Directora General

La Directora General de la OMS informa al Consejo Ejecutivo sobre la situación con respecto al virus de Zika

Información al Consejo Ejecutivo sobre la situación con respecto al virus de Zika
Ginebra, Suiza

28 de enero de 2016

Distinguidos miembros del Consejo, representantes de los Estados Miembros, señoras y señores,

Bienvenidos a esta sesión informativa sobre la situación con respecto al virus de Zika. Os presentaré una breve historia de esta enfermedad y explicaré por qué está la OMS tan preocupada.

El virus de Zika se aisló por vez primera en un mono del bosque de Zika, en Uganda. Históricamente ha estado presente en un estrecho cinturón ecuatorial en África y Asia.

Durante decenios, la enfermedad, transmitida por mosquitos del género Aedes, ha estado en hibernación y ha afectado sobre todo a los monos. En el ser humano ha habido casos ocasionales de enfermedad leve, poco preocupante.

En 2007, el virus de Zika amplió su ámbito geográfico y causó el primer brote documentado en las islas del Pacífico, en los Estados Federados de Micronesia. Entre 2013 y 2014, otras cuatro naciones insulares del Pacífico han documentado grandes brotes por este virus.

El brote de la Polinesia francesa se asoció a complicaciones neurológicas en un momento en el que el virus estaba circulando al mismo tiempo que el virus del dengue, hecho singular, pero difícil de interpretar.

La situación actual es muy diferente. El año pasado se detectó el virus en las Américas, donde se está propagando de forma explosiva. Hasta hoy se han notificado casos en 23 países y territorios de la región.

El nivel de alarma es enorme.

La llegada del virus a algunos lugares se ha asociado a un gran aumento del número de casos de síndrome de Guillain-Barré y de recién nacidos con cabezas anormalmente pequeñas (microcefalia).

Aunque todavía no se ha establecido una relación causal entre la infección por el virus de Zika y las malformaciones congénitas y síndromes neurológicos, hay fuertes motivos para sospechar su existencia.

Estas posibles relaciones, que solo han empezado a sospecharse recientemente, han cambiado el riesgo asociado, y la amenaza ha pasado de leve a alarmante. El aumento de la incidencia de microcefalia es particularmente alarmante, pues supone una dolorosa carga para las familias y las comunidades.

La evolución rápida de la situación preocupa mucho a la OMS por cuatro motivos principales:

  • la posible asociación de la infección a malformaciones congénitas y síndromes neurológicos;
  • la posibilidad de que siga su propagación internacional, dada la amplia distribución geográfica del mosquito vector;
  • la ausencia de inmunidad en la población de las zonas afectadas recientemente;
  • la inexistencia de vacunas, tratamientos específicos y pruebas de diagnóstico rápido.

Además, se prevé que las condiciones asociadas al fenómeno El Niño de este año conlleven un gran aumento de las poblaciones de mosquitos en muchas zonas.

La preocupación es grande, igual que la incertidumbre. Abundan las preguntas y necesitamos obtener rápidamente algunas respuestas.

Por todos estos motivos y de conformidad con lo dispuesto en el Reglamento Sanitario Internacional, he decidido convocar un Comité de Emergencia que se reunirá el lunes 1 de febrero en Ginebra.

El Comité me asesorará acerca de la importancia internacional de la situación y las recomendaciones sobre las medidas que habrá que adoptar, en particular en los países afectados. Asimismo, le pediré al Comité que establezca prioridades con respecto a las áreas en las que las investigaciones son más urgentes.

Las decisiones con respecto a los consejos que me dé el Comité se harán públicas en nuestro sitio web.

Gracias.

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