Directora General

La Directora General evalúa la situación en que se encuentra la erradicación de la poliomielitis

Dra. Margaret Chan
Directora General de la Organización Mundial de la Salud

Excelencias, colegas del sector de la salud pública, señoras y señores:

Permítanme expresar nuestro especial agradecimiento al Embajador Goldberg y al Embajador Lange, ya jubilado, por su labor rectora en este grupo de alto nivel.

Sus opiniones son fundamentales a la hora de hacer balance de los progresos realizados, buscar estrategias eficaces para la fase final de la poliomielitis y elaborar un plan adecuado para la era posterior a la erradicación. Tenemos buenas razones para hacer esto.

Hace un año estábamos a punto de erradicar la poliomielitis en la India. Hoy podemos celebrar esa victoria con confianza.

Estoy totalmente de acuerdo con la evaluación de la Junta de Seguimiento Independiente. Se trata de un logro "sensacional", que trasmite al mundo que el virus de la poliomielitis no es algo que se haya instalado de forma permanente entre nosotros, sino que puede ser aniquilado.

Hace un año, la Junta de Seguimiento Independiente advirtió de que la erradicación de la poliomielitis no se alcanzaría con la trayectoria actual. Si bien elogió la eficacia de la India, la Junta señaló que había escollos importantes en los demás países donde persiste la transmisión.

Fue una evaluación severa, pero certera. Para erradicar la poliomielitis tuvimos que empezar a responder y hacer las cosas de un modo diferente y con mayor urgencia.

La alianza analizó rigurosamente todos y cada uno de los elementos objeto de crítica, y adoptó medidas inmediatas. La Asamblea Mundial de la Salud declaró que la poliomielitis era una emergencia programática que afectaba a la salud pública a nivel mundial.

El programa contra la poliomielitis fue reestructurado, y se empezó a actuar con carácter urgente, lo que significó que una nueva junta de vigilancia de la poliomielitis se ocupara de supervisar directamente los programas. Activamos nuestros centros de operaciones de emergencia, establecimos nuevos protocolos de emergencia y fortalecimos el liderazgo de las operaciones en los países.

Contratamos a miles de agentes adicionales para luchar contra la poliomielitis y apoyar los esfuerzos de los gobiernos. El Afganistán, el Pakistán y Nigeria pusieron en marcha planes nacionales de acción de emergencia, supervisados por los presidentes de los países.

A finales de septiembre, el Secretario General de las Naciones Unidas convocó una reunión extraordinaria pública a la que acudieron los presidentes del Afganistán, el Pakistán y Nigeria, el señor Bill Gates, los jefes de los organismos asociados y yo misma. Esa reunión fue un acto de solidaridad mundial sin precedentes.

Hay datos concluyentes que demuestran que los planes de emergencia nacionales están dando resultado. Por primear vez, se está llegando a más niños en zonas de alto riesgo. Y podemos afirmarlo con confianza, pues disponemos de sistemas de control mucho más rigurosos y eficientes, que permiten responsabilizar totalmente a los funcionarios locales de la vacunación de los niños.

En su último informe íntegro, publicado en junio, la Junta de Seguimiento Independiente encomia esas mejoras y señala que la poliomielitis se encuentra ahora en su nivel más bajo desde que existen registros. Esa evaluación, les recuerdo, se efectuó tan sólo ocho meses después de que la Junta publicara su informe en octubre de 2011.

Creo que hemos conseguido reencauzar la situación.

Señoras y señores:

El éxito está a nuestro alcance. Hemos de aprovechar esta oportunidad con un sentido de urgencia propio de una situación de emergencia.

Es ahora cuando hemos de planificar la fase final de la erradicación y debemos prepararnos para vivir en un mundo sin poliomielitis. Van a tener la oportunidad de analizar un documento de trabajo sobre el plan estratégico 2013-2018 para la fase final de la poliomielitis, la planificación previa y las necesidades financieras.

Ese documento fue solicitado por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo, y proporciona una hoja de ruta para llevar a buen término la erradicación de los poliovirus salvajes, suspender el uso de la vacuna oral contra la poliomielitis y aprovechar el legado de esa enorme iniciativa público-privada.

Se están celebrando extensas consultas para mejorar la estrategia y aún queda mucho por revisar. Sus opiniones contribuirán a asegurar la puesta en marcha de una estrategia sólida que será examinada por el Consejo Ejecutivo en enero.

Como se puso de manifiesto en el proyecto de plan estratégico, sigue habiendo desafíos reales, como las persistentes deficiencias en la cobertura vacunal en algunas zonas del norte de Nigeria, la mala gestión y la inseguridad que reina en algunas zonas del Pakistán y el Afganistán, y el peligro real y siempre presente de que el virus vuelva a propagarse a nivel internacional, en especial en África Occidental y Central.

Ahora que los programas se aplican con carácter urgente y que los resultados están mejorando rápidamente, la falta de financiación vuelve a presentarse como la mayor amenaza para el éxito. La falta de fondos plantea graves restricciones a la hora de planificar para el período 2013-2018. La Junta de Seguimiento Independiente observó que la falta sistemática de financiación no es compatible con el ambicioso objetivo de detener la transmisión de la poliomielitis a nivel mundial.

Todos sabemos lo que está en juego. La erradicación de la poliomielitis traerá enormes beneficios humanitarios y económicos. En los próximos 25 años se ahorrarán en todo el mundo más de US$ 50 mil millones, la mayor parte en los países en desarrollo. Ningún niño volverá a sufrir una parálisis irreversible provocada por la poliomielitis.

También sabemos lo que está en juego, si no concluimos nuestra labor. Más de 250 000 personas, incluidos adultos, volverán a ser víctimas de la parálisis provocada por la poliomielitis cada año.

Hoy en día, hay menos de 200 casos nuevos de poliomielitis en todo el mundo. La perspectiva de no terminar de erradicar esta enfermedad es impensable, pues sería una catástrofe humanitaria que debe evitarse a toda costa.

Estoy segura de que están todos de acuerdo. Estamos aquí porque compartimos nuestro afán y determinación por llevar nuestra labor a buen puerto. Hemos de seguir presionando a los gobiernos para que actúen con carácter urgente a fin de alcanzar el máximo rendimiento y para que respondan de los resultados obtenidos.

Tenemos que conseguir el respaldo de nuevos donantes y el sector privado en esta empresa. Y sobre todo necesitamos que el G-8, el G-20 y los países islámicos nos ayuden a librar al mundo de la poliomielitis para siempre.

Será un placer escuchar sus opiniones. No tenemos muchas oportunidades de mejorar el mundo, ni de poner fin de forma definitiva a parte del sufrimiento humano. Esta es una de esas oportunidades.

Gracias.

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