del mundo. Y cuenta también con una clara determinación: servir al prójimo.
Con su ética del servicio voluntario como deber, de la compasión ejercida con pasión, constituyen ustedes un vasto acervo de bondad humana en un mundo asolado por continuas noticias deprimentes.
Su trabajo, su mera existencia, es de hecho un faro de esperanza en un mundo profundamente injusto y desigual que concede enormes privilegios a multimillonarios indiferentes al sufrimiento, la mala salud y las muertes prematuras por causas totalmente prevenibles de los más pobres entre los pobres, esos mil millones de personas que viven con menos de un dólar al día.
Las protestas masivas del año pasado a favor de una mayor igualdad social dieron al mundo varias lecciones. El malestar social que causan las desigualdades en materia de ingresos, oportunidades y acceso a los servicios es muy contagioso y lo bastante poderoso para derribar gobiernos.
Un mundo con tantos desequilibrios, también en el campo de la salud, no puede ser ni estable ni seguro.
Quisiera ilustrar todo esto con algunos datos. El gasto público total en salud oscila entre solo US$ 1 y casi US$ 7000 por persona. La diferencia de esperanza de vida entre los países más ricos y los más pobres supera hoy los 40 años.
Alrededor de 2700 millones de personas viven en países que carecen de sistemas de protección social para cubrir los gastos médicos. La OMS estima que los gastos médicos catastróficos hunden cada año a unos 100 millones de personas por debajo del umbral de pobreza.
Es por ello que la influencia de los Leones se extiende mucho más allá del ámbito de las mejoras sanitarias.
La Organización Mundial de la Salud puede documentar la repercusión de sus actividades con datos y cifras. Les daré una extraída de nuestro estudio más reciente, publicado hace solo unos meses.
En el breve lapso transcurrido entre 2004 y 2010, la cifra mundial de personas con discapacidad visual se redujo de 314 millones, entre ellos 45 millones de ciegos, a 285 millones, incluidos 39 millones de casos de ceguera.
Eso representa una reducción mundial de casi un 10% en solo 6 años. Imaginen todo el sufrimiento que se ha evitado así.
Y no es solo una cuestión de cifras. Eso supone 6 millones de personas a las que se ha protegido de la ceguera o que han recuperado la vista.
Señoras y señores:
Hace unos meses la OMS y el Club de los Leones firmaron un memorando de entendimiento para renovar nuestra larga y fructífera colaboración con miras a los próximos cinco años, y en particular para: abordar el problema de la ceguera infantil, prevenir la discapacidad visual asociada a la diabetes, y ofrecer sistemas de atención oftálmica integral en las comunidades. Todas esas son iniciativas en las que sus clubes actúan con gran eficacia, guiados por la ética del servicio comunitario voluntario.
Juntos, vamos también a combatir las principales enfermedades infecciosas que causan millones de casos de ceguera evitable. Han apoyado ustedes ya la distribución de millones de dosis de medicamentos para controlar la ceguera de los ríos.
Han ayudado ustedes a ampliar el acceso a intervenciones quirúrgicas que evitan el riesgo de ceguera inmediata por tracoma, una infección bacteriana que se ve favorecida por la suciedad, visible en esos rostros rodeados de moscas que reflejan una pobreza y desdicha extremas.
Los afectados, fundamentalmente mujeres y niños de corta edad, pierden la vista en medio de dolores atroces.
Esas dos enfermedades han podido ser controladas en un creciente número de países, pero debemos hacer un mayor esfuerzo, debemos superarnos.
Nuestra próxima meta, nuestro próximo objetivo conjunto, es este: eliminar la oncocercosis y el tracoma causante de ceguera como problemas de salud pública, acabar de una vez por todas con esas causas de oscuridad.
Fíjense, hay en el mundo 1,5 millones de personas que han perdido la vista a causa del tracoma. Esa cifra supera el número de miembros de su organización.
Imaginen lo mucho que podríamos reducir aún esas cifras.
En la OMS consideramos que realmente tenemos a nuestro alcance el fin de millones de casos de ceguera causados por enfermedades infecciosas de los pobres.
Como suele decir su Presidente internacional: “Si nunca lo intentas, nunca sabrás que hubiese ocurrido.”
Este auditorio conoce las principales causas prevenibles de discapacidad visual, sencillamente porque se ocupa de todas y cada una de ellas.
Niños que necesitan ser examinados y usar gafas. Personas con cataratas que necesitan intervenciones quirúrgicas sencillas y muy eficaces para ver de nuevo, para recuperar ese regalo que es la luz. Las complicaciones de la diabetes detectadas y tratadas demasiado tarde o, como ocurre con más de la mitad de los diabéticos que hay en el mundo, no detectadas en absoluto hasta que se ha perdido la vista irremediablemente. El sarampión, que es la principal causa de ceguera infantil en el mundo en desarrollo, y que es tan fácil de prevenir con una vacuna de bajo costo.
Y ese es otro valor añadido de esta vasta red de organizaciones de servicios. Me refiero a su capacidad para conformar actitudes y comportamientos.
Por ejemplo, solo las personas que cuentan con el respeto y la confianza de su comunidad pueden convencer a los padres para que vacunen a sus niños contra enfermedades como el sarampión, para que acepten una intervención de cirugía ocular que restablecerá su visión, o para que hagan cola a fin de someterse a pruebas de agudeza visual y usar las gafas que se les suministrará gratuitamente.
Señoras y señores:
La OMS valora en sumo grado esta vasta red altruista de organizaciones como un poderoso asociado. Estamos muy orgullosos de ese declive, tan rápido y espectacular, de las cifras mundiales.
Esos resultados se pueden resumir con solo tres palabras: impresionantes, sorprendentes, y estimulantes.
Eso es lo que ocurre cuando una multitud de chalecos amarillos, una manada de leones, una familia con 1,3 millones de miembros, entra rugiendo en acción.
Leones, estáis bien encaminados para superar el reto que lanzó Helen Keller en la convención de 1925: ser los Caballeros de los ciegos en una cruzada contra la oscuridad.
Leones, nada os atrae más que un gran reto por una buena causa.
Recordad, se estima que hay aún en el mundo unos 285 millones de personas con discapacidad visual, entre ellos 39 millones de ciegos.
No olvidéis que, según estima la OMS, en torno al 80% de ese sufrimiento y esa ceguera se podía haber prevenido o curado.
Sé muy bien que puedo plantearos ese reto con entera confianza, porque... (sigue a continuación un rap):
I am speaking to a vast / posse of yellow vests
Rappin’ if you have to / to get the message out
Dressed to impress / in your yellow vests
Get the bad guys / save the eyes
Watch out, cataract / under attack
The lion sleeps tonight? / No way.
No time to rest / in your yellow vests
Forget the “me” / it’s “we”
Planting a million trees
Giving glasses to the kiddies / see?
Helping WHO / turn on the lights
Insight / foresight / all right!
Blind from bug bites? / No more!
I hear a roar / philanthropic to the core!
Muchas gracias.